Ya en su momento hemos hablado de la importancia de la cocina como el eje en torno al cual gira la vida familiar. El museo MODO lo sabe y por eso montó “Del Plato a la boca. Cocina, Utensilios y diseño”, una exposición curada por Ana Elena Mallet, que reúne objetos como recetarios, electrodomésticos o imágenes publicitarias, que nos invitan a realizar un recorrido lleno de nostalgia a través de las cocinas de México. Además, y como explica la propia Mallet, “la muestra examina la cocina no sólo como espacio social donde la familia come, se reúne y dialoga, sino también como un espacio en constante uso y evolución: un importante bastión de modernidad, de desarrollo tecnológico y de diseño”.
¿Qué podremos encontrar en “Del plato a…? La exposición se divide en varias secciones. Por ejemplo, está “Cocina y espacio”, en la que nos encontramos con la reconstrucción de una cocina de los años 50. En la sala dedicada a “Cocina y género”, se exhiben imágenes publicitarias y recetarios, mientras que en “Cocina y progreso”, somos testigos de las transformaciones que han sufrido los utensilios que usamos en la cocina a lo largo de los años.
No te la pierdas, te aseguramos que te traerá grandes recuerdos de esos momentos de tu vida familiar que han girado en torno a este espacio.
MODO
Colima 145, col. Roma
De mar a dom de 10:00 a 18:00hrs.
Hasta el 26 de febrero de 2017






Hay sentidos que guardan la memoria con más fuerza que otros. Un aroma puede transportarnos a otro tiempo, despertar una emoción precisa o convertir un instante cotidiano en algo extraordinario. Por eso, al iniciar el año, transformar el hogar puede comenzar por lo más sutil, y poderoso: su olor.
Incorporar fragancias al espacio no es solo una cuestión decorativa, sino una forma de crear atmósferas que acompañan nuestro ritmo de vida. Una vela encendida al atardecer, un difusor que recibe al llegar a casa, un perfume que se vuelve parte de la identidad del lugar. El aroma define cómo se siente un espacio incluso antes de habitarlo.
Firmas como Trudon, con su herencia histórica y fragancias profundas, convierten cada vela en un ritual cargado de carácter y sofisticación.
Baobab Collection aporta una dimensión sensorial y visual, con aromas envolventes y diseños que funcionan como piezas decorativas. Desde Portugal, Portus Cale celebra la frescura, la artesanía y los detalles clásicos reinterpretados con ligereza contemporánea.
La poesía toma forma en Lladró, donde el diseño escultórico se fusiona con fragancias delicadas, ideales para espacios contemplativos.
Este inicio de año es una invitación a redefinir cómo queremos sentir nuestros espacios. Cambiar el aroma es, muchas veces, el primer paso para cambiar la energía de casa. Descubre estas colecciones de velas aromáticas y difusores en Casa Palacio y permite que cada habitación cuente una nueva historia, desde el sentido más íntimo: el olfato.
Durance, desde la Provenza, ofrece aromas suaves y naturales que evocan campos floridos y una calma luminosa. Por su parte, Culti propone una visión moderna del perfume de interiores: elegante, minimalista y perfectamente integrada a la arquitectura del hogar.
Este inicio de año es una invitación a redefinir cómo queremos sentir nuestros espacios. Cambiar el aroma es, muchas veces, el primer paso para cambiar la energía de casa. Descubre estas colecciones de velas aromáticas y difusores en Casa Palacio y permite que cada habitación cuente una nueva historia, desde el sentido más íntimo: el olfato.
En el universo del mobiliario contemporáneo, Four Hands se ha consolidado como una de las marcas más influyentes de las últimas décadas. Fundada en 1996, su propuesta nació con una idea simple pero poderosa: crear piezas capaces de transformar un espacio a través de la calidad, la investigación y un enfoque profundamente artesanal. Hoy, casi 30 años después, su nombre es sinónimo de diseño global, equilibrio estético y durabilidad.
Uno de los rasgos más distintivos de Four Hands es su diseño in-house. Cada mueble parte de un proceso creativo propio, donde el equipo estudia materiales, revisita técnicas tradicionales y observa tendencias sin seguirlas ciegamente. El resultado es un catálogo coherente, atemporal y sorprendentemente versátil. Sus piezas pueden convivir con lo escandinavo, lo japonés, lo mid-century o incluso con interiores más clásicos, manteniendo siempre una identidad reconocible.
La marca también se ha destacado por su capacidad de encontrar belleza en la simplicidad. Sus formas limpias, paletas neutras y proporciones precisas hablan de una estética contenida; sin embargo, detrás de esa aparente sencillez hay un profundo trabajo artesanal. Maderas seleccionadas a mano, un cuidado especial en uniones y terminados, y textiles con textura generan un equilibrio único entre lo funcional y lo sensorial.
Four Hands mira al mundo como su fuente de inspiración. Sus diseñadores viajan para estudiar técnicas locales, observar estilos de vida y reinterpretar tradiciones desde una perspectiva contemporánea. Gracias a ello, la marca ha logrado un lenguaje propio: cálido, cosmopolita y profundamente humano.
Hoy, Four Hands es referente para quienes buscan muebles modernos, duraderos y con carácter, capaces de acompañar la vida cotidiana sin renunciar a la estética. Una marca que demuestra que el buen diseño se habita. Descubre más sobre esta marca en nuestras tiendas Casa Palacio.
Ciudad de México reafirmó en 2025 su lugar como una de las capitales culturales más vibrantes del mundo. A lo largo del año, museos y galerías ofrecieron una agenda excepcional que confirmó el poder del arte para cuestionar, conmover e inspirar. Para Casa Palacio, el arte es una extensión natural del diseño y la arquitectura: una fuente constante de ideas, sensibilidad y diálogo creativo.
Uno de los momentos más significativos fue Politécnico Nacional, la gran retrospectiva de Gabriel Orozco en el Museo Jumex, una revisión profunda de su pensamiento artístico, donde lo cotidiano, lo conceptual y lo poético se entrelazaron con maestría. En el mismo recinto, Gabriel de la Mora presentó La Petite Mort, una exposición intensa y material, donde el proceso, el desgaste y la memoria se convirtieron en lenguaje visual.
El circuito de galerías también brilló con propuestas contundentes. Bleeding Boundaries de José Eduardo Barajas en Galerie Nordenhake exploró los límites entre cuerpo, territorio y política a través de una obra cargada de tensión y reflexión. Por su parte, Carlos H. Matos en Galería Peana ofreció una muestra de gran fuerza formal, donde la abstracción y la materialidad dialogaron con el espacio de manera precisa.
El año cerró con una mirada distinta pero igualmente poderosa: Japón: del mito al manga en el Museo Franz Mayer, una exposición que conectó tradición y cultura pop, revelando la profunda influencia estética japonesa a lo largo del tiempo.
Mirando hacia 2026, el panorama cultural de la ciudad se perfila igual de estimulante. Nuestra recomendación: seguir recorriendo museos, galerías y ferias, permitir que el arte nutra nuestra forma de habitar y continuar integrándolo como parte esencial de la vida cotidiana. Vivir rodeados de arte es, también, una forma de buen vivir.
La Navidad es, quizá, la celebración que mejor revela quiénes somos dentro de nuestra propia casa. Es cuando las familias se reúnen alrededor de una mesa que ya tiene su propio relato; cuando los aromas de invierno se mezclan con luces tenues y tejidos cálidos; cuando las elecciones que hacemos durante el año encuentran sentido: la vajilla que reservamos para las ocasiones especiales, el florero que siempre pide flores frescas, la manta suave que invita a sentarse un poco más cerca.
En Casa Palacio pensamos en esos momentos al elegir cada pieza que forma parte de nuestro universo. Valoramos la producción artesanal, la nobleza de los materiales, la belleza de un diseño que envejece bien. Creemos que un objeto bien hecho transforma la experiencia cotidiana y que, en Navidad, esa transformación se vuelve aún más evidente: una mesa sostenida por madera trabajada con paciencia, cristalería que atrapa la luz como si fuera un gesto poético, textiles que suman capas de calidez a un espacio que se vuelve refugio.
Esta temporada queremos celebrar contigo la importancia de vivir rodeados de armonía y significado. Elegir con intención es una forma de cuidado: hacia nosotros, hacia quienes amamos y hacia los espacios que compartimos. Cada pieza seleccionada —una vela artesanal, un juego de cubiertos balanceado, un sillón pensado para conversar sin prisa— acompaña la esencia de estas fechas.
Gracias por permitir que Casa Palacio sea parte de tu hogar y de tus rituales más íntimos.
Que esta Navidad sea una invitación a habitar la belleza, a compartirla y a construir recuerdos que iluminen el año que viene.