Este año, después de los meses de encierro obligado por fin volvimos a recibir a quienes más queremos. Para inspirar tus comidas y cenas, Casa Palacio invitó a algunos de los más destacados interioristas y diseñadores del país a montar mesas en sus tiendas. Cada creación fue única y especial, aunque eso sí, en todas la creatividad fue el invitado más importante.
Como ya se acerca la cena del 31, quisimos recordar algunos de estos montajes. La intención es que encuentres buenas ideas para tu última mesa del año.
De estilo beduino
Una original propuesta de Elena Talavera para celebrar la navidad como si estuvieras en el desierto árabe.
La diseñadora incluyó tres vajillas de Vista Alegre : “Calçada Portuguesa”, “Sol y Sombra” y “Carrara”


La mesa Downton Abbey
Para celebrar el lanzamiento de la cinta inspirada en la famosísima serie británica, Gastón Kerriou diseñó esta mesa con todo el encanto ‘british’.
Desde luego, la firma inglesa Timothy Oulton fue la gran protagonista del montaje.


El montaje surrealista
Erick Millán decidió que su mesa pareciera salida de un sueño y así contrastó la vajilla de porcelana “In Bloom” de Bernardaud con los platos de manufactura artesanal de la firma mexicana Tierra Ámbar .


Leonardo Olavarrieta se puso filosófico al momento de montar esta mesa de primavera en la que la vajilla “Aux Oiseaux” fue la invitada más importante. La acompañan piezas de Ibride, Baccarat y Belo Inox, entre otras.


Otoño melancólico
La interiorista Maite Echeverría decidió que su mesa otoñal sería romántica, cálida y un tanto melancólica. Gont, L’Objet y Eichholtz son algunas de las marcas que eligió.


Bienvenida primavera
Kalinka Mikel recibió la temporada SS/22 con una mesa sencilla, fresca y muy natural. Para concretar su diseño eligió piezas de Riedel, NAMUH y Baccarat, entre otras marcas.


Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
Hay una belleza especial en aquello que funciona con naturalidad. En los hogares contemporáneos, la tecnología ya no se impone: fluye. No busca sorprender, sino acompañar. Está en el aire que respiramos, en la luz que se adapta al momento del día, en la precisión silenciosa con la que un horno cocina o un purificador renueva el ambiente.
Durante décadas imaginamos el futuro como una escena metálica y fría. Sin embargo, el verdadero hogar inteligente es cálido, estético y profundamente humano. Su misión no es sustituirnos, sino regalarnos tiempo: tiempo para leer, para escuchar, para vivir con calma.
En Casa Palacio, esta visión del futuro toma forma en objetos que combinan diseño y desempeño: los electrodomésticos de Samsung, LG, Maytag y Dyson hacen del día a día un acto de precisión; SMEG, SKS y Monogram convierten la cocina en un escenario de creatividad; y en el universo del sonido, Bowers & Wilkins nos recuerda que la perfección acústica también puede ser arte.
Entre las innovaciones que anticipan lo que viene, destaca el LG Signature OLED T: una pantalla transparente e inalámbrica que redefine la relación entre espacio, imagen y emoción. No es solo tecnología, es arquitectura de la luz.
Porque el futuro no está por venir: ya vive con nosotros, en cada detalle que une belleza, inteligencia y placer cotidiano. Descubre más sobre el arte de vivir con tecnología en nuestras tiendas Casa Palacio.
En Design Week México 2025, Casa Palacio abre las puertas de un espacio excepcional en Design House, junto a la interiorista Elena Talavera, quien presenta Mesana Medaña: una propuesta que dialoga con la arquitectura existente, reinterpretando su historia con color, luz y emoción.


El 14 de octubre, creativos y amantes del diseño disfrutaron de un recorrido guiado exclusivo, seguido de un brindis que reunió a diseñadores, interioristas y apasionados del diseño en un encuentro memorable. Una gran oportunidad para hablar de diseño y celebrar la creatividad.

Los visitantes de Design House 2025 descubrirán una variedad de propuestas de interioristas y diseñadores, cada una sorprendiendo por su creatividad y atención al detalle. Entre ellas, el espacio de Casa Palacio, en colaboración con Elena Talavera, destaca por su dualidad: un interior donde un vitral transforma la luz en matices cálidos y cambiantes, y un exterior que ofrece serenidad y equilibrio. Las franjas naranjas diseñadas por Talavera atraviesan ambos ambientes, unificando emoción y calma, y creando un recorrido que invita a detenerse y disfrutar cada detalle.


El proyecto de Casa Palacio celebra cómo el diseño puede transformar un hogar, mezclando materiales, texturas y objetos seleccionados para crear experiencias memorables. La propuesta se inscribe en una Design Week que este año demuestra, una vez más, la diversidad y excelencia del diseño nacional e internacional.

La casa permanece abierta hasta el 2 de noviembre, ofreciendo la oportunidad de explorar Design House 2025 y vivir la experiencia de un proyecto donde la luz, el color y el mobiliario se conjugan en armonía.
Visita Casa Palacio para descubrir cómo estos conceptos se traducen en piezas únicas que pueden formar parte de tu hogar.
*Fotografía: Denis Borovskikh
En el marco de Design Week México 2025, Casa Palacio participa en Design House con una colaboración junto a Elena Talavera, quien presenta Mesana Medaña: una propuesta que parte del diálogo entre la arquitectura existente y la mirada contemporánea. En lugar de borrar lo que la casa ya contaba, Talavera —en colaboración con Casa Palacio— decide habitar su historia, reinterpretarla y darle nueva voz a través del color y la luz.


Gabinete bar Shimmer de Timothy Oulton
En el interior de la casa, un gran vitral colorea la luz con tonos que cambian a lo largo del día, tiñendo los muros y el mobiliario con una calidez envolvente. Este ámbito interior seduce con su riqueza visual y su atmósfera intensa, donde cada reflejo invita al deleite y a la inmediatez. En contraste, el espacio exterior ofrece un respiro: un espacio de contemplación y equilibrio, donde la luz se expande con serenidad y la transparencia se convierte en materia de calma. Entre ambos mundos, la diseñadora traza unas franjas naranjas que recorren el espacio y lo unifican, actuando como un hilo conductor entre la emoción y la quietud.


Mesa auxiliar Xylem Burntwood de Timothy Oulton

Vajilla Signum de Swarovski x Rosenthal

Mesa comedor Ralston de Arteriors


Bócina inalámbrica Hiend de Marantz
Cada pieza seleccionada junto a Casa Palacio acentúa ese equilibrio: las mesas auxiliares Spur Burntwood y Xylem Burntwood de Timothy Oulton, la mesa de comedor Ralston y la lámpara colgante Chester de Arteriors, el bowl Melon y el plato Corve Natural de Bordallo Pinheiro, la vajilla Signum de Swarovski x Rosenthal y la bocina inalámbrica Hiend de Marantz -un nuevo estándar en el audio de alta fidelidad-.


Lámpara Chester de Arteriors

Bowl Melón de Bordallo Pinheiro
Lejos de ser una simple intervención, esta colaboración entre Casa Palacio y Elena Talavera es ante todo un ejercicio de diseño: un proyecto que explora cómo la luz, el color y la materia pueden dialogar con la arquitectura existente para revelar nuevas emociones. Una casa que respira con la luz, donde el color une lo que contrasta y cada objeto encuentra su lugar en el equilibrio.

Del 9 de octubre al 2 de noviembre, Design House 2025 abre sus puertas para revelar que el verdadero lujo no está en lo que se ve, sino en cómo la luz —y el diseño— nos transforma. Te invitamos a descubrir las piezas que forman parte de esta propuesta en nuestras tiendas Casa Palacio.
*Fotografía: Denis Borovskikh