Noticias / October 06 2016

ENTREVISTA: BODO SPERLEIN

El diseñador alemán nos platicó sobre el diseño en su país natal, que además este año es el invitado de la Design Week México, y sobre su colaboración para Tane.

 

Bodo, ¿cómo se dio tu encuentro con Tane?, ¿qué fue lo que te motivó a colaborar con ellos?

Tane estaba buscando un diseñador para desarrollar una colección de piezas para casa que incluyera una vajilla; el principal objetivo era que la plata regresara a ocupar el lugar que siempre ha ocupado en la mesa. La marca conocía mis colaboraciones con Dior, Nikko o Dibbern, así que me invitó. La principal directriz fue que hiciera “sexy” a la plata, y es que la marca quería que las nuevas generaciones redescubrieran este extraordinario material. En lo personal, lo que me atrajo de trabajar con ellos fueron sus procesos artesanales –un tema que me interesa mucho– y la maestría de sus orfebres.

 

¿Qué significó para ti trabajar con un material como la plata?

Fue fascinante. La platería es parte de la cultura mexicana. Es interesante como en esta tradición se amalgaman técnicas tradicionales europeas e indígenas con resultados únicos. Mi intención fue mostrar eso, especialmente a Europa: México tiene mucho que enseñarnos en cuanto al manejo de la plata. Sin embargo, no es raro que los europeos pensemos que lo sabemos todo o que nadie puede enseñarnos nada nuevo; Tane es el mejor ejemplo de que esto no es necesariamente cierto.

Por otra parte, como diseñador no siempre tienes la oportunidad de colaborar con una marca como esta, famosa por su maestría en el manejo del metal. Gracias a esta experiencia pude descubrir técnicas que en otros países ya no se emplean y que esta casa y sus orfebres han logrado preservar. Sin duda esto fue el gran aprendizaje que me dejó está colaboración.

 

“Pomona” es la primera vajilla de porcelana que fabrica Tane, ¿por qué decidiste que era momento de que la marca explorara dicho material?

Aunque México no tiene una gran industria alrededor de la porcelana –pues se trata de una tradición netamente europea o del lejano oriente– sí cuenta con una enorme tradición ceramista. Por eso pensé que como Tane estaba vistiendo la mesa con plata, tenía que ofrecernos piezas que la complementaran y qué mejor que usar porcelana. Todas las grandes casas -como Tiffany en su momento- han tenido vajillas de porcelana. Creo que esto hace más completa la oferta de la marca, pues definitivamente una gran vajilla era justo lo que faltaba en su catálogo de productos.

 

Alemania es el país invitado a la DWM este año; ¿qué opinas del diseño alemán contemporáneo?

Es un diseño muy “industrial”; de hecho, el gran sustento del diseño alemán es precisamente la industria. Los alemanes diseñan para esa enorme maquinaria que es la industria automotriz, las grandes fabricas de electrodomésticos o las casas de porcelanas. Lo interesante es que el diseño alemán actual no es producto de grandes escuelas de diseño como lo fue en el pasado con la Bauhaus. Hoy hay que hablar del enorme talento de los diseñadores que están más allá de la academia. Sin embargo, me parece que la escena alemana se nutriría mucho de intercambios con otros países y yo mismo soy un ejemplo de ello: vivir y aprender en Londres ha sido determinante para mi, además, después de mi experiencia con Tane, estoy convencido de que México tiene mucho que enseñar a Alemania.