
La CEO para las Américas de esta casa francesa, visitó recientemente nuestro país para festejar los 250 años de esta emblemática empresa en Casa Palacio Antara.
Baccarat cumplió 250 años de ser sinónimo de lujo, buen gusto y sofisticación. Su cristalería es simplemente la más reconocida del mundo. Por supuesto, la maison está celebrando en grande su aniversario y Casa Palacio se ha sumado al festejo. Por lo pronto, en nuestra tienda en Antara, se realizó un montaje especial con algunas piezas de colección, como el candil Marie Coquine, creación de Philippe Starck, que llega por primera vez a México, así como algunas piezas prestadas por coleccionistas para festejar la ocasión. Al coctel en el que se presentó esta exhibición especial, asistió Michelle Klein, CEO para las Américas de Baccarat. Tuvimos la oportunidad de platicar con ella.
Michelle, ¿qué significa para ti ser parte de Baccarat?
Es un honor, recuerda que estamos hablando de una marca con 250 años de historia, que más que una empresa, es parte de la historia de Francia, y -¿por qué no decirlo?- del mundo. Yo, antes que nada, me considero una embajadora de Baccarat que busca poner en alto el nombre de la marca en los países que visito.
¿Qué significa para la casa celebrar 250 años?
Creo que nos hace darnos cuenta que somos parte de la historia. Baccarat ha sido testigo de muchos eventos que han definido esos más de dos siglos: desde el advenimiento de la revolución industrial, hasta la globalización que vivimos hoy en día. Guerras, gobiernos, reyes, modas… todo ha sucedido frente a las vitrinas de nuestras tiendas.
¿Qué lugar ocupa Baccarat en la cultura francesa?
Un sitio privilegiado en dos ámbitos; primero en el interno: para los franceses, Baccarat es sinónimo de lujo, savoir faire y buen gusto; no es raro que en estos hogares encuentres piezas que se han heredado por generaciones. En el ámbito externo, la marca provoca un sentimiento de orgullo, pues por su calidad y diseño, pone en alto el nombre de Francia en todo el mundo. Baccarat es simplemente una de las grandes referencias francesas.
¿Cómo ve el futuro la maison?
Con optimismo, pero también con responsabilidad: sabemos que tenemos que reinventarnos constantemente. Los diseños emblemáticos de Baccarat se siguen vendiendo, pues un clásico jamás pasa de moda, pero sabemos la importancia de ofrecer a nuestros clientes novedades y especialmente diseños modernos. Un buen ejemplo es nuestra asociación con Philippe Starck, quien diseñó, entre otras piezas, el sorprendente candil Marie Coquine, del que por cierto solo existe una pieza en México, y está aquí, en Casa Palacio.
¿Qué tan importante es el mercado mexicano?
Fundamental: por décadas los mexicanos han apreciado las piezas de la casa, incluso hay varios coleccionistas en el país. A nivel negocio, México, junto con Brasil, son el referente del gusto e intereses del resto de Latinoamérica.
Desde su fundación, Baccarat ha convertido el cristal en una expresión de luz y emoción. Fundada en el siglo XVIII, la maison es sinónimo de maestría artesanal, donde cada pieza revela un dominio excepcional del cristal cortado y una estética que perdura.
En sus floreros, esta tradición se expresa con especial claridad. Piezas como Eye, con sus cortes horizontales que generan un efecto óptico vibrante, o Louxor, con su geometría inspirada en la arquitectura, transforman la luz en destellos dinámicos. Mille Nuits, más etéreo, aporta una elegancia fluida, mientras que el enigmático Octogone destaca por su estructura precisa y contemporánea.
El color introduce una dimensión adicional: transparencias puras, rojos profundos o matices intensos que dialogan con las flores y cambian con la luz a lo largo del día. Un ramo sencillo adquiere presencia, y cada composición se convierte en un pequeño paisaje dentro del espacio.
Desde la simplicidad de una sola flor, quizás un gesto mínimo pero lleno de intención, hasta un bouquet clásico de rosas o peonías, los floreros permiten explorar distintas formas de expresión. Un arreglo campirano, más suelto y natural, aporta frescura y ligereza, mientras que una composición más estructurada y sofisticada introduce dramatismo y elegancia. Cada elección transforma el ambiente y revela una manera personal de incorporar color, textura y vida en el día a día.
Incluso sin flores, estos floreros conservan su fuerza. Son acentos luminosos, piezas que capturan la mirada y enriquecen el entorno con carácter y sofisticación.
Incorporar flores en la vida cotidiana es también una forma de introducir color, textura y ritmo. Descubre más de Baccarat en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y encuentra nuevas formas de dar vida a tus espacios.
Vivir con cristal es aprender a habitar la luz. Este material noble, tan antiguo como el fuego y tan moderno como el diseño contemporáneo, transforma los espacios con su juego de transparencias, reflejos y destellos. En él se revela un arte silencioso: el de atrapar la claridad y devolverla multiplicada, coloreando cada rincón con sutileza.
En Casa Palacio, el cristal se convierte en una declaración de estilo. Firmas legendarias como Lalique, con su herencia francesa de formas escultóricas; Reflections Copenhagen, que combina audacia geométrica y color; Baccarat, sinónimo de lujo y precisión artesanal; LSA International, que celebra la pureza de las líneas contemporáneas; y Villeroy & Boch, que equilibra tradición y modernidad, nos invitan a descubrir un universo donde la transparencia es sinónimo de sofisticación.
Un centro de mesa de Baccarat, un florero de LSA o un jarrón de Lalique no solo decoran: capturan la esencia del espacio. Cada pieza refleja —literalmente— la personalidad de quien la elige. La luz que atraviesa un vaso o un cenicero de cristal no es solo un detalle estético; es un gesto cotidiano de belleza, un recordatorio de que lo esencial también puede brillar.
Incorporar cristal en el hogar es apostar por la armonía y la claridad. De día, colorea con reflejos los muros; de noche, convierte cada destello en un instante mágico. Descubre la magia del cristal en las tiendas Casa Palacio y deja que la luz hable en tu hogar.
Desde 1764, Baccarat ha convertido el cristal en un auténtico símbolo de lujo y sofisticación. Sus luminarias, candelabros, copas y floreros han iluminado palacios, hoteles icónicos y hogares alrededor del mundo, convirtiéndose en sinónimo de elegancia atemporal. Hoy, esa herencia francesa se reinventa en propuestas contemporáneas que puedes descubrir en Casa Palacio, donde el diseño se une al arte para transformar cada espacio.

La colección Frozen, diseñada por Arik Levy, lleva la iluminación a un nuevo nivel. Con líneas arquitectónicas y un diseño modular, permite crear composiciones personalizadas que se adaptan a cada estilo. Desde el candelabro rectangular Tuile de Cristal hasta las luminarias de pared Frozen, cada pieza refleja la luz con un efecto hipnótico y cautivador, aportando carácter y sofisticación tanto a ambientes minimalistas como a espacios más clásicos.

Más allá de sus propuestas contemporáneas, Baccarat conserva su esencia en piezas icónicas que han conquistado generaciones. La Torch Lamp, reinterpretación moderna del legendario Zénith, aporta un aire escultural y sofisticado; la Clochette Nomadic Lamp, inalámbrica y portátil, es perfecta para crear atmósferas íntimas; y la Mille Nuits Flambeau Wall, con cristal tallado y pantalla de tela plisada, es un guiño a la tradición y la artesanía que nunca pierde vigencia.



Con su propuesta audaz Bold Move, la Maison amplía su universo más allá del cristal, incorporando materiales como laca, cuero, porcelana y madera, sin renunciar a su esencia artesanal. Entre las novedades que puedes encontrar en Casa Palacio destacan las Harcourt Candlestick y Glass Candles, reinterpretaciones en cera de su icónica silueta; las 4 Elements Scented Candles, con fragancias que evocan la tierra, el aire, el fuego y el agua; o la colección Arcadia, que lleva la precisión geométrica y el refinamiento de los talleres de Baccarat a la mesa.


Desde luminarias que transforman cualquier ambiente hasta copas, floreros y objetos decorativos que son verdaderas obras de arte, Baccarat combina tradición, diseño y savoir-faire en cada creación. Descubre la colección completa en nuestras tiendas Casa Palacio Antara y Santa Fe, y permite que tu hogar refleje el sello único de una de las casas más emblemáticas del mundo.
Pocas figuras en el diseño actual tienen una voz tan reconocible —y celebrada— como la de Jaime Hayón. Nacido en Madrid y formado en la prestigiosa escuela de diseño Fabrica, fundada por la marca italiana Benetton, este artista-diseñador ha creado un universo donde conviven el arte, la ironía y el diseño funcional con un lenguaje juguetón y absolutamente personal.
Con un sentido del humor único, Hayón transforma objetos cotidianos en piezas que sorprenden y hacen sonreír. Ya sea a través de formas orgánicas, colores atrevidos o guiños casi caricaturescos, su trabajo siempre despierta emoción. Este enfoque se hace evidente en sus numerosas colaboraciones con firmas internacionales, donde crea ingeniosas obras, o revisita clásicos con irreverencia. Un gran número de estas marcas se encuentran en Casa Palacio –de la misma manera que muchas de las piezas de este magnifico diseñador–. Lladró, Bosa, Nanimarquina, Fritz Hansen o Baccarat, son solamente algunas de las casas con las que ha colaborado.
Cada pieza de Hayón lleva su sello: una mezcla de fantasía, calidad artesanal y diseño contemporáneo que transforma los espacios en escenarios vivos y expresivos.
En Casa Palacio celebramos a este creador inclasificable. Te invitamos a descubrir sus colecciones en nuestras tiendas y dejarte sorprender por el lado más divertido del diseño.




