Esta firma nos fascina: no solo por que captura todo el estilo y elegancia típicamente ingleses, sino que además le da un giro divertido, moderno y muy atrevido. Sin duda, ya se puede considerar un clásico, pero, ¿sabes los secretos que encierra el nombre Timothy Oulton ? Te revelamos algunos que te van a sorprender:

– La inspiración: el padre de Timothy Oulton, un hombre muy orgulloso de su herencia británica, era dueño de una pequeña tienda de antigüedades que fue la primer gran influencia del futuro diseñador.
– Ampleforth College: en este internado de monjes benedictinos Tim estudió, entre antigüedades y muebles de cuero. Se trató de su segundo gran encuentro con el mobiliario tradicional inglés.

– Un toque de tango: el encargado de la selección de pieles para la firma no es un lord inglés, sino Diego… un maestro marroquinero argentino. Tras conocerlo, Oulton, sorprendido por su pasión por el cuero, lo convenció de mudarse a Hong Kong para trabajar para él.
– Una segunda oportunidad: Timothy Oulton ha abordado el tema de la sustentabilidad de una manera muy interesante. Por ejemplo: las maderas y el metal de la colección “Axel” provienen de viejos barcos pesqueros abandonados.

– “Shabby” : esto, que en español significa “desgastado”, está en el centro de la marca. Las huellas del tiempo, las arrugas, incluso las ‘heridas’ en el cuero, son parte importante de algunas piezas, esto contrasta con la perfección de las luminarias y otras piezas de Timothy Oulton, creando un estilo único.

Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
Hay materiales que no pasan de moda, que cuentan historias sin palabras. El mármol es uno de ellos. Con sus vetas únicas y su tacto frío, invita a vivir rodeados de belleza natural, de piezas que respiran autenticidad.
En un mundo acelerado y digital, volver a lo noble es casi un acto de equilibrio. El mármol —piedra milenaria formada en las profundidades de la tierra— nos recuerda la importancia de lo esencial: lo que perdura, lo que no se fabrica en serie, lo que mejora con el tiempo.
Mesa Invictus de Timothy Oulton
Integrar mármol en el hogar no requiere grandes gestos. Una mesa lateral, una lámpara con base de piedra o un accesorio decorativo pueden transformar un espacio. Su presencia aporta calma, frescura y esa sensación de lujo silencioso que solo los materiales naturales transmiten.
Cada veta, cada tono, es irrepetible. Por eso, al elegir piezas con mármol, no solo decoramos: también conectamos con algo más profundo, con la materia viva del mundo.
Figura decorativa de piedra Byung C de Rasttro
En Casa Palacio, los objetos elaborados en mármol —mesas, bandejas, portavelas o lámparas— nos invitan a vivir con intención, rodeados de textura, historia y elegancia natural.
Escultura Monopoly de Arteriors
Jabonera de piedra de Aquanova
Dispensador de jabón de mármol de Andrea House
Porque el verdadero lujo no se impone: se siente.
En Design Week México 2025, Casa Palacio abre las puertas de un espacio excepcional en Design House, junto a la interiorista Elena Talavera, quien presenta Mesana Medaña: una propuesta que dialoga con la arquitectura existente, reinterpretando su historia con color, luz y emoción.


El 14 de octubre, creativos y amantes del diseño disfrutaron de un recorrido guiado exclusivo, seguido de un brindis que reunió a diseñadores, interioristas y apasionados del diseño en un encuentro memorable. Una gran oportunidad para hablar de diseño y celebrar la creatividad.

Los visitantes de Design House 2025 descubrirán una variedad de propuestas de interioristas y diseñadores, cada una sorprendiendo por su creatividad y atención al detalle. Entre ellas, el espacio de Casa Palacio, en colaboración con Elena Talavera, destaca por su dualidad: un interior donde un vitral transforma la luz en matices cálidos y cambiantes, y un exterior que ofrece serenidad y equilibrio. Las franjas naranjas diseñadas por Talavera atraviesan ambos ambientes, unificando emoción y calma, y creando un recorrido que invita a detenerse y disfrutar cada detalle.


El proyecto de Casa Palacio celebra cómo el diseño puede transformar un hogar, mezclando materiales, texturas y objetos seleccionados para crear experiencias memorables. La propuesta se inscribe en una Design Week que este año demuestra, una vez más, la diversidad y excelencia del diseño nacional e internacional.

La casa permanece abierta hasta el 2 de noviembre, ofreciendo la oportunidad de explorar Design House 2025 y vivir la experiencia de un proyecto donde la luz, el color y el mobiliario se conjugan en armonía.
Visita Casa Palacio para descubrir cómo estos conceptos se traducen en piezas únicas que pueden formar parte de tu hogar.
*Fotografía: Denis Borovskikh
Las mesas de comedor son el corazón de la vida en casa: donde se comparten charlas, risas, sobremesas y celebraciones que se recuerdan por siempre. En este contexto, las mesas de Timothy Oulton combinan funcionalidad, diseño meticuloso y materiales excepcionales, creando piezas que acompañan generaciones y se vuelven testigo de historias familiares. La marca inglesa, fundada por Timothy Oulton, refleja su pasión por la artesanía, el cuidado de los detalles y la excelencia en cada material, desde la madera recuperada hasta los mármoles más exclusivos. Los mismos principios se aplican a su línea completa de sofás, sillas, lámparas y otros muebles: un universo donde la herencia inglesa y el diseño meticuloso se entrelazan para crear piezas igualmente fascinantes y atemporales.
Entre sus diseños, la mesa de comedor Monastery se inspira en las antiguas mesas de monasterio: una base de roble recuperado de más de un siglo y cubiertas de mármol —negro, blanco o Bluemoon— con bordes cincelados a mano que aportan carácter y sofisticación. Sus variantes, Bluemoon con Side Saddle ySelenite Rect, amplían las posibilidades de combinación.


La mesa Invictus, con su roble centenario y tapa de mármol cincelada, transmite solidez y permanencia, mientras que la A-Frame reinterpreta el caballete clásico con un toque arquitectónico y líneas firmes que dan presencia a cualquier comedor.


La Iceberg sorprende con tres placas de vidrio texturizado flotando sobre un marco de acero, evocando bloques de hielo suspendidos, y la mesa Axel combina madera rescatada de antiguos barcos chinos con metal, revelando la fuerza del tiempo y el carácter único de cada pieza.
En Casa Palacio, estas mesas de Timothy Oulton invitan a crear espacios memorables donde el diseño, la historia y los encuentros se entrelazan en cada comida.