
Vivir con flores cambia una habitación. Un ramo recién cortado sobre la mesa, unas cuantas ramas junto a una ventana o una composición exuberante introducen color, perfume y algo inevitablemente efímero. Elegir el florero forma parte del arreglo: sus proporciones determinan el gesto de los tallos y el cristal hace que la luz participe también. […]




