Noticias / October 19 2015

ENTREVISTA: EMILIO CABRERO

Nuestra semana favorita está por arrancar: del 21 al 25 de octubre celebraremos la séptima edición de la Design Week México, la plataforma de diseño, arquitectura e interiorismo más importante de nuestra ciudad. Para saber qué sorpresas nos esperan este año, platicamos con uno de sus organizadores: el arquitecto Emilio Cabrero.

Emilio, ¿cuál será la gran novedad en esta edición de la DWM?
En esta ocasión sentimos la necesidad de vincular a la DWM con otros estados de la república. Esta idea surgió porque nos dimos cuenta que las prácticas artesanales son algo que todavía conservamos, pese a que están desapareciendo en otras partes del mundo. Es sorprendente cuando en el extranjero descubres a jóvenes diseñadores industriales aplicando procesos artesanales; me pasó en Milán: conocí a una diseñadora holandesa que incorporaba a sus piezas una técnica de laqueado que me remitió a la que aún se usa en Olinalá, Guerrero, aunque desde luego reinterpretada.
Creemos que es importante rescatar y preservar estas prácticas artesanales, pero dándoles una nueva visión a través del diseño y por eso este año contamos con Chiapas como estado invitado. El proyecto con el estado consistió en realizar un taller en el que participaron seis diseñadores italianos y seis mexicanos que viajaron a Chiapas y durante una semana cada uno trabajó de la mano con un maestro artesano. Fue una experiencia increíble y el resultado de estas colaboraciones se va a exhibir en la galería de la Torre del Reloj, que durante la DWM se transforma en la Torre del Diseño.

También hay un cambio en la Design House: este año proponen un edificio en lugar de una casa …
La diferencia con años anteriores no es solo que en esta ocasión se trate de un edificio: también nos salimos de nuestros rumbos habituales: el Design Building se ubica en la San Miguel Chapultepec, una zona que está evolucionado a través de un proceso de gentrificación. Otra novedad es que el 40% de los despachos que van a transformar el edificio no habían participado en ediciones anteriores y hay mucha expectativa en conocer sus propuestas, además de que cada planta del edifico tiene 300 m2, nunca habíamos trabajado con tanto espacio.

Háblanos de cómo deciden que Italia sea el país invitado en esta séptima edición.
La verdad fue muy fácil acercarnos a gente que tiene clara la importancia de las tendencias creativas, y que además sabe la importancia de establecer vínculos e intercambios. Hay que decir que este es el año de Italia en América, por lo que era el momento ideal para establecer una plataforma de intercambio de ideas.

¿Cuál es tu opinión sobre la escena contemporánea del diseño italiana?
Siento que se distingue en que a los italianos ya no les importa la nacionalidad de sus diseñadores, sino realizar colaboraciones con creadores de todo el mundo. Es decir, tienen mucho sentido de la globalización, además de que poseen una planta industrial que puede materializar cualquier diseño.

Sin duda, todos los eventos de la DWM merecen la pena, pero si te pudieras quedar con uno, ¿cuál sería?
En esta ocasión, y por primera vez, la estructura temporal que montaremos afuera del Museo Tamayo es un huerto urbano que incluye una cocina comunitaria y una biblioteca de semillas. Esto nos da la oportunidad de hablar de temas que son importantes para la ciudad como la sustentabilidad o la crisis alimentaria. El proyecto es una colaboración entre el despacho mexicano C Cúbica Arquitectos y el despacho italiano Palomba + Serafini Associati.