Cuando de creatividad se trata, en nuestro país sobra el talento; para muestra está la escena de diseño que se ha gestado en los últimos años y en la que encontramos desde las estupendas propuestas de provincia –por ejemplo, lo que vimos en Campamento– hasta las intervenciones de los despachos más jóvenes en la última edición de la Design House. Así, los millennials están sacando la casta y demostrando que son dignos sucesores de los grandes nombres del diseño nacional.
Para acercarnos a lo mejor del talento joven, el Museo del Objeto del Objeto, MODO, presenta por estos días “MEXICALIDAD, Diseño-Nuevas Generaciones”, una selección de diseños aplicados a indumentaria, vida pública y mobiliario. A través de estas piezas, entendemos el pensamiento y el proceso creativo de los nuevos creadores, además del impacto social de sus creaciones.
Sin duda, se trata de la muestra ideal para cerrar el 2018.
Hasta el 28 de febrero de 2019
Colima 145, Colonia Roma
Martes a domingos de 10:00 a 18:00hrs.


La sala es el corazón de la casa. Es donde se recibe, se conversa, se descansa y, muchas veces, donde se define el carácter completo de un hogar. Elegir bien sus piezas clave no es solo una cuestión estética: es una decisión que transforma la forma en que se vive el espacio.
Todo comienza con un punto de anclaje. Un sofá bien elegido marca el ritmo: proporciones correctas, materiales que envejecen bien y un diseño capaz de dialogar con el resto del ambiente. No se trata de llenar, sino de dejar respirar. Menos piezas, mejor pensadas, siempre ganan.
La iluminación es el siguiente gran gesto. Una lámpara de pie o de mesa no solo acompaña la luz natural, también crea atmósferas. La clave está en superponer luces: general, puntual y ambiental. Así, la sala cambia a lo largo del día sin perder coherencia.
Las mesas —de centro o auxiliares— aportan equilibrio y funcionalidad. Formas limpias, alturas bien calculadas y materiales nobles ayudan a que todo fluya sin esfuerzo. Sobre ellas, pocos objetos: libros, una pieza escultórica o un detalle natural bastan para contar una historia.
Finalmente, el arte y los textiles sellan la personalidad del espacio. Una alfombra define zonas; una obra, intención. Aquí no hay reglas estrictas, solo intuición afinada.
La lección es simple: una buena sala no se construye sumando, sino eligiendo. Cuando cada pieza tiene sentido, el espacio se siente completo… incluso antes de terminarlo.
Si algo define a la Ciudad de México es su capacidad para concentrar mucho, buenísimo y todo al mismo tiempo. Este fin de semana no es la excepción: las grandes ferias de arte, exposiciones imperdibles y recorridos museísticos compiten amistosamente con el Super Bowl por nuestra atención. Spoiler: no hay que elegir, solo saber organizarse.
El punto de partida es claro. Zona MACO, la máxima cita del arte contemporáneo en Latinoamérica, reúne a galerías nacionales e internacionales, artistas consolidados y nuevas voces en un mismo recorrido. A unos pasos —conceptualmente hablando— Material Art Fair apuesta por propuestas más experimentales, jóvenes y provocadoras, mientras que Salón ACME se consolida como el espacio donde descubrir talentos emergentes y proyectos curatoriales con personalidad propia.

Salón ACME
Más allá de las ferias, el MUAC es una parada obligada para quienes buscan exposiciones que dialogan con el presente desde una mirada crítica y sofisticada. Ideal para bajar el ritmo y profundizar.

Delcy Morelos en el MUAC
Y como joya especial del fin de semana, el Orquideario del Jardín Botánico de Chapultepec alberga la exposición efímera Guía de campo para el entusiasta del polen de Juni Aranda Rubli, presentada por Hooogar y Proyectos Multipropósito. Arte contemporáneo en un espacio público, natural y gratuito, disponible solo el 7 y 8 de febrero: de esas experiencias que hacen única a la ciudad.

Orquideario del Bosque de Chapultepec
¿La recomendación? Planea rutas, combina ferias con museos, guarda energía… y deja el domingo por la tarde libre. Porque en CDMX, incluso el arte sabe jugar en equipo.
Durante siglos, el billar ha sido un ritual social. Nació en los salones europeos como un pasatiempo refinado, reservado para conversaciones largas, gestos precisos y silencios compartidos. Siempre fue un juego que pedía espacio, tiempo… y una habitación propia. Hasta ahora.
Fusiontables replantea esa historia con una idea tan sencilla como brillante: ¿y si el billar no tuviera que esconderse? ¿Y si pudiera convivir con la vida diaria, con las cenas, las risas y las reuniones que hacen de una casa un hogar?

A primera vista, la mesa Fusion es un comedor de diseño sobrio y contemporáneo. Nada delata su secreto. Pero al levantar su cubierta —con un gesto casi coreografiado gracias al sistema Easy-Lift— aparece un billar profesional, preciso, sólido, perfectamente calibrado. La sorpresa es inmediata. El asombro, inevitable.
Fabricada en Bélgica por Saluc, esta pieza conserva el rigor técnico del billar clásico: bandas K66, dimensiones oficiales, estabilidad absoluta. Pero su verdadera innovación está en cómo transforma el espacio. Ya no se trata de elegir entre comer o jugar, entre diseño o diversión. Aquí, todo sucede alrededor de la misma mesa.

Elegir una Fusiontables es también una decisión estética. Sus distintas combinaciones de materiales permiten que la mesa se adapte al carácter de cada espacio. El aluminio negro con cristal aporta una presencia gráfica y sofisticada; el aluminio con nogal evoca calidez y atemporalidad; mientras que el aluminio blanco, ya sea con nogal o con roble en tono gris, se integra con ligereza a interiores contemporáneos y luminosos. Estos acabados son solo el punto de partida: la colección ofrece aún más opciones para personalizar la pieza y hacerla verdaderamente tuya, en perfecta sintonía con tu estilo de vida.
Las sillas y bancas Fusion acompañan la experiencia con discreción y coherencia, permitiendo que el espacio se adapte al momento: sobremesa larga, partida improvisada, reunión que se alarga sin planes.

Fusiontables, además de ser un mueble multifuncional, es una invitación a convivir más, a quedarse un poco más. A redescubrir el placer de compartir el tiempo y el espacio de otra manera.
Este miércoles 4 de febrero abre sus puertas Zona MACO, la feria de arte que marcó un antes y un después en la historia cultural de México. Desde su fundación hace más de 20 años, Zona MACO no solo consolidó a la Ciudad de México como un punto clave del circuito internacional, sino que sentó las bases de la escena artística contemporánea que hoy define al país.

Considerada la feria de arte más importante de América Latina, Zona MACO reúne cada año a galerías nacionales e internacionales, coleccionistas, curadores, artistas y amantes del arte provenientes de todo el mundo. Su sección de Arte Contemporáneo es el corazón del evento, con propuestas que dialogan con el presente y anticipan las narrativas del futuro, pero la feria va mucho más allá.

A lo largo de sus distintos programas —Diseño, Fotografía, Anticuario y Salón del Anticuario—, Zona MACO ofrece un panorama amplio y sofisticado que conecta disciplinas, épocas y formas de habitar el arte. Desde piezas museísticas hasta diseño coleccionable y objetos históricos, la feria se convierte en un espacio de descubrimiento constante.

Para Casa Palacio, Zona MACO representa uno de los momentos más importantes del año. Es una cita que refleja nuestro compromiso con el arte, el buen diseño y la cultura, valores que dialogan de manera natural con nuestra manera de entender los espacios y la vida cotidiana. Cada edición es una oportunidad para inspirarnos, mirar hacia adelante y celebrar aquello que da forma a nuestro universo estético.

Zona MACO 2026 se llevará a cabo del 4 al 8 de febrero de 2026 en el Centro Citibanamex de la Ciudad de México, ubicado en Av. del Conscripto 311, Lomas de Sotelo, Miguel Hidalgo.