Colaboradores / agosto 03 2017

QUÉ COQUETA, COCOTTE 1ERA. PARTE Un texto de la revista Hoja Santa

Vivimos el retorno a los básicos. Quizá los humanos nos hemos equivocado tanto, que regresamos a las primeras formas. En la cocina sucede; el microondas y la fast food están ya casi en el olvido. Ahora queremos todo de la tierra a la olla. Y, si ya regresamos en el tiempo con los alimentos, ¿por qué no lo haríamos con los utensilios? Las cocottes de Le Creuset  son ollas que, además de aportar a nuestra cocina una estética tradicional y colorida, funcionan magníficamente para cocinar slow food. Sí, son lo que usaban nuestras abuelas para cocinar con calma, en una época donde la calma estaba en la cocina. Desde guisos sencillos hasta pan, la cocotte le da un mejor sabor… Tal vez sea por sus materiales  de alta durabilidad (duran toda la vida) o más probablemente porque requieren de la cocina lenta y paciente de antes.

 

Lo que es un hecho es que, si disfrutas cocinar, necesitas al menos dos ollas pequeñas; las encuentras en tamaño individual, lo que te permite cocinar poco, por ejemplo, unas zanahorias rostizadas, para acompañar una carne o un pollito al horno. Te conviene que sean delgadas y cortitas; si no lo son, cortarlas a lo largo. Después de lavarlas, no las peles: ponlas directo en la cocotte y rocíalas con un poco de aceite. En el modo broiler, las horneas por 10 minutos y luego las volteas hasta que la piel esté inflada y dorada.  Agrega sal, pimienta y un poco de perejil para decorar. O prepara un mini soufflé de papas. Corta con una mandolina una papa mediana en rebanadas súper delgadas. Remoja las rebanadas en agua por media hora, para que no se oxiden y se vuelvan cóncavas. Reserva entre seis y ocho rebanadas de tamaño similar. Recubre la cocotte con media cucharadita de mantequilla, para que no se peguen las papas, y empieza a hacer capas de papa hasta la mitad de la ollita. Sazona cada capa con un poco de sal, pimienta y mantequilla. Puedes agregar queso parmesano o crema, si no van con un platillo muy pesado. Las rebanadas que separaste son para formar una cúpula hasta arriba, las sazonas también y luego horneas todo a 250ºC durante 20 minutos. Si quieres, puedes dorarlas en el broiler al final.

 

Las cocottes también sirven muy bien con platillos más consistentes, como unas almejas con jitomate o una mini lasaña. Para las almejas, primero haces la salsa: rebanas cuatro jitomates a lo largo y los pones en un recipiente para horno junto con media cebolla, un diente de ajo y dos ramitas de tomillo fresco. Sal, pimienta y un chorrito de aceite de oliva. Horneas 20 minutos a 250 C, o hasta que la cebolla esté transparente y los jitomates colapsados. Licúala o machácala como frijoles. ¡Lista! Ahora enjuaga (detenidamente y sin dejar rastro de arena) 20 almejas vivas (ojo: que no estén abiertas ni se abran después de un par de golpes en la cubierta de la cocina). Sirves la salsa dividida en cuatro cocottes, le agregas un chorrito de vino blanco a cada una, pones cinco almejas para cada quien, tapas y horneas hasta que se abran las ostras (como 15 minutos). Aguas con las tapas de las lindas ollitas, queman muchísimo. Las almejas que no abran, tíralas. Decora con perejil picado y servir con pan. Y para la lasaña, primero asa una calabaza en rodajas y 10 champiñones o setas en rebanadas. Condimenta y reserva. Ahora, pasa las láminas de lasaña por agua hirviendo hasta que se ablanden, y pártelas en mitades para que queden cuadradas. Ponle aceite o mantequilla a la cocotte, una lámina de pasta como base, luego una capa de calabaza y champiñón, y un poco de salsa de tomate (es la misma receta de las almejas). Ahora sí que esto es al gusto: échenle queso mozzarella, salsa bechamel o crema, aunque también pueden ser veganas. Repetir el proceso una capa más y cerrar con una lámina de pasta. Puedes decorarla hasta arriba con la verdura que te sobre. Hornea por 15 minutos a 250ºC. Obviamente, el relleno puede variar con la verdura que prefieras o tengas en el refri, o también puede ser de carne molida.

 

Espera en una próxima entrega la segunda parte de este texto.

 

Imágenes: Ana Lafambroise, Daniel Almazán @Photo Apartment

 

Colaboradores / noviembre 08 2018

DISEÑADORES CLAVE: DRIADELAB

Cuando la firma Driade se fundó en 1968, sus creadores tenían claro lo que querían: “producir mobiliario y accesorios que fueran objetos artísticos; es decir, establecer una auténtica ‘fábrica de arte’”. Para lograrlo, invitaron a colaborar a los más importantes diseñadores: desde Enzo Mari y Nanda Vigo, hasta Philippe Starck o Patricia Urquiola, quienes, de la mano de la marca, se embarcaron en un complejo proceso para desarrollar las piezas que hoy tanto nos fascinan. Sin embargo, solo era cuestión de tiempo para que una empresa acostumbrada a trabajar como un laboratorio creativo, estableciera su propio estudio; así nació Driadelab, la división de la firma en donde se realiza investigación, se forma a los futuros talentos del diseño industrial y desde luego… ¡se desarrollan nuevas colecciones!

¿Un ejemplo de su trabajo? Sin duda “Ziqqurat”, un mueble que surge de la pregunta, ¿cómo debe ser hoy un gabinete? La respuesta, inspirada en las pirámides ancestrales, es esta pieza que se conforma por varias cajas, que se pueden apilar de diferentes maneras, lo que la convierte en un objeto siempre cambiante que además puede adaptarse a diferentes entornos. Por cierto: el gabinete “Ziqqurat” es parte de la colección de Casa Palacio.

Colaboradores / mayo 07 2018

DISEÑADORES CLAVE: OKI SATO

¿Qué tienen en común el biombo “Fragment”  de Glas Italia y el taburete “Sag” de MDF Italia? Pues bien, ambas son piezas resueltas con líneas muy sencillas; el resultado son objetos cuya aparente simplicidad, termina por invitarnos a la contemplación. En ellas también encontramos dos ideas recurrentes en el diseño japonés: la filosofía zen y el concepto “ma” ( que podemos entender como el peso del vacío).

No podía ser de otra manera: “Fragment” y “Sag” son creaciones del diseñador Oki Sato, quien diseña tomando como referente su herencia japonesa.

Egresado de la Universidad Waseda de Tokio, en 2002 fundó el estudio de diseño Nendo. ¿Su propuesta? Renovar el estilo japonés tradicional, haciéndolo más cálido e incluso dándole toques de humor.

Casi desde su creación, el trabajo de Nendo llamó la atención de la crítica y el estudio comenzó a colaborador con marcas como Fritz Hansen, Kartell, Flos o Lois Vuitton, entre muchas otras. De hecho, en 2006, apenas cuatro años después de crear su estudio, Oki fue nombrado por la revista Newsweek como uno de los “100 japoneses más influyentes”. Años después, en 2012, es elegido como “Diseñador del Año” por las revistas Wallpaper* y Elle Decore, y en 2015 conquistó la feria Maison & Objet quien también lo nombra el diseñador del año.

Sobre su trabajo se ha dicho mucho, sin embargo, la mejor manera de resumirlo es retomando lo que declaró a la revista española Arquitectura y Diseño: “Si observas con detenimiento el aburrido día a día siempre descubres pequeñas sorpresas. Pero la gente no los suele ver porque está más pendiente de que llegue algo grande que cambie sus vidas y les haga felices. Ahí me diferencio de otros diseñadores, en que me fijo en los detalles, en las pequeñas ‘imperfecciones’ que encuentras a pie de calle y las pongo en valor. Busco los instantes mágicos de la rutina diaria. Mi trabajo no consiste tanto en dominar ninguna técnica sino en mirar de forma distinta, y si esa idea crea valor, es diseño”.

 

Colaboradores / abril 11 2018

DISEÑADORES CLAVE: FABIO NOVEMBRE

Somos fanáticos del trabajo de este genio italiano: arquitecto, diseñador y fundador de su propio estudio en Milán, Fabio Novembre es conocido por hacer de la “stravaganza” su sello personal. Su historia es singular: tras graduarse en los 90, muy pronto se trasladó a Nueva York donde estudió cine. Sin embargo, en 1994 tras realizar su primer proyecto de interiorismo, la tienda de Ana Molinari, Bluemarine, en Hong Kong, decide fundar su despacho y dedicarse por completo al diseño.

 

Creativo, curioso, apasionado de la vida y la naturaleza, el estilo de Novembre, se distingue por ser divertido, onírico, muy imaginativo. Tiene una auténtica fascinación por la figura humana y definitivamente está influido por las culturas clásicas.

 

Su talento lo ha llevado a colaborar con grandes firmas como Vondom, Driade o Kartell, para las que ha creado piezas espectaculares como las sillas “Nemo”, “56h” o la “F3”.

No es raro que sus piezas, como el librero “Venus, tengan el poder de transformar por completo el espacio en el que se colocan.

 

Fabio trabaja poco, acepta dos o tres proyectos al año y prefiere que su despacho no crezca demasiado para mantener el control creativo. ¿Su fórmula para crear? “Siento que cada vez sé menos, y por eso sólo me siento bien si me reinvento, si parto cada vez de cero.”

Colaboradores / marzo 07 2018

ALFREDO VILLANUEVA PARA VTP NORTE

Queremos seguir compartiendo contigo nuestras charlas con el grupo de personalidades regias que fueron parte del primer número de VTP Norte, la pieza editorial que realizamos para nuestros amigos de Monterrey, pero que sabemos que será de interés para todos los que nos leen y es que las pláticas giraron en torno a nuestro tema favorito: el buen diseño. En esta ocasión te presentamos al chef Alfredo Villanueva con quien hablamos de la importancia del mobiliario de cocina de alta gama. Puedes leer la entrevista completa descargando la revista aquí.

 

Por cierto: si visitas la capital neolonesa, no dejes de ir a su restaurante Romero y Azahar.

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