Hace un par de días tuvimos la oportunidad de charlar con la fundadora de Siscani Group, la firma encargada de comercializar en Latinoamérica algunas de nuestras marcas favoritas: Missoni Home, LSA Internacional o Rino Greggio.
¿El pretexto para nuestro encuentro? Que esta apasionada de la mesa fina nos hablara de una estupenda vajilla. Se trata de “Oriente Italiano” de la legendaria casa italiana Richard Ginori. Esto fue lo que Simonetta nos contó…
– Conocemos bien la marca, pero en tus propias palabras, ¿qué hace única a Richard Ginori?
Que es italiana. Esa es su principal característica. Recuerda que se trata de la primera manufactura de porcelana creada en aquel país. Como buen producto italiano tiene un sello muy característico, además de que su piezas cuentan con el certificado “Made in Italy”. No es un producto que siga patrones o tendencias, es más: la impone. Otro aspecto importante: estas vajillas reúnen diseño y calidad.
– Se trata de una marca en la que han colaborado los grandes nombres del diseño italiano…
Imagínate: Gio Ponti (quien fue su director artístico de 1923 a 1933), Giovanni Gariboldi, Franco Albini, Franca Helg, Enzo Mari, Aldo Rossi o Achille Castiglioni; ahora, y a raíz de que es parte del grupo Gucci, cuenta con la dirección artística de Alessandro Michele.
– ¿Y para Italia?, ¿qué significa Richard Ginori?
Un ícono. De hecho una anécdota lo explica muy bien: hace unos años la fábrica estuvo a punto de cerrar. Varias empresas multinacionales se interesaron en comprarla, de hecho, una estuvo a punto de hacerlo… y los italianos protestaron. No concebían que Richard Ginori pasara a manos extranjeras. Así, y aún cuando se perdió mucho dinero, el trato no se concretó. Sin embargo, al final el grupo italiano Gucci adquirió la marca.
– Estamos aquí para hablar de la vajilla “Oriente Italiano”, ¿qué debemos saber?
Sin duda es preciosa, pero además tiene varias particularidades: fue diseñada por Gio Ponti a principios del siglo XX y sus 100 años de historia hicieron que Alessandro Michele decidiera relanzarla. Tiene 10 colores, algo que es inusual, pero que nos permite jugar con ella y hacer muchas combinaciones. Es muy elegante, pero además casual. Hay que decir también que al igual
que todas las vajillas Richard Ginori, su proceso de fabricación es complejo: pasan mínimo cinco veces por el horno, las piezas se pintan a mano, etc. En el caso de “Oriente Italiano”, sus colores solo los encuentras en esta colección.
– Por último… ¿cuál es tu pieza favorita de “Oriente Italiano”?
¡Qué pregunta tan difícil! Creo que me quedaría con el plato, porque es donde aprecias la comida. Sin embargo, si quieres apreciar el arte detrás de la vajilla, ese lo ves en la taza.



En el universo del diseño, pocas piezas logran lo que Componibili de Kartell: ser prácticas, versátiles y, al mismo tiempo, profundamente icónicas. Diseñados en 1967 por la arquitecta y pionera italiana Anna Castelli Ferrieri, estos módulos de almacenamiento nacieron con una premisa clara: unir belleza, funcionalidad y modernidad en un objeto pensado para la vida contemporánea. Más de cinco décadas después, siguen siendo un referente absoluto.


Su estética retrofuturista —líneas curvas, superficies lisas, colores audaces— habla del optimismo industrial de los años sesenta y del encanto del plastic is fantastic. No es casualidad que Componibili forme parte de las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Centro Pompidou en París. Pocas piezas de mobiliario alcanzan este nivel de reconocimiento.


Hoy, Kartell produce Componibili en diferentes tamaños y en una amplia gama de colores, desde tonos vibrantes hasta acabados metálicos que aportan un brillo sofisticado. Su sistema modular permite apilarlos sin tornillos ni herramientas, convirtiéndolos en auténticos camaleones del interiorismo: funcionan en recámaras, estudios, salas de TV y baños con la misma naturalidad.


Si buscas una solución de almacenamiento que combine diseño italiano, historia y una versatilidad sorprendente, Componibili es una pieza imprescindible.
Descubre más sobre Componibili y el universo Kartell en nuestras tiendas Casa Palacio.
En el universo del mobiliario contemporáneo, Four Hands se ha consolidado como una de las marcas más influyentes de las últimas décadas. Fundada en 1996, su propuesta nació con una idea simple pero poderosa: crear piezas capaces de transformar un espacio a través de la calidad, la investigación y un enfoque profundamente artesanal. Hoy, casi 30 años después, su nombre es sinónimo de diseño global, equilibrio estético y durabilidad.
Uno de los rasgos más distintivos de Four Hands es su diseño in-house. Cada mueble parte de un proceso creativo propio, donde el equipo estudia materiales, revisita técnicas tradicionales y observa tendencias sin seguirlas ciegamente. El resultado es un catálogo coherente, atemporal y sorprendentemente versátil. Sus piezas pueden convivir con lo escandinavo, lo japonés, lo mid-century o incluso con interiores más clásicos, manteniendo siempre una identidad reconocible.
La marca también se ha destacado por su capacidad de encontrar belleza en la simplicidad. Sus formas limpias, paletas neutras y proporciones precisas hablan de una estética contenida; sin embargo, detrás de esa aparente sencillez hay un profundo trabajo artesanal. Maderas seleccionadas a mano, un cuidado especial en uniones y terminados, y textiles con textura generan un equilibrio único entre lo funcional y lo sensorial.
Four Hands mira al mundo como su fuente de inspiración. Sus diseñadores viajan para estudiar técnicas locales, observar estilos de vida y reinterpretar tradiciones desde una perspectiva contemporánea. Gracias a ello, la marca ha logrado un lenguaje propio: cálido, cosmopolita y profundamente humano.
Hoy, Four Hands es referente para quienes buscan muebles modernos, duraderos y con carácter, capaces de acompañar la vida cotidiana sin renunciar a la estética. Una marca que demuestra que el buen diseño se habita. Descubre más sobre esta marca en nuestras tiendas Casa Palacio.
Trudon es una de las grandes joyas del savoir-faire francés. Fundada en 1643, la Maison comenzó como una pequeña tienda en la rue Saint-Honoré; con el tiempo, su dominio en el arte de trabajar la cera la llevó a convertirse en la única Royal Manufacture de velas en Francia. Desde entonces, la marca ha iluminado salones, cortes y espacios donde la belleza se entiende como una forma de vida.
Hoy, Trudon es reconocida mundialmente por la manera en que transforma lugares a través de la fragancia. Cada vela y difusor aromático es un pequeño universo narrativo: un viaje sensorial que se enciende con la llama.
Abd El Kader despliega la frescura vibrante de la menta y el té verde, llenando cualquier habitación de energía. Cire, emblema de la Maison, rinde homenaje a la cera de abeja con una calidez envolvente.


Cyrnos captura la elegancia solar del Mediterráneo entre lavanda, pino y cítricos; mientras que Ernesto evoca la profundidad del cuero, el tabaco y el ron, creando una atmósfera intensa y carismática.


Para quienes prefieren lo floral, Maduraï celebra el esplendor del jazmín del sur de India; Reggio, por su parte, ilumina con el brillo cítrico de la mandarina de Calabria.


Además de sus velas, los perfumes de Trudon revelan otra faceta de la Maison: fragancias construidas como relatos, inspiradas en paisajes, símbolos y personajes históricos. Son aromas que permanecen en la memoria y que convierten lo cotidiano en un gesto profundamente elegante.


La esencia de Trudon transforma los espacios. Y, en el proceso, nos recuerda que la verdadera sofisticación está en lo que logra conmover.
Cada Navidad tiene su propio brillo, y este año Lladró lo captura con una colección que celebra la emoción de regalar. La casa valenciana —referente a nivel mundial en el trabajo artesanal de la porcelana desde mediados del siglo XX— presenta una temporada llena de sensibilidad, diseño y una identidad visual completamente renovada. Su packaging de 2025, elegante y festivo, eleva cada pieza a la categoría de tesoro listo para convertirse en el regalo perfecto.

La firma reinterpreta sus clásicos con un espíritu más contemporáneo y encantador. La lámpara Firefly nos alumbra como un recuerdo luminoso; The Dark Green Guest añade ese toque inesperado que da personalidad a cualquier espacio; y los entrañables personajes de Disney siguen despertando nostalgia y alegría.
Los lanzamientos de la temporada suman carácter y frescura. Desde el emblemático rey del reggae Bob Marley y el mágico Doraemon, hasta Superman en una versión escultórica que rinde homenaje al heroísmo moderno. La chica y el gato cósmico o el Cohete Cósmico —que además funciona como lámpara— invitan a soñar.



La colaboración con la diseñadora mexicana Olga Hanono destaca con una colección de vasos en porcelana y la encantadora Lady Luck, una pieza que celebra la fortuna y la belleza en los pequeños detalles.
Esta Navidad, Lladró transforma cada creación en un gesto significativo. Un regalo para recordar y atesorar.