Estos días de celebrar… ¡hemos redescubierto nuestro comedor! Se trata de un espacio para compartir, reunirnos con los que amamos e incluso un rincón que invita a la creatividad montando una mesa espectacular . Pensando en esto, y por si entre tus propósitos de diseño de año nuevo están renovar el comedor, queremos hablarte de algunos de nuestros favoritos.
Si quieres hacer de tu comedor un “clásico contemporáneo” la opción es Benhard, una de nuestras marcas de lujo favoritas. De sus propuestas nos fascinan: la mesa “Profile”, que puede ser acompañada con las sillas “Linea” o “Marquesa”.

Para un comedor muy elegante y un tanto masculino, siempre se puede recurrir a Timothy Oulton. ¿El mejor ejemplo? La colección “Adventurer”.

Invitar al comedor a las piezas de Hurtado siempre es una buena idea. Su mesa “Santa Barbara” es un excelente punto de partida para comenzar a vestir este especio.
Nogal, mármol y metal: así es la mesa de comedor “Thayl”, un diseño de G. & O. Buratti para la casa italiana Porada. El diseño italiano siempre actualiza y renueva cualquier espacio, así que, ¿por qué no llevarlo al lugar en donde nos reunimos en familia?

Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
Hay materiales que no pasan de moda, que cuentan historias sin palabras. El mármol es uno de ellos. Con sus vetas únicas y su tacto frío, invita a vivir rodeados de belleza natural, de piezas que respiran autenticidad.
En un mundo acelerado y digital, volver a lo noble es casi un acto de equilibrio. El mármol —piedra milenaria formada en las profundidades de la tierra— nos recuerda la importancia de lo esencial: lo que perdura, lo que no se fabrica en serie, lo que mejora con el tiempo.
Mesa Invictus de Timothy Oulton
Integrar mármol en el hogar no requiere grandes gestos. Una mesa lateral, una lámpara con base de piedra o un accesorio decorativo pueden transformar un espacio. Su presencia aporta calma, frescura y esa sensación de lujo silencioso que solo los materiales naturales transmiten.
Cada veta, cada tono, es irrepetible. Por eso, al elegir piezas con mármol, no solo decoramos: también conectamos con algo más profundo, con la materia viva del mundo.
Figura decorativa de piedra Byung C de Rasttro
En Casa Palacio, los objetos elaborados en mármol —mesas, bandejas, portavelas o lámparas— nos invitan a vivir con intención, rodeados de textura, historia y elegancia natural.
Escultura Monopoly de Arteriors
Jabonera de piedra de Aquanova
Dispensador de jabón de mármol de Andrea House
Porque el verdadero lujo no se impone: se siente.
Hay marcas que parecen contar su historia a través de cada objeto. Porada es una de ellas. Sus piezas no solo ocupan un lugar en la casa, sino que lo reinventan. Cada curva, veta o acabado habla del amor italiano por la madera, de una herencia artesanal que dialoga con la innovación. No sorprende que hoy Porada sea sinónimo de sofisticación atemporal, donde la función nunca se separa de la belleza.
Un ejemplo es el sillón Ginkgo, fabricado en nogal canaletta macizo y con exteriores de piel, es un refugio ergonómico que invita al descanso sin renunciar a la sofisticación. Sin duda, un nuevo clásico para la historia del diseño.


La colección se enriquece con piezas que son una verdadera declaración de intenciones, cómo la mesa de centro Callisto Mix, diseñada por Carlo Ballabio. Tres tapas de distintos tamaños se combinan en mármol y madera, creando una composición dinámica que transforma la sala en un escenario de elegancia natural.

En el comedor, la mesa Oswood celebra el diálogo entre mármol y madera, invirtiendo roles para dejar que las vetas del nogal crucen la superficie como un gesto escultórico. Mientras tanto, el trinchero Matics combina orden y luz, con puertas de madera o cristal e iluminación LED integrada.


El perchero Sam se convierte en escultura: un galán de noche con espejo y taburete tapizado que trasciende la utilidad para habitar la habitación como obra de arte. Y como detalle final, el espejo Ekero, sencillo y elegante, suma calidez con su marco en nogal canaletta.


Cada una de estas piezas demuestra que Porada no diseña solo mobiliario: crea atmósferas, historias y objetos destinados a perdurar.
Descubre más sobre esta firma italiana y sus colecciones en Casa Palacio.
En Design Week México 2025, Casa Palacio abre las puertas de un espacio excepcional en Design House, junto a la interiorista Elena Talavera, quien presenta Mesana Medaña: una propuesta que dialoga con la arquitectura existente, reinterpretando su historia con color, luz y emoción.


El 14 de octubre, creativos y amantes del diseño disfrutaron de un recorrido guiado exclusivo, seguido de un brindis que reunió a diseñadores, interioristas y apasionados del diseño en un encuentro memorable. Una gran oportunidad para hablar de diseño y celebrar la creatividad.

Los visitantes de Design House 2025 descubrirán una variedad de propuestas de interioristas y diseñadores, cada una sorprendiendo por su creatividad y atención al detalle. Entre ellas, el espacio de Casa Palacio, en colaboración con Elena Talavera, destaca por su dualidad: un interior donde un vitral transforma la luz en matices cálidos y cambiantes, y un exterior que ofrece serenidad y equilibrio. Las franjas naranjas diseñadas por Talavera atraviesan ambos ambientes, unificando emoción y calma, y creando un recorrido que invita a detenerse y disfrutar cada detalle.


El proyecto de Casa Palacio celebra cómo el diseño puede transformar un hogar, mezclando materiales, texturas y objetos seleccionados para crear experiencias memorables. La propuesta se inscribe en una Design Week que este año demuestra, una vez más, la diversidad y excelencia del diseño nacional e internacional.

La casa permanece abierta hasta el 2 de noviembre, ofreciendo la oportunidad de explorar Design House 2025 y vivir la experiencia de un proyecto donde la luz, el color y el mobiliario se conjugan en armonía.
Visita Casa Palacio para descubrir cómo estos conceptos se traducen en piezas únicas que pueden formar parte de tu hogar.
*Fotografía: Denis Borovskikh