Hace unos días dedicamos algunas notas a la tendencia sustentable que hoy se impone; en su momento te hablamos de cómo hacer de tu casa un espacio amable con el medio ambiente y en esta ocasión –y con el pretexto del 30 de abril– vamos a retomar el tema, pero enfocado a los niños… y es que nunca es demasiado pronto para adoptar un estilo de vida más verde. Así, estos son nuestros consejos para hacer sus espacios más ecológicos, además de inculcarle buenos hábitos: – El consumo responsable y sustentable también incluye el cuarto de los niños. Al momento de amueblarlo hay que considerar piezas que soporten el trato rudo de los pequeños para evitar que terminen en la basura al poco tiempo. Nuestra sugerencia es la colección de Mariangel Coghlan para Casa Palacio. – En cuanto a los textiles, apuesta por lino o algodón orgánicos. ¿Un ejemplo? Los productos de la firma francesa Jacadi. – La sustentabilidad también incluye consumir piezas de pequeños productores o de empresas que apuestan por el comercio justo, por ejemplo los juguetes de Le Toy Van o la línea de peluches Beasts de la firma Sigikid. – Siempre que sea posible fomenta en los más pequeños la reutilización de productos. La cultura del “usar y tirar” ha sido muy dañina para el medio ambiente.








El mes del niño es una oportunidad para actualizar la habitación infantil y crear un espacio pensado para acompañar cada etapa. Los espacios construyen la forma en que se vive cada momento, del juego al descanso, por eso vale la pena diseñarlos con intención desde los primeros años.


Crazy Factory Kids
Un escritorio bien proporcionado y una silla cómoda pueden hacer más llevadera la rutina de la tarea. Un sillón a su escala invita a la lectura y al descanso, mientras que textiles suaves como sábanas y cojines aportan calidez. El diseño, en este sentido, ayuda a dar orden y coherencia al entorno.
El juego también tiene un lugar central. Elementos como un teepee o pequeños rincones dedicados a la imaginación crean escenarios memorables. A esto se suman soluciones de almacenamiento versátiles que, además de organizar, acercan a los más pequeños al mundo del diseño de forma natural.

I am fake
Bajo esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de objetos que acompañan cada momento. Piezas pensadas para integrarse al día a día y adaptarse con el tiempo. Diseñar un cuarto infantil es también dar forma a un espacio que inspire y crezca con ellos. Visítanos en Casa Palacio Antara y Santa Fe y descubre todas las opciones que tenemos para tus hijos en nuestra sección infantil.
Hay momentos en el calendario que invitan, casi sin anunciarlo, a recuperar cierta ligereza. En estas fechas, el juego vuelve a aparecer como una forma sofisticada de habitar los espacios como parte de una vida adulta que integra diseño, humor y carácter.
Algunas piezas lo entienden con naturalidad. El backgammon de Reflections Copenhagen, en cristal y tonos sutiles, transforma el tablero en un objeto casi escultórico. La mesa Albéniz de Hurtado esconde, bajo su marquetería, un tablero de ajedrez en fieltro, junto a compartimentos que revelan un cuidado excepcional por el detalle. En la mesa Fusion de Saluc, el gesto es aún más inesperado, un comedor que, al abrirse, da paso a un billar profesional perfectamente integrado.
Los personajes que alguna vez habitaron viñetas y pantallas encuentran nuevas formas. Snoopy y Woodstock en las detalladas versiones de Leblon Delienne, o el Stormtrooper de Lladró, con acabados hechos a mano, introducen un acento reconocible con una presencia refinada.
La lámpara Bigger Brother de Qeeboo, diseñada por Stefano Giovannoni, aporta un gesto cercano, mientras que el sacacorchos de Alessi diseñado por Alessandro Mendini confirma que la funcionalidad también puede ser divertida.
Sobre la mesa, el gran libro de Donald Duck de Taschen recuerda que ciertas historias nunca se abandonan, solo cambian de formato.
Visita Casa Palacio Antara y Santa Fe para descubrir estas y más piezas de diseño lúdico que transformarán tus espacios.
Tom Dixon, diseñador británico, ha construido un lenguaje donde el metal, el vidrio y la luz se convierten en materia expresiva. Autodidacta y con una visión experimental, ha desarrollado una estética reconocible que transita entre la industria, la artesanía y la escultura.
A través de su marca, Tom Dixon, esta exploración se traduce en piezas que abarcan iluminación, mobiliario y objetos, siempre con un enfoque en el material y el proceso. Sus piezas, presentes en colecciones de diseño del MoMA y el Centre Pompidou, reflejan una práctica que combina innovación técnica con una sensibilidad profundamente contemporánea.
En Casa Palacio, estas piezas están pensadas para formar parte del entorno cotidiano: objetos de alto diseño pensados para habitar el espacio, acompañar la vida diaria y transformar la experiencia de quienes lo viven.
Entre sus creaciones más reconocidas, la lámpara Bell destaca por su superficie pulida y su capacidad de reflejar el entorno, disponible en distintos colores y dimensiones, incluyendo versiones portátiles. Melt Cone, con su efecto de vidrio fundido, genera una luz envolvente en diversas escalas y acabados, mientras que Mirror Ball multiplica el espacio con su juego de reflejos.
Esta exploración del material se extiende al vidrio en objetos como el florero Press, donde la densidad y la transparencia adquieren una presencia casi arquitectónica.
Descubre estas piezas y cómo el diseño de Tom Dixon puede integrarse a la vida diaria, llevando a casa objetos que forman parte del diseño contemporáneo internacional, en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.