Desde las máscaras y esculturas de Costa de Marfil que se pusieron de moda en la decoración de los salones parisinos de principios del SXX hasta las reinterpretaciones contemporáneas de mobiliario tradicional etíope o somalí, el exotismo del continente negro siempre ha inspirado al diseño de interiores. Sin embargo, solemos reducir la enorme diversidad africana a unos cuantos elementos étnicos, olvidando que cada país tiene su propia singularidad. Pero esto está cambiando y hoy los creadores abordan África por regiones. Por ejemplo, de acuerdo con WGSN, la empresa especializada en analizar tendencias, actualmente los diseñadores, interioristas y arquitectos tienen la mirada puesta en los colores, estética y técnicas artesanales de África Oriental, una región en la que se encuentran la cultura africana, hindú y árabe. Se trata de una tendencia cuyo gran hilo conductor es la expresión “Pole pole”, un término que en idioma suajili significa “vivir de manera gentil”, algo que va muy de acuerdo a las tendencias wellness y mindfulness, hoy tan de moda. Pero, ¿cuáles son los elementos de esta tendencia cuando se lleva al interiorismo? Primero está el uso de materiales naturales: lino y lana principalmente, aunque el yute, henequén y sisal también son utilizados. En pisos y muros los recubrimientos también son naturales y se apuesta por usar piedra, aunque una buena opción es el concreto crudo, evitando los pulidos para lograr un aspecto desgastado. En cuanto al mobiliario, la madera sin mayores acabados, como las mesas auxiliares de Namuh, son la opción lógica y si se elaboran a partir de maderas recicladas, como lo hace la firma Enviroment, mucho mejor: la idea es que se trate de piezas que tengan una historia previa. Objetos utilitarios, como un mortero de madera de la firma Rasttro, puede convertirse en un objeto decorativo. La paleta de color va en dos sentidos, o bien los terracotas propios de países como Etiopía o Eritrea, o por el contrario, los amarillos, naranjas y verdes, contrastados con negros o azules de Kenia y Tanzania. Por último y muy importante: el uso de plantas, ya sean cactáceas si la inspiración viene del norte de la región o una vegetación si pensamos en el sur, la intención es dejar que la naturaleza entre en casa.







El regreso a clases puede ser también un buen momento para volver a mirar el cuarto de los niños. Como cualquier otro interior de la casa, su diseño comienza por una buena distribución, mobiliario adecuado, iluminación y espacios para guardar. Después viene aquello que le da carácter. Y esta temporada, en Casa Palacio, las flores ofrecen muchas posibilidades.

Abundancia Floral, una de nuestras grandes historias de otoño, encuentra aquí un espacio especialmente libre. Su vertiente más nostálgica recupera motivos que parecen venir del archivo, referencias folk y flores de distintas escalas para llevarlas a interiores actuales. La clave está precisamente en cierta libertad para mezclar: un estampado pequeño junto a otro de mayor formato, textiles sobrepuestos, patrones que conviven sin necesidad de coincidir y una paleta que permite unir el conjunto.

El mobiliario puede aportar el contrapunto. Camas, escritorios, libreros y piezas de almacenamiento de líneas más sencillas dejan que alfombras, ropa de cama, cojines, lámparas y objetos introduzcan color y dibujo. Así, las necesidades prácticas del espacio encuentran lugar dentro de un proyecto pensado con el mismo cuidado que cualquier otra habitación.

Y quizá ahí está lo más interesante de diseñar para los más jóvenes: permitirse combinaciones que en otros espacios pensaríamos dos veces. El inicio de un nuevo ciclo es una buena ocasión para probarlas.
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Una campaña comienza mucho antes de que se tome la primera fotografía. Hay una idea, referencias, pruebas, piezas que entran y salen de escena y muchas decisiones que apenas serán visibles en la imagen final. Para Abundancia Floral, nuestra propuesta Otoño–Invierno 2026, cada imagen fue pensada como parte de una misma historia.

La campaña recorre la casa a través de dos narrativas. Nostalgia floral vuelve la mirada hacia el archivo, con estampados superpuestos, textiles de inspiración clásica y paletas suaves. En La flor, musa del diseño, las formas botánicas se convierten en acentos, estructuras y gestos inesperados dentro de interiores más contemporáneos.


Sala, comedor, recámara, cocina, biblioteca, habitación de los niños y espacios exteriores se transformaron así en escenarios para interpretar la temporada. Construirlos implicó elegir muebles, textiles, iluminación y objetos, encontrar la composición precisa y pensar hasta el último detalle. Nada está ahí por casualidad, aunque el resultado pueda parecer espontáneo.


Las fotografías que acompañan este artículo permiten asomarse a ese proceso: el montaje, las pruebas de luz, los ajustes de último momento y el trabajo detrás de cada encuadre. A veces basta mover una pieza unos centímetros; otras, comenzar de nuevo. La imagen final es apenas el último momento de una larga serie de decisiones.

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Cada temporada comienza con una idea. Para Otoño–Invierno 2026, Casa Palacio presenta Abundancia Floral, una propuesta que encuentra en las flores una de las fuentes de inspiración más ricas del diseño y el interiorismo. Esta tendencia se desarrolla a través de dos historias: Nostalgia Floral y La flor, musa del diseño, dos maneras de interpretar la presencia de las flores en el hogar.
Las flores han acompañado durante siglos la historia de los objetos que habitan nuestros hogares. Su presencia trasciende el jardín para inspirar porcelanas, jarrones, textiles y piezas decorativas que acercan la naturaleza al interior de la casa. Mucho más que un motivo decorativo, siguen dando carácter a nuestros espacios.

El comedor es una de las historias de Nostalgia floral
Esa herencia se interpreta desde dos miradas. Nostalgia Floral recupera la riqueza de los interiores construidos con el paso del tiempo. El papel tapiz, la porcelana, la plata heredada, el cristal tallado y las composiciones florales crean ambientes donde las capas, los materiales y las referencias históricas dialogan con naturalidad.

La habitación de los niños forma parte también de Nostalgia floral
Por su parte, La flor, musa del diseño propone una aproximación más contenida. Aquí, una flor, un arreglo o un objeto cuidadosamente seleccionado bastan para transformar un ambiente. Cada pieza aporta un nuevo punto de atención y demuestra cómo un solo acento puede definir el carácter de un espacio.

Acentos florales en la sala forman parte de La flor, musa del diseño

La habitación, el espacio más intimo, parte de La flor, musa del diseño
Desde una biblioteca llena de referencias decorativas hasta un comedor pensado para celebrar el encuentro, una sala serena, una habitación dedicada al descanso o un exterior donde la vegetación acompaña la arquitectura, Abundancia Floral recorre toda la casa y demuestra que existen muchas maneras de incorporar la naturaleza al interior.

El exterior mantiene los principios de La flor, musa del diseño
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Detrás de cada imagen de nuestras Nuevas Colecciones 2026 hay una historia de intención y construcción cuidadosa. Si en la nota anterior exploramos Armonía Acuática y Precisión Relajada, hoy nos acercamos al proceso que dio forma a esa narrativa y a los espacios que la contienen.
La campaña tomó vida en una casa extraordinaria: arquitectura de líneas generosas, muros luminosos y una personalidad definida que funcionó como el escenario ideal. Un lienzo en blanco con carácter propio que permitió articular cada ambiente con coherencia y ritmo. La recámara como punto de partida; sala y comedor como núcleos sociales; la cocina como centro funcional; el pasillo como transición; y, en continuidad, el bar, la terraza exterior, el spa y la habitación infantil.



Cada espacio fue concebido para reflejar ambas tendencias, cuidando que materiales, proporciones, iluminación y texturas respondieran a una visión integral. La disposición del mobiliario, la selección de piezas y el equilibrio entre forma y atmósfera fueron el resultado de múltiples decisiones, pruebas y ajustes. Nada es casual: cada encuadre, cada objeto y cada gesto responde a una construcción precisa que busca transmitir claridad y carácter.
El resultado es una campaña que, además de presentar presenta nuevas colecciones, revela la manera en que se piensan y se viven los espacios. Te invitamos a descubrirlas en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, donde cada ambiente adquiere una presencia tangible y cercana.



