¿Sabías que tu productividad está ligada al orden que mantengas en tu escritorio? Un espacio bien distribuido y organizado te evita distracciones, invita a trabajar y hasta te ayuda a tener buenas ideas (¡en serio!, hay estudios que lo demuestran).
Esto lo saben los diseñadores, quienes además piensan que el orden no está peleado con el estilo, y por eso nos proponen piezas que agregan un toque de diseño a tu espacio de trabajo. Por supuesto, Casa Palacio ha incorporado a su oferta de producto accesorios de escritorio que definitivamente tienes que conocer. Entre nuestros favoritos están:
*Stalwart: organizadores, tarjeteros, porta plumas, porta retratos… todos en piel. La propuesta de esta marca son piezas utilitarias sobrias, elegantes y muy masculinas, ideales para quienes buscan un estilo más bien sobrio y clásico, que hable de una mente en orden.
*Duartee & Co.: Esta empresa se dedica, entre otras cosas, a elaborar cajas… pero no se trata de cualquier tipo de caja, sus diseños son tan llamativos que bien pueden convertirse en piezas tanto utilitarias como decorativas que puedes colocar en el escritorio. Ofrecen revisteros, organizadores y lapiceros. Te lo aseguramos: sus diseños pueden transformar hasta el más aburrido de los escritorios.
*Umbra: Cuando de organizar un escritorio se trata no solo debemos pensar en la practicidad: quienes se encargan de hacer la reingeniería para las grandes empresas, han encontrado que centrarse solo en la funcionalidad es una pésima idea. La tendencia es humanizar los espacios de trabajo con algo tan sencillo como colocar porta retratos. Entre nuestros favoritos están los de la canadiense Umbra y la belga Xlboom: ambas proponen diseños contemporáneos, divertidos y siempre originales.
*Artemide: Esta casa italiana se especializa en luminarias (ya alguna vez hablamos de su colaboración con Issey Miyake,y un básico de la misma son sus lámparas de escritorio. Sus propuestas no solo cumplen con su función básica, sino que también rompen con la monotonía en la que solemos caer cuando diseñamos nuestros espacios de trabajo.
Y por último aunque no menos importante, la papelería: aunque hoy en día parecemos estar obsesionados con nuestras laps y teléfonos inteligentes, siempre terminamos poniendo nuestras ideas en el papel, y qué mejor que hacerlo sobre una clásica libreta Moleskine como han hecho por décadas los grandes escritores, o una exquisita libreta de diseño de Paperblanks o, si buscas algo más atrevido, una de la marca Pantera, forrada en piel que imita pitón o cocodrilo. Cualquiera que sea tu elección, te aseguramos que tu escritorio hablará muy bien de ti.





Ahora que comienzan las Segundas Rebajas, elegir las sillas de comedor ideales se convierte en una gran oportunidad para renovar el espacio y cumplir ese propósito pendiente de inicio de año. Más allá del precio, es el momento perfecto para invertir en piezas que aporten estilo, confort y personalidad a la mesa donde todo sucede.
El primer criterio siempre es la mesa. La altura estándar del asiento ronda los 45 cm, una medida que asegura comodidad y proporción, independientemente del diseño. La forma también influye: mesas rectangulares admiten mayor variedad de estilos, mientras que las redondas se benefician de sillas visualmente ligeras que favorezcan la circulación y el equilibrio del conjunto.
El lenguaje estético define el carácter del comedor. Un juego de sillas iguales transmite orden y sofisticación; mezclar diseños, materiales o colores aporta dinamismo y un sello más personal. La clave está en mantener un elemento en común —la altura, el material o la paleta— para lograr una composición armónica.

Timothy Oulton
La comodidad es esencial. Respaldo, profundidad del asiento y apoyabrazos marcan la diferencia, especialmente en espacios pensados para largas sobremesas. También conviene considerar el uso diario: materiales fáciles de mantener para hogares activos o tapizados más delicados para comedores formales.
Bien elegidas, las sillas no solo acompañan a la mesa, la definen. En Casa Palacio, nuestros interioristas han preparado una selección especial de sillas de comedor para ayudarte a encontrar la opción perfecta y aprovechar al máximo esta temporada de rebajas.
Silla Limited de Fashion Interiors
Silla Morocco en aluminio de Casa Palacio
Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.
El buen diseño no siempre es grande; muchas veces, se presenta en objetos pequeños que cambian por completo un espacio. El diseño en pequeño formato reúne historia, función y belleza. Son piezas que caben en una repisa, una mesa o la cocina. Sin embargo, su impacto es inmediato.
Muchos objetos de diseño nacieron como experimentos creativos. Otros surgieron como respuestas a nuevas formas de habitar. Con el tiempo, estas piezas se volvieron icónicas. Hoy forman parte de colecciones permanentes de museos como el MoMA, el Centre Pompidou o el V&A. Además, siguen produciéndose fieles a su diseño original.
En la cocina, una cafetera, un exprimidor o un objeto utilitario puede ir más allá de la función. Puede convertirse en una pieza escultórica. Lo mismo ocurre en otros espacios del hogar. Un jarrón, un objeto decorativo o una pieza de mesa aporta carácter sin saturar el ambiente. Por eso, el diseño en pequeño formato resulta tan atractivo. Permite sumar identidad con gestos precisos.
En Casa Palacio, los objetos de diseño pequeños tienen un lugar especial. Son piezas que combinan estética, uso cotidiano y legado. Es un honor reunir objetos icónicos que siguen vigentes. Aunque son compactos en tamaño, son grandes en significado. Visítanos y sorprendente con nuestra coleccion.
Un espacio bien diseñado no empieza con una tendencia ni con una paleta de color. Empieza con una pregunta mucho más simple, y mucho más importante: ¿cómo se vive aquí? En Casa Palacio creemos que el interiorismo cobra sentido cuando responde a la vida cotidiana, a los hábitos, a los ritmos y a las pequeñas escenas que se repiten todos los días.
Diseñar pensando en cómo vives implica observar. ¿Recibes visitas con frecuencia o prefieres reuniones íntimas? ¿Trabajas desde casa? ¿El comedor es un espacio ocasional o el corazón del hogar? A partir de esas respuestas, la selección de muebles deja de ser decorativa para volverse funcional y coherente. Un sofá profundo invita a quedarse; una mesa extensible acompaña la convivencia; un librero bien pensado ordena y, al mismo tiempo, cuenta una historia personal.
La distribución también importa. Los espacios fluidos favorecen la conversación y el movimiento, mientras que las zonas bien delimitadas aportan calma y estructura. Aquí, las piezas de diseño juegan un papel clave: muebles que resuelven necesidades reales sin renunciar a la estética, materiales que envejecen con dignidad y proporciones que dialogan con la arquitectura.
Diseñar desde la forma de habitar es, en el fondo, una forma de lujo; cuando un espacio está pensado para quien lo vive, todo fluye mejor: el descanso, el trabajo, la convivencia y el tiempo en casa.
Descubrir el mobiliario adecuado es descubrir una manera más consciente y placentera de habitar.