Ogapora nace como un concepto que da alegría y frescura en la mesa. Su nombre en guaraní significa casa bonita y precisamente este es el objetivo de la firma: hacer que sus clientes disfruten de sus hogares con sus artículos, compartiendo y mejorando su vida diaria.
Hoy en día, Ogapora es un referente en artículos de decoración españoles, seguros y duraderos con un toque chic y actual.
Gracias a la estrecha colaboración con el diseñador Jorge de la Peña, creador de la imagen y de gran parte de los artículos, Ogapora ha podido ofrecer a sus clientes desde 2007 colecciones basadas en el diseño y la calidad de materiales y acabados.
Hoy en día colaboraban también otros diseñadores españoles como Roberto Vaello, Carmen Muñoz y Race29, artistas españoles que trasladan su obra a nuevos campos, en este caso las vajillas de melanina.
Ogapora ha desarrollado una exclusiva línea de vajillas y vasos de diseño para exterior, con la máxima resistencia y calidad, ideales para su uso en zonas de piscinas, jardines, campo o barcos. Todos los diseños son exclusivos de Ogapora, y siempre realizados por un diseñador español.
Esta jóven empresa española une lo útil y lo agradable, con una línea en la que durabilidad y funcionalidad riman con estética y modernidad. Combinando la creatividad con las cualidades funcionales de materiales derivados del plástico, como la melanina y el acrílico, Ogapora apuesta por crear una vajilla “chic” para exterior y además a prueba de golpes!
Las colecciones de Ogapora aportan un poco del sol mediterráneo a los platos, con diseños coloridos y alegres que nos invitan a soñar con las comidas al aire libre. Dan ganas de lanzar la moda de los pic-nics de interior para utilizarlas todo el año!
Las vajillas de melanina destacan por su larga vida y no requieren muchos cuidados. La melanina es 100% más brillante y dura tres veces más que otras composiciones. Además, los artículos de melanina poseen un grosor, peso y brillo propios de la porcelana, pero no se descascarillan y son muy resistentes a los golpes.
Para el jardín, la alberca o la terraza, se recomiendan las líneas Suncolors y Seacolors. Colores alegres donde cada plato ha sido creado de forma individual, aportando a la mesa un nuevo dinamismo. Para los amantes del mar, las colecciones Onda o Blue Dreams son perfectas ya que recuperan motivos marinos por excelencia: las olas y los barcos.
Por último para los más conservadores o clásicos, la colección Bianco en tonos neutros es fácilmente combinable.
Un helecho que gira sobre sí mismo, diez bacantes entregadas a la danza y las hojas de los Campos Elíseos agitadas por el viento. Tres imágenes separadas por varias décadas recorren la historia de Lalique y muestran esa extraordinaria capacidad de la Maison francesa para convertir el movimiento en cristal.
La primera cumple cien años. Tourbillons, diseñado en 1926 por Suzanne Lalique-Haviland, parte del despliegue de un helecho para construir sus características formas en espiral. Para celebrar su centenario en 2026, Lalique recupera el diseño con una delicada pátina coral que aporta profundidad y calidez al cristal y recuerda los acabados coloreados de la época.

Tourbillons de Lalique ©Anouk Marty
Un año después, en 1927, René Lalique creó Bacchantes, convertido desde entonces en uno de los grandes emblemas de la casa. Diez sacerdotisas de Baco rodean el jarrón en una procesión escultórica inspirada en la mitología griega. Los cuerpos, el relieve y la luz producen una sensación de ritmo que cambia conforme recorremos la pieza con la mirada.
La historia continúa en 1951 con Champs-Élysées, diseñada por Marc Lalique. Su punto de partida fue tan cotidiano como poético: las hojas de plátano moviéndose con el viento durante un paseo por la célebre avenida parisina. En cristal, aquel instante quedó detenido en una gran composición de hojas finamente esculpidas.

Champs-Élysées de Lalique ©Lalique
Tres momentos, tres generaciones y una misma fascinación por observar la naturaleza y darle forma. En el año que celebra dos siglos de relaciones entre México y Francia, Lalique nos acerca también a ese L’art de vivre francés donde belleza, oficio y vida cotidiana se encuentran. Descubre estas piezas excepcionales en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
El otoño invita a recuperar el placer de cocinar sin prisas, reunir a nuestros seres queridos y disfrutar de una mesa generosa. Este año, en el que México y Francia celebran dos siglos de relaciones diplomáticas, encontramos una ocasión especial para acercarnos al art de vivre francés.
Fundada en 1925, Le Creuset representa esa tradición culinaria que reúne diseño, oficio y amor por la buena mesa. Sus emblemáticas cacerolas de hierro colado esmaltado acompañan recetas que pasan de una generación a otra y llegan del horno directamente a la mesa.
Para celebrar la temporada, compartimos una receta de la firma: rollo de cerdo relleno de arándanos, pistaches y tocino, preparado en su cacerola ovalada Flamme Dorée. Una combinación de sabores dulces, salados y aromáticos, perfecta para una comida de otoño.
La cacerola Flamme Dorée es la protagonista de esta preparación, acompañada por otros clásicos de Le Creuset: sartenes de acero inoxidable, fuentes de cerámica, espátulas de silicona, molinos de sal y pimienta y accesorios para servir. Una selección que celebra el placer de cocinar, cuidar cada detalle y compartir alrededor de la mesa.
-1.5–1.8 kg de lomo de cerdo abierto en mariposa
-1 cucharada de sal
-1 cucharadita de pimienta
– 1 cucharadita de tomillo
-1 cucharadita de romero
-1 cucharada de mostaza Dijon
-16–20 tiras de tocino
-¾ taza de arándanos secos o frescos picados
-½ taza de pistaches picados
-½ taza de pan molido
-½ taza de vino tinto
-2 cucharadas de mantequilla
-2 dientes de ajo picados
-¼ taza de cebolla picada
-1 cucharada de miel
-1 huevo
-Sal y pimienta al gusto
-1 taza de vino tinto
-1 taza de caldo de pollo
-3 zanahorias en trozos grandes
-1 cebolla morada en gajos
-2 mandarinas en cuartos
-2 hojas de laurel
1- Sofríe la mantequilla, la cebolla y el ajo en una sartén de acero inoxidable. Incorpora los arándanos, pistaches y miel.
2- Agrega el pan molido y el vino tinto. Cocina durante dos minutos. Retira del fuego, deja entibiar, incorpora el huevo y sazona.
3- Extiende el lomo y condimenta con sal, pimienta, tomillo, romero y mostaza Dijon.
4- Distribuye el relleno dejando dos centímetros libres en los bordes. Enrolla firmemente, envuelve con tocino y asegura con hilo de cocina.
5- Precalienta el horno a 190 °C. Dora el rollo por todos sus lados en la cacerola Le Creuset.
6- Incorpora las zanahorias, cebolla, mandarinas, vino tinto, caldo y laurel.
7- Tapa y hornea durante 60 minutos. Destapa y continúa la cocción entre 20 y 25 minutos para dorar el tocino.
8- Comprueba que el centro del cerdo alcance 63 °C y deja reposar al menos tres minutos; para esta receta, espera diez minutos antes de cortar y servir.
Lleva la cacerola directamente a la mesa y acompaña el rollo con sus jugos de cocción, las verduras y las mandarinas asadas. Una presentación generosa para compartir, en la que la cocina y la mesa forman parte de una misma experiencia.
Descubre Le Creuset y nuestra selección de piezas para cocinar y recibir en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Vivir con flores cambia una habitación. Un ramo recién cortado sobre la mesa, unas cuantas ramas junto a una ventana o una composición exuberante introducen color, perfume y algo inevitablemente efímero. Elegir el florero forma parte del arreglo: sus proporciones determinan el gesto de los tallos y el cristal hace que la luz participe también.
Baccarat lleva más de dos siglos explorando precisamente esa relación con la luz. Fundada en Francia en 1764, la maison convirtió el corte del cristal en uno de sus grandes lenguajes: facetas, líneas y motivos geométricos multiplican los reflejos y transforman una materia transparente en algo casi arquitectónico. Este año, cuando México y Francia celebran dos siglos de relaciones diplomáticas, volver la mirada hacia Baccarat es también acercarse a una cierta idea francesa del l’art de vivre: rodearnos de objetos bellos y hacer de ellos parte de la vida cotidiana.
Esta temporada, las flores regresan a nuestros interiores desde distintas miradas. Abundancia Floral recupera la memoria de jardines, porcelanas y textiles; Nostalgia Floral propone flores sobre flores, mientras Flor, musa del diseño las convierte en un acento capaz de transformar por sí solo un espacio.
Los floreros de Baccarat permiten jugar con todas ellas. Eye convierte sus cortes verticales y horizontales en un movimiento casi óptico y, en cristal rojo, suma el color a los reflejos. Octogone, también en rojo, transforma una forma emblemática de Baccarat en un objeto escultórico. A ellos se unen Harcourt, con sus facetas precisas, y Mille Nuits, perfecto para composiciones más libres.
Flores y cristal comparten algo hermoso: ambos cambian constantemente con la luz. Descubre Baccarat y el placer de vivir rodeado de flores en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
La historia de Teka comenzó en Alemania en 1924 y muy pronto encontró en el acero inoxidable uno de sus materiales esenciales. Primero fueron los fregaderos; después llegaron hornos, parrillas, campanas y todo aquello que sucede alrededor de la cocina. El nombre apareció en 1957, al unir los apellidos de sus entonces responsables, Thielmann y Klein.
Un siglo después, esa experiencia se traduce en cocinas de líneas limpias, materiales resistentes y equipos pensados para integrarse al espacio. El acero inoxidable sigue siendo protagonista, pero el negro se ha convertido en otro de los grandes códigos de Teka. Aparece en vidrio, superficies vitrocerámicas y acabados mate, a veces acompañado por pequeños acentos metálicos. La línea Infinity G1, desarrollada junto con Italdesign Giugiaro, lleva esta idea especialmente lejos con un negro profundo que da continuidad visual a distintos equipos.
A la hora de cocinar, Teka propone distintas maneras de hacerlo: desde la precisión de una parrilla de inducción vitrocerámica hasta el fuego directo de la parrilla de gas de cinco quemadores. El horno eléctrico en acero inoxidable y la campana de pared, de líneas especialmente limpias, completan una propuesta en la que tecnología y diseño comparten el mismo lenguaje.
La cocina continúa más allá de la preparación. La cafetera automática empotrable Infinity G1 permite preparar dos tazas al mismo tiempo y se integra discretamente al mobiliario; el enfriador de vinos, con capacidad para 51 botellas, suma un espacio dedicado a conservarlas, mientras el lavavajillas empotrable mantiene la misma apuesta por equipos que se incorporan con naturalidad al diseño de la cocina.
Cocinar sigue siendo la mejor manera de conocer una cocina. Descubre Teka en Casa Palacio Antara y Santa Fe y déjate asesorar por nuestros expertos. Muy pronto, además, Teka tendrá un nuevo espacio en Casa Palacio Antara, donde sus equipos podrán conocerse en acción a través de experiencias y clases alrededor de la cocina.