Cuando hablamos de audio de Alta Fidelidad, uno de los referentes obligados es la firma estadounidense Harman Kardon. Fundada en 1953, esta compañía fue la primera en lanzar al mercado un receptor Hi-Fi: el Festival D1000; se trató de la primera radio que incorporaba un sintonizador y amplificador en un solo chasis, algo común en nuestros días pero todo un adelanto en la década de los 50. A partir de ahí, la innovación ha sido el sello distintivo de Harman Kardon. Por ejemplo, en 1958 introducen al mercado el primer receptor estéreo del mundo, mientras que a finales de los 70 sorprendieron con un amplificador que por aquellos años fue considerado por la crítica especializada como “el mejor del mundo”. En el nuevo milenio, la empresa no ha dejado de estar un paso adelante y se ha hecho acreedora a tres Premios Grammy por sus innovaciones técnicas, mismas que han cambiado la forma en que escuchamos música. Pero dejando de lado los aspectos tecnológicos alrededor de sus productos, hay que mencionar que parte de su éxito es su atinado acercamiento al diseño, algo que por cierto también le ha valido varios Premios Red Dot (uno de los más importantes reconocimientos al Diseño de Producto del mundo). Un excelente ejemplo de la fusión entre Alta Tecnología y estética que caracteriza a Harman Kardon son sus bocinas, como el modelo Onyx que en esta ocasión proponemos como pieza del mes. Se trata de un altavoz portátil y wireless, al que se despojo de cualquier elemento que esperaríamos encontrar en una bocina para dejar solo las líneas más elementales. El resultado es un gadget futurista, que no solo reproduce música con Alta Fidelidad, sino que al mismo tiempo se convierte en una interesante pieza de conversación ideal para un interiorismo de tendencia minimalista. Definitivamente, se trata de un objeto para descubrir.



El verdadero lujo sabe escuchar a la naturaleza. En esa conversación silenciosa entre diseño, materia y bienestar se sitúa la nueva colección Primavera/Verano de Frette, una propuesta que traduce paisajes, texturas y sensaciones en ropa de cama sofisticada y contemporánea.
Fundada en Italia en el siglo XIX, Frette ha construido su prestigio a partir de una idea clara: crear textiles que transformen el descanso en una experiencia estética y sensorial. Más de 165 años después, la firma sigue trabajando con fibras excepcionales, procesos meticulosos y una sensibilidad que combina tradición artesanal con una mirada refinada al presente.

Francine
La nueva colección encuentra su inspiración en el mundo natural. Tonos minerales, matices arena, blancos suaves y grises orgánicos evocan piedra, madera, agua y luz. Las texturas dialogan entre sí con discreción y equilibrio, creando atmósferas serenas que invitan a bajar el ritmo y reconectar con lo esencial.

Francine
Dentro de esta propuesta destacan líneas emblemáticas de la marca como Cruise, con su elegancia relajada; Icons, que reinterpreta los clásicos de Frette; Flying, ligera y fresca; y Francine, delicada y atemporal. Cada una ofrece una forma distinta de entender la cama como un espacio personal, íntimo y profundamente confortable.

Icons
Más allá de tendencias, Frette diseña para perdurar. Sus colecciones no buscan llamar la atención, sino acompañar la vida cotidiana con belleza silenciosa y calidad tangible.

Cruise
Descubre la nueva colección de Frette inspirada en la naturaleza y explora cómo el diseño italiano puede transformar tu forma de descansar en Casa Palacio.
Durante siglos, el billar ha sido un ritual social. Nació en los salones europeos como un pasatiempo refinado, reservado para conversaciones largas, gestos precisos y silencios compartidos. Siempre fue un juego que pedía espacio, tiempo… y una habitación propia. Hasta ahora.
Fusiontables replantea esa historia con una idea tan sencilla como brillante: ¿y si el billar no tuviera que esconderse? ¿Y si pudiera convivir con la vida diaria, con las cenas, las risas y las reuniones que hacen de una casa un hogar?

A primera vista, la mesa Fusion es un comedor de diseño sobrio y contemporáneo. Nada delata su secreto. Pero al levantar su cubierta —con un gesto casi coreografiado gracias al sistema Easy-Lift— aparece un billar profesional, preciso, sólido, perfectamente calibrado. La sorpresa es inmediata. El asombro, inevitable.
Fabricada en Bélgica por Saluc, esta pieza conserva el rigor técnico del billar clásico: bandas K66, dimensiones oficiales, estabilidad absoluta. Pero su verdadera innovación está en cómo transforma el espacio. Ya no se trata de elegir entre comer o jugar, entre diseño o diversión. Aquí, todo sucede alrededor de la misma mesa.

Elegir una Fusiontables es también una decisión estética. Sus distintas combinaciones de materiales permiten que la mesa se adapte al carácter de cada espacio. El aluminio negro con cristal aporta una presencia gráfica y sofisticada; el aluminio con nogal evoca calidez y atemporalidad; mientras que el aluminio blanco, ya sea con nogal o con roble en tono gris, se integra con ligereza a interiores contemporáneos y luminosos. Estos acabados son solo el punto de partida: la colección ofrece aún más opciones para personalizar la pieza y hacerla verdaderamente tuya, en perfecta sintonía con tu estilo de vida.
Las sillas y bancas Fusion acompañan la experiencia con discreción y coherencia, permitiendo que el espacio se adapte al momento: sobremesa larga, partida improvisada, reunión que se alarga sin planes.

Fusiontables, además de ser un mueble multifuncional, es una invitación a convivir más, a quedarse un poco más. A redescubrir el placer de compartir el tiempo y el espacio de otra manera.
El Año Nuevo Chino 2026, regido por el Caballo, celebra valores profundamente humanos: energía, determinación, elegancia y un deseo constante de avanzar. En la tradición oriental, este signo simboliza movimiento y libertad, cualidades que Lladró traduce con maestría en porcelana.

Para esta ocasión, la firma presenta una selección especial de creaciones que rinden homenaje al caballo desde distintas expresiones formales. Destacan las esculturas de caballos en alta porcelana, verdaderas obras de arte realizadas en edición limitada, donde cada gesto, musculatura y acabado refleja el virtuosismo técnico de los talleres Lladró. Piezas como los caballos españoles pura sangre evocan nobleza y carácter atemporal.


Junto a estas obras excepcionales, Lladró introduce nuevos conceptos y diseños innovadores, propuestas contemporáneas que reinterpretan la figura del caballo con líneas más estilizadas y lenguajes actuales, ampliando el diálogo entre tradición y modernidad.




La colección se completa con grandes clásicos de la casa, piezas que han acompañado distintas celebraciones del calendario chino y que hoy se consolidan como objetos de colección y símbolos de buenos augurios para el hogar.


Celebrar el Año del Caballo con Lladró es integrar a los espacios una tradición milenaria a través del diseño, la artesanía y el simbolismo. Una forma elegante y significativa de dar la bienvenida a un nuevo ciclo lleno de movimiento y vitalidad. Descubre en nuestras tiendas Casa Palacio estas piezas que harán de tu 2026 un año inolvidable.
Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.