Nos fascinan las marcas que además de ofrecer buen diseño y calidad, van un paso más allá; este es el caso de Un Rayito de Sol, empresa que no sólo fabrica espectaculares mosaicos de pasta, sino que además busca ser “un proyecto de recuperación cultural y artesanal”, -y por si fuera poco- es ecológico.
Seguramente conoces sus pisos: en los últimos años se han incluido en varios proyectos arquitectónicos, como el interiorismo de Cielito Querido Café, o el área del Mercado en Casa Palacio Santa Fe.
La historia de esta marca es muy interesante: durante la restauración de una casa de los años 40, el diseñador Salvador Quiroz necesitaba a un fabricante de mosaicos de pasta, pero se encontró que ante el boom de los pisos de cerámica, esta tradición –que llegó a nuestro país desde la época de la Colonia– estaba a punto de perderse. Afortunadamente descubrió un pequeño negocio en la Ciudad de México que aún conocía el proceso artesanal… aunque ya no querían fabricar este tipo de mosaico por la falta de mercado. Fue entonces que en 2006, Salvador se dio a la tarea de rescatar la técnica, mejorarla, reinventar la fábrica que había descubierto y rediseñar los productos, para ofrecer una oferta más acorde con los gustos actuales. El resultado de su intervención fue rescatar un proceso artesanal, del que en México tendríamos que estar orgullosos y que estaba a punto de desaparecer.
Sin duda, este tipo de mosaico aporta mucho a proyectos de interiorismo: ya sea a través de combinaciones arriesgadas que mezclan varios diseños en una misma área, u optando por diseños clásicos que dan un giro de 180º a una habitación. No por nada, este recurso es una de las grandes tendencias de 2015.
Este es el proceso de elaboración:



En un momento en que los interiores buscan cada vez más personalidad, las antigüedades y los objetos artesanales han recuperado un lugar protagónico. Más allá de las tendencias, existe algo profundamente atractivo en convivir con piezas que han atravesado el tiempo: superficies marcadas por el uso, materiales que envejecen con dignidad y detalles que revelan la mano de quienes las crearon.

La pátina es parte esencial de ese encanto. Lejos de entenderse como desgaste, es una huella que aporta carácter y autenticidad. En estilos como el Boho-chic contemporáneo, donde conviven texturas, culturas y épocas distintas, estas piezas funcionan como acentos capaces de transformar cualquier espacio. Su valor va más allá de la estética: permiten crear interiores más personales, capaces de reflejar intereses, viajes y formas de habitar. Son objetos únicos que aportan profundidad visual, narrativa y una sensación de permanencia difícil de replicar.
Esa filosofía define el universo de Namuh. La firma reúne antigüedades, hallazgos y creaciones contemporáneas que dialogan entre sí a través de la artesanía, los materiales naturales y una estética serena que celebra la belleza de lo imperfecto. A ello se suma Namuh Studio, cuya propuesta de mobiliario, objetos e interiorismo retoma técnicas tradicionales para crear piezas de líneas atemporales.

Charola Baiju en madera de álamo

Vajilla Xadani
Entre los tesoros que pueden encontrarse destacan la Charola Baiju de álamo, proveniente de la provincia china de Shanxi y elaborada hace aproximadamente ocho décadas; la vajilla Xadani, trabajada en barro bruñido mediante técnicas ancestrales; la escultura Protectora de Java y el antiguo Nicho Templo de piedra arenisca originario de India. También sobresalen la Banca Colonial indonesia en madera tropical, el set de tocador tallado en piedra de río y piezas de Namuh Studio como la lámpara y el espejo Sama.

Banca colonial indonesia

Escultura protectora de Java

Lámpara Sama

Showroom Casa Palacio Antara
Visitar el showroom de Namuh en Casa Palacio Antara es una experiencia cercana a recorrer un mercado de antigüedades cuidadosamente curado: un lugar donde cada objeto parece guardar una historia, esperando ser descubierta por una nueva generación de coleccionistas y amantes del diseño.
En una época dominada por la velocidad y la producción masiva, Noble Souls propone una visión distinta del lujo: una basada en el tiempo, los materiales naturales y el trabajo artesanal. Nacida dentro del universo creativo de Timothy Oulton, la firma surgió a partir de una búsqueda personal por redescubrir técnicas ancestrales y formas de vida más conectadas con el origen de los objetos.
Uno de los episodios que definió su identidad comenzó en las montañas del sur de China, donde Tim Oulton visitó comunidades de la etnia Dong para conocer antiguos métodos de teñido con índigo natural. Lo que inició como una investigación textil se convirtió en una exploración más amplia sobre la artesanía, los materiales y el valor de los procesos transmitidos de generación en generación.
Hoy, cuando gran parte del diseño privilegia la inmediatez, existe un renovado interés por los objetos capaces de acompañar la vida durante años. Piezas que no solo cumplen una función, sino que conservan la memoria de sus materiales, desarrollan carácter y adquieren una belleza propia con el paso del tiempo.
Esa filosofía se refleja en cada pieza de Noble Souls. Sus colecciones privilegian maderas recuperadas, cueros teñidos con procesos naturales y pieles seleccionadas por su textura y carácter únicos. Más que mobiliario, la marca crea objetos que buscan transmitir una sensación de permanencia y conexión.
Entre las piezas disponibles en Casa Palacio destacan los sillones Alrae, Cabama, Manx y Ryeland, todos elaborados con piel de oveja de Nueva Zelanda. Sus formas envolventes y superficies táctiles convierten el descanso en una experiencia sensorial, mientras que sus nombres evocan tradiciones pastoriles y paisajes remotos.
La mesa de centro English Beam resume el compromiso de la firma con la recuperación de materiales. Fabricada con vigas estructurales centenarias rescatadas de edificios británicos, conserva las huellas del tiempo y las transforma en una pieza contemporánea.
La colección se complementa con la silla Sanctum, elaborada en cuero y madera recuperada, el sillón modular de líneas relajadas y el taburete Nest, piezas que comparten una misma visión: crear espacios cálidos, honestos y profundamente habitables.
En Noble Souls, el diseño no busca llamar la atención. Su propósito es acompañar la vida cotidiana con materiales auténticos, artesanía excepcional y una belleza que mejora con el paso del tiempo.
Recorrer sus piezas en Casa Palacio Antara y Santa Fe es viajar entre maderas centenarias, texturas naturales y técnicas transmitidas a lo largo de generaciones. Un recordatorio de que el mejor diseño no solo se observa: se vive.
Dormir bien es uno de los grandes lujos contemporáneos. En una época marcada por agendas llenas, pantallas y ritmos acelerados, el descanso se ha convertido en una de las formas más valiosas de bienestar. No sorprende que algunas de las firmas más prestigiosas del mundo hayan dedicado décadas, e incluso siglos, a perfeccionar la experiencia del sueño. Pocas lo han hecho con la maestría de Hästens.

Fundada en Suecia en 1852, la firma comenzó fabricando artículos para la caballería antes de especializarse en colchones y sistemas de descanso elaborados de manera artesanal. Más de 170 años después, continúa produciendo cada pieza a mano, combinando tradición, innovación y una obsesión por la calidad que la ha convertido en un referente mundial.

Proceso de elaboración
La filosofía de Hästens parte de una idea sencilla: los mejores materiales de la naturaleza ofrecen el mejor descanso. Por ello, sus colchones incorporan crin de caballo, lana, algodón, lino y madera de pino sueco cuidadosamente seleccionados. Estos materiales favorecen la ventilación, ayudan a regular la temperatura y aportan una sensación de confort difícil de igualar.

Crin de caballo
Entre sus modelos más representativos destacan Maranga, Herlewing, el icónico 2000T y el extraordinario Grand Vividus, elaborado por maestros artesanos y considerado una de las piezas más exclusivas del mundo del descanso. Cada uno refleja el conocimiento acumulado por generaciones de especialistas, responsables de construir colchones reconocidos por su durabilidad, confort y extraordinaria atención al detalle.

Grand Vividus

Descansar mejor es una de las formas más sofisticadas de bienestar. Una experiencia que puede descubrirse en el Santuario del Descanso de Casa Palacio Antara, donde expertos especializados acompañan a cada visitante en la búsqueda de un sueño verdaderamente reparador.
Hablar de L’Objet es entrar en un universo donde el diseño, la artesanía y la imaginación convergen para transformar lo cotidiano en extraordinario. Fundada por Elad Yifrach, la marca ha construido una narrativa única en torno a objetos que no solo cumplen una función, sino que cuentan historias y aportan carácter a los espacios.
En Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, L’Objet se revela como una de nuestras firmas favoritas por su inventiva y calidad excepcional. Cada pieza introduce una dimensión emocional al interiorismo, donde la mesa se convierte en escenario.
Las colaboraciones con los Haas Brothers son un ejemplo brillante: los platos Haas Lynda y la vajilla Haas Mojave reinterpretan la porcelana fina con detalles en oro de 24 quilates y patrones inspirados en paisajes desérticos. A su lado, el bowl Haas Mojave Desert y la caja decorativa Haas Huggers evocan criaturas imaginarias que aportan un toque lúdico y escultórico.
Piezas como el plato Lito, con incrustaciones y acabados asombrosos, o el set de candeleros Haas King & Queen, exploran un lenguaje más surrealista, mientras que el set de salero y pimentero Haas Fantômes Café convierte incluso los gestos más simples en pequeños rituales. Para complementar, los vasos Prism capturan la luz con cortes precisos, añadiendo dinamismo a cualquier mesa.
L’Objet propone experiencias y una manera de habitar el diseño con intención y asombro a través de sus objetos. Conoce su colección en Casa Palacio Antara y Santa Fe, donde cada pieza transforma los momentos cotidianos en experiencias memorables.