Para realizar un ‘match’ con nuestros tapices o por el contrario, crear contrastes, nada como las cortinas; pero para una decoración contemporánea, las persianas son la opción, aunque si nuestro estilo es ecléctico… ¿qué nos conviene más?
En realidad, más allá de gustos y tendencias, al momento de decidirnos por persianas o cortinas hay varios aspectos a considerar. Por ejemplo:
Las cortinas ofrecen varias ventajas: son más fáciles de limpiar (basta quitarlas y lavarlas), hay un mundo de estilos, pueden combinarse con el tapizado de nuestros muebles y ofrecen un buen bloqueo de luz. También puedes tener varios juegos y cambiarlos para reinventarte cada temporada. Si lo tuyo son los espacios románticos, clásicos y sin tiempo, las cortinas son para ti. Eso sí: hay estampados o materiales que pueden pasar de moda.
Si te decides por las cortinas, entonces tienes que conocer las colecciones de la casa inglesa Harlequin. Telas de Pani la trajo a México.

Por su parte, las persianas son muy durables, ofrecen un control total del paso de la luz, pero además permiten hacer juegos interesantes de luces y sombras. De hecho, las más modernas –como las de Hunter Douglas– incluso bloquean los rayos UV. También visten mucho los espacios minimalistas y son obligados en decoraciones muy modernas.
¿Una opción diferente y muy decorativa? Las persianas de madera, como la línea “Country Woods”. También es de Hunter Douglas.

Ahora, un poco de inspiración….





Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
La llegada de la primavera transforma la mesa en un espacio de expresión: más ligero, más colorido, más abierto a la convivencia. En este escenario, las vajillas de Rosenthal y Richard Ginori aportan una visión donde tradición y diseño dialogan con la temporada.
Fundada en Alemania, Rosenthal ha destacado por su capacidad de innovar sin perder precisión en la manufactura. Su línea Idyllia, desarrollada en colaboración con Swarovski, reinterpreta el lenguaje de su exitosa línea Signum con motivos florales, aves, colores luminosos y un espíritu lúdico que evoca jardines en plena floración.
Por su parte, Richard Ginori, con raíces en la tradición italiana del siglo XVIII, es sinónimo de refinamiento y excelencia artesanal. Colecciones como Oriente Italiano, Catene e Impero exploran patrones botánicos, geometrías delicadas y paletas frescas que oscilan entre lo clásico y lo contemporáneo.
Estas vajillas invitan a crear mesas versátiles: desde un desayuno al aire libre, relajado y espontáneo, hasta una comida más estructurada donde la elegancia se expresa en los detalles. Motivos florales, acentos de color y acabados impecables convierten cada pieza en un elemento que eleva cualquier ocasión.
Renovar la mesa en primavera es también una forma de celebrar la temporada. Descubre estas y más propuestas en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y transforma cada encuentro en una experiencia llena de color y estilo.
Desde su fundación, Baccarat ha convertido el cristal en una expresión de luz y emoción. Fundada en el siglo XVIII, la maison es sinónimo de maestría artesanal, donde cada pieza revela un dominio excepcional del cristal cortado y una estética que perdura.
En sus floreros, esta tradición se expresa con especial claridad. Piezas como Eye, con sus cortes horizontales que generan un efecto óptico vibrante, o Louxor, con su geometría inspirada en la arquitectura, transforman la luz en destellos dinámicos. Mille Nuits, más etéreo, aporta una elegancia fluida, mientras que el enigmático Octogone destaca por su estructura precisa y contemporánea.
El color introduce una dimensión adicional: transparencias puras, rojos profundos o matices intensos que dialogan con las flores y cambian con la luz a lo largo del día. Un ramo sencillo adquiere presencia, y cada composición se convierte en un pequeño paisaje dentro del espacio.
Desde la simplicidad de una sola flor, quizás un gesto mínimo pero lleno de intención, hasta un bouquet clásico de rosas o peonías, los floreros permiten explorar distintas formas de expresión. Un arreglo campirano, más suelto y natural, aporta frescura y ligereza, mientras que una composición más estructurada y sofisticada introduce dramatismo y elegancia. Cada elección transforma el ambiente y revela una manera personal de incorporar color, textura y vida en el día a día.
Incluso sin flores, estos floreros conservan su fuerza. Son acentos luminosos, piezas que capturan la mirada y enriquecen el entorno con carácter y sofisticación.
Incorporar flores en la vida cotidiana es también una forma de introducir color, textura y ritmo. Descubre más de Baccarat en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y encuentra nuevas formas de dar vida a tus espacios.
La visita de Jude Leach, managing director de Timothy Oulton, a Casa Palacio Antara confirma algo más profundo que una relación comercial: una conexión genuina entre una marca de espíritu británico y una cultura que entiende el diseño con libertad y sensibilidad.

Con cercanía y entusiasmo, Jude recorre las tiendas, conversa con clientes y capacita equipos. México, explica, es un lugar donde las piezas más audaces encuentran eco. “Hay una apertura y una cultura visual muy especial”, comenta, sorprendida por la afinidad hacia propuestas arriesgadas y materiales honestos.

Como embajadora de la marca, su visión es clara: el diseño no se separa del servicio. “La relación con el cliente es tan importante como nuestros materiales”, explica. En Timothy Oulton, la esencia se construye desde la obsesión por los mejores materiales y procesos propios, con un lenguaje que remite a la tradición inglesa y a símbolos reconocibles (como el icónico bowler hat) reinterpretados con una mirada contemporánea.

Esa mirada se expresa en su filosofía de functional art, una serie de piezas de edición más limitada y carácter casi escultórico, que se sitúan entre el arte y el uso cotidiano. Objetos que trascienden su función para convertirse en declaraciones dentro del espacio.
En paralelo, su aproximación a los materiales define el lenguaje de la marca. Cuero, madera o alabastro evolucionan con el tiempo, adquiriendo una pátina única que enriquece cada pieza. “Celebramos la imperfección; cada pieza cuenta una historia”, afirma.

Tras 17 años en la compañía, Jude aún se define como clienta. Cada pieza que incorpora a su casa le aporta una forma particular de alegría y da carácter a los espacios que habita; su más reciente adquisición, un cubo de alabastro, refleja esa conexión personal con la marca. México, con su riqueza estética, forma parte de esa historia y de una afinidad que se percibe también en sus tiendas: le entusiasma cómo el universo de la marca se interpreta en cada espacio, desde los ambientes hasta las puestas en escena que revelan sus procesos. Hoy, con presencia en seis tiendas junto a Casa Palacio y Palacio de Hierro, la marca encuentra aquí un territorio natural.

Descubre Timothy Oulton en Casa Palacio Antara y Santa Fe.