Inspiración / October 26 2017

SUNDAY ROAST, UNA COLABORACIÓN DE LA REVISTA HOJA SANTA

Los británicos tienen dos momentos gastronómicos cruciales: la hora del té y el sunday roast. Se cuenta que el Rey Enrique VII devoraba todos los domingos después de misa, un plato enorme de carne y yorkshire pudding. Y como lo que hace el rey es ley, todo el reino comía carne al horno los domingos después de misa.

Básicamente un sunday roast consiste en hornear por horas alguna proteína animal acompañada de verduras. Nada de complicaciones. Quizá lo más complejo sea el tiempo de cocción; por eso se hace el domingo cuando hay tiempo. Los ingredientes de esta receta son fáciles de encontrar, así que ahora toca iniciar nuestra propia tradición. Si eligen res o puerco, usen cortes que tengan mucha grasa.

Antes que nada, aten la carne con hilo para cocinar, dejando tres centímetros entre ataduras. Si es pollo, háganlo completo. Lo primero es sazonar con sal y pimienta. Después en una sartén de fondo grueso, se sella la carne –sin agregar aceite–. Pacientemente. Ya que esté sellada, retiren y reserven. Todo lo quemadito que queda pegado a la sartén es la base del gravy. Retiren la grasa (con papel absorbente) con mucho cuidado de no arruinar los quemaditos. Luego prendan a fuego muy alto y agreguen entre media y una taza de vino blanco para despegar todo con una pala de madera.

En una charola de horno gruesa se arma el roast con:

  1. Jugo de goodness (el juguito final de la sartén previa).
  2. Hojas de apio, tomillo, perejil.
  3. Dientes de ajo enteros al gusto.
  4. La carne.
  5. Una taza y media de consomé de pollo, de carne o agua.

 

El truco es hacer una cámara de calor que conserve la humedad para que no se seque la pieza. Cúbranla con papel encerado y «fajen» el papel en las paredes interiores del recipiente. Luego se pone una segunda capa de papel aluminio en la forma tradicional (por encima). Hay que poner tanto papel como se necesite para que el vapor no se escape.

Hornéenlo a una temperatura entre 230 y 250 grados. Échenle ojo cada 15 minutos y usen un termómetro para determinar la cocción: aquí no hay tiempos determinados.

  1. La res va a término medio, entre 48 y 50 grados al centro del corte.
  2. El pollo arriba de 70 grados al centro de la pierna y de la pechuga.
  3. El puerco cerca de 70 grados.

 

Cuando esté listo, lo dejan reposar tapado por lo menos 15 minutos antes de partirlo.

Las verduras van en pedazos grandes: zanahoria, apio, cebolla, chalote, poro, papas (blanqueadas si son grandes o crudas si son chicas). Cualquier cosa de esta lista funciona y si falta algo no pasa nada. Denles un buen baño con aceite de oliva o mantequilla, sal y pimienta, y las ponen al horno en la parte de arriba, para que doren mientras se cocina el roast.

El gravy que queda en la charola se puede reducir para hacerlo más espeso, pero en realidad se sirve bastante líquido. No le pongan harina, pero un buen pedazo de mantequilla bien fría después de hervirlo lo lleva a otro nivel.

Y listo. Let the Sunday roast begin!

El anterior es un extracto. Descubre el texto completo, que además incluye la receta del Yorkshire pudding, en la edición impresa de la revista Hoja Santa.

 

Fotos de Ana Lorenzana