A partir de hoy y hasta el próximo lunes 28 se llevará a cabo en Paris uno de los eventos obligados para quienes amamos el diseño interior: la feria Maison & Objet . En esta ocasión, la alerta por COVID hizo que el evento que tradicionalmente se celebra a finales de enero se moviera a marzo. Afortunadamente no se trató de una larga espera. ¿Qué podemos esperar este año? Te contamos.

En esta edición, el tema inspiración de Maison & Objet se titula “New Luxury”; se trata de una exploración sobre lo que significa el lujo en un mundo post pandemia.

Por otra parte, los organizadores de la feria designaron al arquitecto Franklin Azzi como “Diseñador del Año 2022”, mientras que en la categoría “Talento Emergente” los elegidos fueron seis jóvenes diseñadores japoneses que se distinguen por apostar por lo artesanal.

Y desde luego, y lo más importante, las grandes marcas estarán presentes, muchas las conoces bien y es que son parte de la selección de Casa Palacio: Ibride , Fendi , las piezas de Jaime Hayón , la propuesta más contemporánea de Lladró …
Desde luego, nosotros estaremos presentes. Ya te contaremos las maravillas que descubrimos, ¡y que prometemos traer a México!
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
El Año Nuevo Chino 2026, regido por el Caballo, celebra valores profundamente humanos: energía, determinación, elegancia y un deseo constante de avanzar. En la tradición oriental, este signo simboliza movimiento y libertad, cualidades que Lladró traduce con maestría en porcelana.

Para esta ocasión, la firma presenta una selección especial de creaciones que rinden homenaje al caballo desde distintas expresiones formales. Destacan las esculturas de caballos en alta porcelana, verdaderas obras de arte realizadas en edición limitada, donde cada gesto, musculatura y acabado refleja el virtuosismo técnico de los talleres Lladró. Piezas como los caballos españoles pura sangre evocan nobleza y carácter atemporal.


Junto a estas obras excepcionales, Lladró introduce nuevos conceptos y diseños innovadores, propuestas contemporáneas que reinterpretan la figura del caballo con líneas más estilizadas y lenguajes actuales, ampliando el diálogo entre tradición y modernidad.




La colección se completa con grandes clásicos de la casa, piezas que han acompañado distintas celebraciones del calendario chino y que hoy se consolidan como objetos de colección y símbolos de buenos augurios para el hogar.


Celebrar el Año del Caballo con Lladró es integrar a los espacios una tradición milenaria a través del diseño, la artesanía y el simbolismo. Una forma elegante y significativa de dar la bienvenida a un nuevo ciclo lleno de movimiento y vitalidad. Descubre en nuestras tiendas Casa Palacio estas piezas que harán de tu 2026 un año inolvidable.
Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.
Cada Navidad tiene su propio brillo, y este año Lladró lo captura con una colección que celebra la emoción de regalar. La casa valenciana —referente a nivel mundial en el trabajo artesanal de la porcelana desde mediados del siglo XX— presenta una temporada llena de sensibilidad, diseño y una identidad visual completamente renovada. Su packaging de 2025, elegante y festivo, eleva cada pieza a la categoría de tesoro listo para convertirse en el regalo perfecto.

La firma reinterpreta sus clásicos con un espíritu más contemporáneo y encantador. La lámpara Firefly nos alumbra como un recuerdo luminoso; The Dark Green Guest añade ese toque inesperado que da personalidad a cualquier espacio; y los entrañables personajes de Disney siguen despertando nostalgia y alegría.
Los lanzamientos de la temporada suman carácter y frescura. Desde el emblemático rey del reggae Bob Marley y el mágico Doraemon, hasta Superman en una versión escultórica que rinde homenaje al heroísmo moderno. La chica y el gato cósmico o el Cohete Cósmico —que además funciona como lámpara— invitan a soñar.



La colaboración con la diseñadora mexicana Olga Hanono destaca con una colección de vasos en porcelana y la encantadora Lady Luck, una pieza que celebra la fortuna y la belleza en los pequeños detalles.
Esta Navidad, Lladró transforma cada creación en un gesto significativo. Un regalo para recordar y atesorar.