Diseñar un cuarto de estudio no es cualquier cosa: hay que dejar de pensarlo sólo como “un rincón para hacer la tarea” y empezar a abordarlo como el espacio que ayuda a los estudiantes a concentrarse, crear, imaginar y sobre todo, ¡disfrutar de aprender! Todo esto sin descuidar la estética.

Los expertos aconsejan tomar en cuenta la iluminación, contar con una silla que garantice la salud de la espalda, un buen escritorio y sobre todo: tomar en cuenta la opinión de quien va a estudiar en este espacio.

Un buen punto de partida es hacer ‘mix&match’ con elementos básicos que siempre son una apuesta segura, como las piezas clásicas de Herman Miller.

¿Otra gran idea? Combina piezas interesantes como un escritorio de Orsenigo o Glassísimo con una silla inesperada como la “Masters” de Kartell.

¿Necesitas ayuda para diseñarlo? Pues entonces te tenemos una estupenda noticia: en la compra de un escritorio y silla en Casa Palacio ¡te regalamos el proyecto de interiorismo! Tienes hasta el 29 de agosto para dejar en manos de nuestros profesionales el diseño de este espacio tan importante. No dejes de pasar la oportunidad.

Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
El lanzamiento de la Eames EC-127 marca un momento clave en la historia del diseño moderno. Concebida originalmente en 1970 por Charles y Ray Eames, esta silla regresa hoy en una reedición fiel a su silueta original, pero actualizada para responder a las necesidades y valores del presente. Fabricada por Herman Miller, la EC-127 recupera el espíritu experimental del dúo con un enfoque responsable: su asiento y respaldo están elaborados con 99% de plástico reciclado posindustrial, reafirmando que el diseño atemporal también puede ser consciente.

Por primera vez, esta silla se presenta sin tapizado, permitiendo apreciar la pureza de sus líneas y una paleta de colores cuidadosamente curada, acompañada por bases cromadas o con acabados powder-coat. La EC-127 no es solo una pieza funcional: es una declaración de principios que resume la célebre filosofía de los Eames de crear “lo mejor para la mayoría, al menor costo”.

Hablar de Charles y Ray Eames es hablar mentes sumamente influyentes en el siglo XX. Más allá del mobiliario, su legado abarca arquitectura, cine, exposiciones, juguetes y experimentación visual. Su casa en Pacific Palisades, los pabellones diseñados para exposiciones universales y su constante investigación material transformaron la manera en que entendemos el diseño como una herramienta cultural.
Dentro del universo Eames disponible en Casa Palacio, también se encuentra el emblemático Eames Lounge Chair y Ottoman, actualmente con una promoción especial de upgrade de categoría en la piel sin costo adicional, disponible hasta el 31 de mayo de 2026.

Descubre la Eames EC-127, el Lounge Chair y otros diseños esenciales de Charles y Ray Eames para Herman Miller, y explora cómo su legado sigue dando forma a los interiores contemporáneos.
En el universo del diseño, pocas piezas logran lo que Componibili de Kartell: ser prácticas, versátiles y, al mismo tiempo, profundamente icónicas. Diseñados en 1967 por la arquitecta y pionera italiana Anna Castelli Ferrieri, estos módulos de almacenamiento nacieron con una premisa clara: unir belleza, funcionalidad y modernidad en un objeto pensado para la vida contemporánea. Más de cinco décadas después, siguen siendo un referente absoluto.


Su estética retrofuturista —líneas curvas, superficies lisas, colores audaces— habla del optimismo industrial de los años sesenta y del encanto del plastic is fantastic. No es casualidad que Componibili forme parte de las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Centro Pompidou en París. Pocas piezas de mobiliario alcanzan este nivel de reconocimiento.


Hoy, Kartell produce Componibili en diferentes tamaños y en una amplia gama de colores, desde tonos vibrantes hasta acabados metálicos que aportan un brillo sofisticado. Su sistema modular permite apilarlos sin tornillos ni herramientas, convirtiéndolos en auténticos camaleones del interiorismo: funcionan en recámaras, estudios, salas de TV y baños con la misma naturalidad.


Si buscas una solución de almacenamiento que combine diseño italiano, historia y una versatilidad sorprendente, Componibili es una pieza imprescindible.
Descubre más sobre Componibili y el universo Kartell en nuestras tiendas Casa Palacio.