“Arquitectónica, utilitaria, serena pero al mismo tiempo impactante y también muy refinada…”, con estas palabras Kara Mann define la colección que diseñó para la línea Milling Road, perteneciente a la marca Baker. La empresa buscó a la diseñadora porque quería modernizar la línea sin que perdiera su esencia, y es que Milling Road se distingue por reinterpretar el pasado para traerlo al presente… ¿y quién mejor que Kara para entender esto?
Baker explica que decidió colaborar con la diseñadora porque: “Mann tienen un enorme sentido de la moda y le gusta romper parámetros; estas características la llevan a crear espacios muy elegantes en los que mezcla estilos tradicionales y modernos para crear una nueva estética”, justo la esencia de Milling Road. De hecho, la misma Kara Mann ha dicho que las piezas que conforman esta colección son “híbridos entre lo clásico y lo contemporáneo, estilos que se complementan e incluso se potencializan, y es que en mi opinión, el gran diseño consiste simplemente en saber mezclar de manera artística diferentes estéticas”.
En nuestra reciente visita a High Point Market tuvimos la oportunidad de conocer de primera mano la colección de Kara Mann para Milling Road; se trata de 54 piezas, que sin duda reflejan el muy personal estilo de su creadora: “me gusta llevar las cosas al límite”, contó Kara a la revista Architectural Digest, “por ejemplo: me puedo poner una chamarra de piel totalmente desgastada, pero entonces agrego un accesorio que suaviza el look”. Y justo como se viste, así también diseña: sus piezas tienen un espíritu muy rockero, pero al mismo tiempo son suaves y femeninas.
Sobre Kara Mann hay que decir que la diseñadora cuenta con despachos en Nueva York y Chicago; su distintiva estética es producto de su pasión por la moda, el arte y por supuesto el diseño. Sus creaciones aparecen de manera recurrente en publicaciones como Architectural Digest, The New York Times, Traditional Home y House Beautiful, entre otras. Y lo mejor es que una selección de sus piezas para Milling Road y Baker están por llegar a Casa Palacio en otoño.




En pocos años aprendimos a tomar café de otra manera. Nos interesamos por el origen del grano, el tostado, los aromas y los distintos métodos de extracción. Las cafeterías de especialidad tuvieron mucho que ver con esta transformación, mientras en casa Nespresso convertía la cápsula en una nueva medida del café cotidiano.
Esa historia continúa con Vertuo Up, una cafetera compacta y de líneas limpias que amplía las posibilidades de preparar café en casa. Su depósito de agua giratorio de 1.4 litros permite adaptarla a distintos espacios, mientras la tecnología Vertuo prepara desde un espresso de 40 ml hasta una taza de 230 ml.
La función Coffee Creations ofrece una extracción más concentrada como base para bebidas con leche o hielo, abriendo la puerta a recetas inspiradas en las que encontramos en nuestras cafeterías favoritas. La conexión con la Nespresso Smart App permite, además, personalizar distintos aspectos de la preparación.


Diseño y escala también cuentan. Vertuo Up ocupa poco espacio y se integra con naturalidad al interior, una cualidad que Rodrigo Noriega incorporó al proyecto creado junto a Casa Palacio para Design House 2026, donde objetos cotidianos, tecnología, arte y diseño forman parte de un mismo paisaje.
Nuestra cultura del café se ha vuelto más curiosa y exigente. Sabemos mejor lo que nos gusta y también disfrutamos explorar nuevas maneras de prepararlo. Vertuo Up lleva esa curiosidad a casa con un gesto sencillo.
Descubre Nespresso Vertuo Up en Casa Palacio Antara y Santa Fe y visítanos para conocerla de cerca y disfrutar un café con nosotros.
Lana de Nueva Zelanda, látex natural, espumas de distintas densidades y resortes independientes. Dentro de un colchón Magnus, materiales y tecnología trabajan juntos para responder al peso, la temperatura y el movimiento del cuerpo.
Una cama terminada revela muy poco de lo que sucede bajo las sábanas. En el interior del colchón comienza una sucesión precisa de materiales: una capa recibe el cuerpo, otra distribuye el peso; unas aportan firmeza y otras suavidad.
Esa construcción por capas define la propuesta de Magnus, una de las marcas elegidas por Rodrigo Noriega para el espacio de Casa Palacio en Design House 2026. Una elección que lleva la atención del proyecto hasta uno de sus elementos menos visibles: aquello sobre lo que dormimos.
Los materiales cambian de un modelo a otro. En Natura, la lana de Nueva Zelanda se encuentra con un núcleo de látex 100% natural y un tejido con tecnología Ice Touch. Sunrise combina espumas de distintas densidades con Memory Foam y Cool Gel de celdas abiertas, mientras Connery incorpora resortes Pocket Coil que trabajan de manera independiente para responder al peso y reducir la transmisión del movimiento.
Materiales naturales y tecnología terminan así encontrándose a pocos centímetros de distancia. Una vez hecha la cama, toda esa construcción desaparece bajo textiles y almohadas; queda únicamente la sensación al acostarnos.
Descubre el colchón Magnus que mejor responda a tu manera de dormir. Visita el Santuario del Descanso en Casa Palacio Antara y Santa Fe, donde podrás conocer y probar sus distintos modelos.
Un helecho que gira sobre sí mismo, diez bacantes entregadas a la danza y las hojas de los Campos Elíseos agitadas por el viento. Tres imágenes separadas por varias décadas recorren la historia de Lalique y muestran esa extraordinaria capacidad de la Maison francesa para convertir el movimiento en cristal.
La primera cumple cien años. Tourbillons, diseñado en 1926 por Suzanne Lalique-Haviland, parte del despliegue de un helecho para construir sus características formas en espiral. Para celebrar su centenario en 2026, Lalique recupera el diseño con una delicada pátina coral que aporta profundidad y calidez al cristal y recuerda los acabados coloreados de la época.

Tourbillons de Lalique ©Anouk Marty
Un año después, en 1927, René Lalique creó Bacchantes, convertido desde entonces en uno de los grandes emblemas de la casa. Diez sacerdotisas de Baco rodean el jarrón en una procesión escultórica inspirada en la mitología griega. Los cuerpos, el relieve y la luz producen una sensación de ritmo que cambia conforme recorremos la pieza con la mirada.
La historia continúa en 1951 con Champs-Élysées, diseñada por Marc Lalique. Su punto de partida fue tan cotidiano como poético: las hojas de plátano moviéndose con el viento durante un paseo por la célebre avenida parisina. En cristal, aquel instante quedó detenido en una gran composición de hojas finamente esculpidas.

Champs-Élysées de Lalique ©Lalique
Tres momentos, tres generaciones y una misma fascinación por observar la naturaleza y darle forma. En el año que celebra dos siglos de relaciones entre México y Francia, Lalique nos acerca también a ese L’art de vivre francés donde belleza, oficio y vida cotidiana se encuentran. Descubre estas piezas excepcionales en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Vivir con flores cambia una habitación. Un ramo recién cortado sobre la mesa, unas cuantas ramas junto a una ventana o una composición exuberante introducen color, perfume y algo inevitablemente efímero. Elegir el florero forma parte del arreglo: sus proporciones determinan el gesto de los tallos y el cristal hace que la luz participe también.
Baccarat lleva más de dos siglos explorando precisamente esa relación con la luz. Fundada en Francia en 1764, la maison convirtió el corte del cristal en uno de sus grandes lenguajes: facetas, líneas y motivos geométricos multiplican los reflejos y transforman una materia transparente en algo casi arquitectónico. Este año, cuando México y Francia celebran dos siglos de relaciones diplomáticas, volver la mirada hacia Baccarat es también acercarse a una cierta idea francesa del l’art de vivre: rodearnos de objetos bellos y hacer de ellos parte de la vida cotidiana.
Esta temporada, las flores regresan a nuestros interiores desde distintas miradas. Abundancia Floral recupera la memoria de jardines, porcelanas y textiles; Nostalgia Floral propone flores sobre flores, mientras Flor, musa del diseño las convierte en un acento capaz de transformar por sí solo un espacio.
Los floreros de Baccarat permiten jugar con todas ellas. Eye convierte sus cortes verticales y horizontales en un movimiento casi óptico y, en cristal rojo, suma el color a los reflejos. Octogone, también en rojo, transforma una forma emblemática de Baccarat en un objeto escultórico. A ellos se unen Harcourt, con sus facetas precisas, y Mille Nuits, perfecto para composiciones más libres.
Flores y cristal comparten algo hermoso: ambos cambian constantemente con la luz. Descubre Baccarat y el placer de vivir rodeado de flores en Casa Palacio Antara y Santa Fe.