Un amigo del arquitecto Alberto Dana, socio del despacho Concepto Taller de Arquitectura, le pidió que desarrollara el interiorismo de su primer departamento de soltero. La principal directriz que le marcó fue que quería un espacio que invitara a convivir. Así, Dana conceptualizó un lugar familiar, cálido, que fuera un punto de reunión para los amigos, pero que además reflejara la personalidad de su cliente.
“Se trata de un departamento no muy grande tipo loft para un joven de 27 años”, nos explica Alberto. “Cuenta con sala comedor y cocina en la parte baja y la recamara y sala de TV en la planta alta”. El proyecto buscó alejarse de lo obvio -un departamento “juvenil”- y en cambio propuso un espacio de estilo contemporáneo, que nos hablara de una persona que inicia el camino hacia la madurez.
Dana nos habla de sus elecciones: “el mobiliario es muy lineal, en colores neutros y con toques de color en ciertas piezas, mientras que el comedor es muy sencillo para que resalten la lámpara y las obras de arte”. Retomando la idea de lograr un espacio de convivencia, se prestó especial atención en el área de la sala comedor: “buscamos crear un escenario sutil con colores neutros y arte en las paredes; azules y grises discretos, un jardín integrado, iluminación natural y una series de veladoras en dos niveles para crear un ambiente de paz”, nos dice el arquitecto.
Por cierto, en este proyecto se incluyeron varias piezas de Casa Palacio: las lámparas de Ralph Lauren Home y el espectacular candil de Timothy Oulton; las esculturas de Fayo y los tapetes, como el de Calvin Klein que se usó en la recamara. También el libro “Bals” de Assouline se puede adquirir en la tienda.
Sin duda, estas piezas complementaron a la perfección este departamento, reflejo de estilo e inspiración.
De hecho, la tendencia ya está en Casa Palacio. Por ejemplo, está la colección Nodo, del despacho mexicano Pentágono Estudio, que llevó la idea abstracta de la “red” a un objeto concreto: una serie de piezas entre las que está la silla Nodo, misma que fue seleccionada como parte del Fuorisalone 2014, el evento que presenta a diseñadores emergentes de todo el mundo y que se realiza dentro del marco de la Milan Design Week. No hace falta decir que la silla causó sensación entre la crítica.
También está la marca Namuh, que pese a ser más conocida por sus antigüedades asiáticas, se ha sumado a la tendencia incorporando a su catálogo una serie de fascinantes lámparas construidas a partir de líneas que se encuentran para formar estructuras geométricas. El contraste con el resto de su colección es fascinante.
Sin duda, la mejor definición de estas “estructuras a partir de líneas interconectadas” la da el sitio Nelly Rodi, especializado en analizar tendencias, que dice que se trata de piezas “sencillas y gráficas, pero al mismo tiempo elegantes que nos hablan de los alcances del diseño contemporáneo”.
Sin duda, esta es una tendencia que no hay que pasar por alto.




Tom Dixon, diseñador británico, ha construido un lenguaje donde el metal, el vidrio y la luz se convierten en materia expresiva. Autodidacta y con una visión experimental, ha desarrollado una estética reconocible que transita entre la industria, la artesanía y la escultura.
A través de su marca, Tom Dixon, esta exploración se traduce en piezas que abarcan iluminación, mobiliario y objetos, siempre con un enfoque en el material y el proceso. Sus piezas, presentes en colecciones de diseño del MoMA y el Centre Pompidou, reflejan una práctica que combina innovación técnica con una sensibilidad profundamente contemporánea.
En Casa Palacio, estas piezas están pensadas para formar parte del entorno cotidiano: objetos de alto diseño pensados para habitar el espacio, acompañar la vida diaria y transformar la experiencia de quienes lo viven.
Entre sus creaciones más reconocidas, la lámpara Bell destaca por su superficie pulida y su capacidad de reflejar el entorno, disponible en distintos colores y dimensiones, incluyendo versiones portátiles. Melt Cone, con su efecto de vidrio fundido, genera una luz envolvente en diversas escalas y acabados, mientras que Mirror Ball multiplica el espacio con su juego de reflejos.
Esta exploración del material se extiende al vidrio en objetos como el florero Press, donde la densidad y la transparencia adquieren una presencia casi arquitectónica.
Descubre estas piezas y cómo el diseño de Tom Dixon puede integrarse a la vida diaria, llevando a casa objetos que forman parte del diseño contemporáneo internacional, en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
En el Museo de Arte Moderno, Relatos Modernos presenta la Colección Gelman Santander, una de las más relevantes del siglo XX. Formada por Natasha Zahalka y Jacques Gelman, la colección surge en México a partir de la década de 1940. Él, productor de cine vinculado a la época de oro, y ella, con una sensibilidad cercana al arte, construyeron un acervo excepcional, reconocido por la calidad de sus obras y por reunir piezas clave del arte moderno en México.

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander
La exposición reúne obras de Frida Kahlo y Diego Rivera en un conjunto poco habitual, que permite ver distintas etapas de ambos artistas. A esto se suman vínculos con el cine mexicano, donde figuras como Cantinflas forman parte del contexto en el que se gestó la colección.

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander
También destaca la mirada de Gabriel Figueroa, con imágenes como la de La Perla, que muestran la relación entre la estética cinematográfica y las artes plásticas en ese periodo.
Después de presentarse en distintos museos internacionales, la colección vuelve a exhibirse en la Ciudad de México por tiempo limitado. Antes de salir nuevamente del país, esta muestra ofrece una oportunidad poco frecuente para verla reunida.

Cortesía: Colección Gelman Santander
La visita se extiende más allá de la exposición. Recorrer las salas del museo permite descubrir otras piezas clave del arte moderno en México, mientras que el jardín de esculturas ofrece una pausa entre formas, luz y vegetación en pleno Bosque de Chapultepec.
Relatos Modernos puede visitarse hasta el 19 de julio de 2026.
Desde sus inicios, Ralph Lauren Home ha construido un universo donde cada objeto responde a una visión clara: crear ambientes que evocan historias. Inspirada en residencias clásicas, clubes privados y paisajes costeros, su línea de iluminación traduce estos escenarios en piezas que equilibran tradición y contemporaneidad.
Las luminarias definen la atmósfera y articulan el lenguaje del espacio. A través de su presencia, sutil o protagónica, la luz construye profundidad, aporta calidez y revela matices que dotan a cada ambiente de carácter y equilibrio.

Blythe
Una iluminación bien lograda se construye en capas que dialogan con naturalidad. Desde la presencia escultórica de un candelabro como Rivington Billiard o Daley, hasta la calidez contenida de una lámpara de mesa como Westbury o Blythe, cada elemento aporta una cadencia distinta. En los acentos, una lámpara de escritorio como Barton o una lámpara de piso como Holloway Tripod y Montauk Searchlight introducen profundidad y ritmo, delineando una atmósfera envolvente y sofisticada.

Rivington Billiard

Daley
El uso de latón, cerámica, cuero o acabados metálicos define cómo la luz se proyecta. Las pantallas textiles suavizan el resplandor, creando una atmósfera envolvente que invita a permanecer.


Westbury
Una luminaria bien elegida puede anclar un espacio. Sobre una mesa lateral o junto a un sillón, aporta equilibrio visual y refuerza la narrativa del entorno.

Barton
Las luces cálidas generan intimidad; las más neutras, claridad. La combinación de ambas permite adaptar el espacio a distintos momentos del día.

Holloway Tripod
La iluminación, cuando está bien pensada, conecta todos los elementos del interior. En este sentido, las piezas de Ralph Lauren Home evocan escenas (bibliotecas, estudios, casas de campo) que se integran con naturalidad en interiores actuales.


Montauk Searchlight
La luz, en su mejor expresión, ademas de iluminar, acompaña, define y crea atmósferas. Descubre las luminarias de Ralph Lauren Home en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y encuentra nuevas formas de dar carácter a cada espacio.