Hay elementos capaces de transformar por completo una habitación sin modificar un solo mueble. El papel tapiz es uno de ellos. Color, textura, escala y dibujo se convierten en una atmósfera capaz de evocar jardines ingleses, residencias históricas, paisajes orientales o interiores profundamente contemporáneos. Hoy, el regreso del papel tapiz ocupa nuevamente un lugar central dentro del interiorismo, especialmente a través de motivos florales, botánicos y composiciones de gran riqueza visual.

Salmestone Grange
En Casa Palacio, el universo de Artell reúne una de las selecciones más interesantes de papel tapiz y textiles decorativos. Además de su extraordinaria oferta de tapicería, la firma propone colecciones donde los muros adquieren profundidad, narrativa y carácter sensorial.
Entre las firmas más emblemáticas destaca Morris & Co., histórica casa fundada por William Morris, figura esencial del movimiento Arts & Crafts en el siglo XIX. Sus patrones florales y composiciones botánicas continúan definiendo una idea de belleza artesanal profundamente vigente.

Morris & Co.

Osborne & Little
A esta tradición se suman nombres como Osborne & Little y su nueva colección Belvedere, inspirada en palacios, castillos y jardines históricos; Sanderson y su refinado imaginario de campiña inglesa; Ralph Lauren Home, que traslada al muro su universo clásico americano; o Timorous Beasties, célebre por sus patrones irreverentes y visualmente teatrales.

Sanderson

Timorous Beasties
El recorrido continúa con firmas como Designers Guild, Cole & Son, Casamance, Casadeco, Galerie, Lizzo, Misia y MissPrint, entre muchas otras propuestas que exploran desde lo botánico y lo pictórico hasta lenguajes más gráficos y contemporáneos.

Designers Guild

Cole & Son
Visita Casa Palacio Antara y Santa Fe y descubre el universo de Artell: una selección extraordinaria de papel tapiz y textiles diseñada para transformar cualquier espacio desde los muros.
La piedra, la madera y la cerámica tienen una relación particular con el tiempo, la luz y nuestra manera de habitar los espacios. Sus colores y texturas pueden transformar por completo la percepción de una habitación. Para arquitectos e interioristas, elegir los materiales es también una forma de contar historias.
Desde su fundación en 1973 en Vila-real, España, Porcelanosa ha hecho de esta exploración su especialidad. Nacida de la tradición cerámica española, la firma ha ampliado su universo hacia la piedra natural, los revestimientos de inspiración mineral y nuevas soluciones para la arquitectura contemporánea.

Linkfloor Grand Nude de Porcelanosa
Mármoles de vetas pronunciadas, piedras de tonalidades profundas, superficies que evocan la madera o recuperan la apariencia del travertino. Los avances en fabricación permiten reinterpretar estos materiales y explorar nuevas posibilidades de color, textura y acabado.
Cada superficie propone una relación diferente con la luz y con los objetos que la rodean. Ese juego de relaciones resulta especialmente interesante en el interiorismo.

Amazonite de Porcelanosa
Para su colaboración con Casa Palacio en Design House 2026, Rodrigo Noriega eligió cinco superficies de Porcelanosa que conviven desde el contraste.
En los pisos, la calidez de Linkfloor Grand Nude encuentra contrapuntos en el aspecto pétreo y oscuro de Verbier Darky en los verdes de Amazonite, cuya apariencia marmórea introduce un gesto inesperado.
Los muros continúan esa conversación. Travertino Rosso, con sus tonalidades rojizas y terrosas, aporta una presencia cálida, mientras la pizarra natural Airslate Graphite introduce una textura oscura y contenida.

Travertino Rosso de Porcelanosa

Airslate Graphite de Porcelanosa.
En el espacio de Rodrigo Noriega, las superficies forman parte de una composición donde conviven distintas épocas, referencias y sensibilidades. Una invitación a mirar de cerca y descubrir cómo el carácter de una habitación también se construye en los centímetros.
Visita el espacio de Rodrigo Noriega y Casa Palacio en Design House 2026, hasta el 1 de noviembre, en Av. Paseo de las Palmas 1305, Ciudad de México.
Cuando Hans Knoll fundó su compañía en Nueva York en 1938, llevaba consigo una idea del diseño moderno que había conocido desde muy cerca en Alemania. Pocos años después se incorporó Florence Schust, arquitecta formada junto a algunas de las figuras más importantes de su tiempo. Se casaron en 1946 y juntos construyeron una firma que cambiaría nuestra manera de entender el mobiliario.
Para Hans y Florence, los muebles debían dialogar con la arquitectura y complementar los espacios. Florence llevó esta idea aún más lejos al desarrollar una nueva manera de planificar los interiores, donde mobiliario, distribución y arquitectura formaban parte de un mismo proyecto. Esa visión, que reúne diseño, innovación y un profundo conocimiento de los materiales y los oficios, continúa guiando a Knoll más de ocho décadas después.
Por su catálogo han pasado figuras como Eero Saarinen, Harry Bertoia y Warren Platner, además de la propia Florence Knoll. Ahora, con su incorporación a la selección de Casa Palacio en México, tenemos una nueva oportunidad para descubrir su extraordinario universo. Entre sus piezas más reconocidas están dos que nacieron incluso antes que la compañía: Wassily y Barcelona.
En 1925, Marcel Breuer tenía 23 años y trabajaba en la Bauhaus, la célebre escuela alemana donde arquitectos y artistas estaban imaginando nuevas maneras de diseñar los objetos de la vida cotidiana. Breuer se fijó en algo tan sencillo como el manubrio de su bicicleta: aquel tubo de acero, ligero y resistente, podía doblarse y convertirse también en mobiliario.

Silla Wassily de Knoll, diseñada por Marcel Breuer
Así nació la silla Wassily, una estructura de tubos de acero y bandas de cuero que parecía dibujar una silla en el aire. Entre quienes vieron los primeros prototipos estaba el pintor Wassily Kandinsky, también profesor en la Bauhaus. Le gustó tanto que Breuer hizo una para él; años después, la silla adoptaría su nombre.
Un siglo después, Knoll continúa produciéndola y explorando nuevas posibilidades de materiales y acabados. Al clásico acero cromado se suman estructuras en rojo oscuro, ónix o blanco ultramate, que pueden combinarse con distintos cueros. La Wassily sigue siendo la misma y, de pronto, parece otra.
Cuatro años después, en 1929, Ludwig Mies van der Rohe creó otra de las sillas más reconocibles del siglo XX. El arquitecto había recibido el encargo de diseñar el Pabellón Alemán para la Exposición Internacional de Barcelona y concibió para aquel espacio una silla de perfil bajo, estructura de acero cruzada y cojines capitonados: la silla Barcelona.
Mies haría célebre una frase que explica muy bien su manera de trabajar: less is more, menos es más. Eliminar lo innecesario para dejar que proporción, materiales y detalles hablen por sí mismos. La Barcelona parece llevar esa idea a su expresión perfecta.

Sillas Barcelona de Knoll, diseñadas por Ludwig Mies van der Rohe
También este icono admite nuevas lecturas. Knoll la ofrece hoy en cuero y textiles, incluidos sorprendentes terciopelos de mohair en tonos intensos. El color cambia su personalidad sin alterar esa silueta que reconocemos inmediatamente.
El catálogo de Knoll continúa evolucionando. A las creaciones de los grandes maestros del siglo XX se suman nuevas colecciones y colaboraciones con diseñadores contemporáneos, que aportan nuevas miradas y mantienen vivo el diálogo entre mobiliario y arquitectura. La innovación, la artesanía y la atención a los materiales siguen definiendo el trabajo de una firma que lleva más de ocho décadas contribuyendo a la historia del diseño.

Silla Barcelona de Knoll, diseñada por Ludwig Mies van der Rohe
La incorporación de Knoll a Casa Palacio abre una nueva oportunidad para descubrir su universo: desde los grandes iconos que transformaron la historia del diseño hasta las creaciones contemporáneas que continúan escribiéndola. Te invitamos a conocer su colección en Casa Palacio Antara y El Palacio de Hierro Monterrey.
En pocos años aprendimos a tomar café de otra manera. Nos interesamos por el origen del grano, el tostado, los aromas y los distintos métodos de extracción. Las cafeterías de especialidad tuvieron mucho que ver con esta transformación, mientras en casa Nespresso convertía la cápsula en una nueva medida del café cotidiano.
Esa historia continúa con Vertuo Up, una cafetera compacta y de líneas limpias que amplía las posibilidades de preparar café en casa. Su depósito de agua giratorio de 1.4 litros permite adaptarla a distintos espacios, mientras la tecnología Vertuo prepara desde un espresso de 40 ml hasta una taza de 230 ml.
La función Coffee Creations ofrece una extracción más concentrada como base para bebidas con leche o hielo, abriendo la puerta a recetas inspiradas en las que encontramos en nuestras cafeterías favoritas. La conexión con la Nespresso Smart App permite, además, personalizar distintos aspectos de la preparación.


Diseño y escala también cuentan. Vertuo Up ocupa poco espacio y se integra con naturalidad al interior, una cualidad que Rodrigo Noriega incorporó al proyecto creado junto a Casa Palacio para Design House 2026, donde objetos cotidianos, tecnología, arte y diseño forman parte de un mismo paisaje.
Nuestra cultura del café se ha vuelto más curiosa y exigente. Sabemos mejor lo que nos gusta y también disfrutamos explorar nuevas maneras de prepararlo. Vertuo Up lleva esa curiosidad a casa con un gesto sencillo.
Descubre Nespresso Vertuo Up en Casa Palacio Antara y Santa Fe y visítanos para conocerla de cerca y disfrutar un café con nosotros.