Marcas / April 21 2015

Mosaicos Un rayito de sol

Nos fascinan las marcas que además de ofrecer buen diseño y calidad, van un paso más allá; este es el caso de Un Rayito de Sol, empresa que no sólo fabrica espectaculares mosaicos de pasta, sino que además busca ser “un proyecto de recuperación cultural y artesanal”, -y por si fuera poco- es ecológico.

Seguramente conoces sus pisos: en los últimos años se han incluido en varios proyectos arquitectónicos, como el interiorismo de Cielito Querido Café, o el área del Mercado en Casa Palacio Santa Fe.

La historia de esta marca es muy interesante: durante la restauración de una casa de los años 40, el diseñador Salvador Quiroz necesitaba a un fabricante de mosaicos de pasta, pero se encontró que ante el boom de los pisos de cerámica, esta tradición –que llegó a nuestro país desde la época de la Colonia– estaba a punto de perderse. Afortunadamente descubrió un pequeño negocio en la Ciudad de México que aún conocía el proceso artesanal… aunque ya no querían fabricar este tipo de mosaico por la falta de mercado. Fue entonces que en 2006, Salvador se dio a la tarea de rescatar la técnica, mejorarla, reinventar la fábrica que había descubierto y rediseñar los productos, para ofrecer una oferta más acorde con los gustos actuales. El resultado de su intervención fue rescatar un proceso artesanal, del que en México tendríamos que estar orgullosos y que estaba a punto de desaparecer.

Sin duda, este tipo de mosaico aporta mucho a proyectos de interiorismo: ya sea a través de combinaciones arriesgadas que mezclan varios diseños en una misma área, u optando por diseños clásicos que dan un giro de 180º a una habitación. No por nada, este recurso es una de las grandes tendencias de 2015.

 

Este es el proceso de elaboración: