Marcas / November 17 2015

PROSTORIA: EL SOFÁ CAMA CONTEMPORÁNEO

Pese a ser una de las piezas más versátiles e incluso necesaria cuando el espacio falta, por alguna razón, los diseñadores no suelen prestar mucha atención al utilísimo sofá cama. ¿El resultado? Mientras el resto del mobiliario constantemente se reinterpreta, los sofás cama suelen ser aburridos y predecibles… Pero este no es el caso de las creaciones de la casa Prostoria, una marca que desde su mismo origen es inesperada: su sede está en Zagreb, Croacia.

 

Prostoria se rige bajo una curiosa filosofía: en sus productos se encuentra “la sensualidad mediterránea con el racionalismo europeo”. Esta forma de pensar da por resultado un diseño divertido, pero muy funcional, que han aplicado a su línea de sofás cama. Cuentan con dos modelos especialmente interesantes que reinventan el concepto tradicional de sofá cama al reunir en una pieza tecnología y diseño.

 

El primero es el sofá cama Pil-low, cuyo diseño parte de repensar la relación entre el asiento, el respaldo y la almohada. El resultado es una pieza en la que -cuando está en modo de sofá- un gran cojín brinda ergonomía (y hace que no sean necesarios cojines decorativos), pero cuando está en modo cama, el mismo cojín aumenta el área de descanso. El Pil-low oculta un espacio de almacenamiento, por lo que es triplemente útil.

 

Más lúdico e incluso inesperado, es el modelo Up-lift, su “sillón cama”: una pieza que consiste en dos volúmenes que al ser rotados descubren una cama individual en donde nadie imaginaba que estaba. Tanto el Up-lift como el Pil-low están pensados para ser especialmente útiles en espacios pequeños.

Algo muy interesante de ambas propuestas es que su transformación en camas es sumamente sencilla, todo lo contrario a esos sofás cama que se resisten a ser desdoblados.

 

No todos los días tenemos la oportunidad de descubrir el diseño croata, y tampoco podemos ver apuestas tan arriesgadas como las de la marca Prostoria, por eso, visita Casa Palacio y conoce el Up-lift y la Pil-low, sin duda, ¡dos piezas sorprendentes!