La nueva temporada está por iniciar y con ella llegan también nuevas propuestas de interiorismo. En esta ocasión, la inspiración está en el surrealismo, las referencias al Art Nouveau, lo artesanal como una nueva forma de lujo o el encanto de la nostalgia; esto se traduce en ambientes sorprendentes, sin duda un tanto oníricos, pero siempre elegantes y muy sofisticados.

Los interioristas de Casa Palacio consideran que esta temporada tenemos que pensar en el hogar, como un lugar que nos ofrece un escape hacia otros mundos, para lograrlo hay que darle un aire surrealista a las habitaciones, colocando piezas que parezcan surgidas de un sueño, como la fascinante silla “Lady Sting” de la firma Agrippa o piezas de la zoología fantástica que los hermanos Haas diseñaron para L’Objet.

Líneas curvas que se encuentran con otras rectas, una paleta de rosas , verdes y cafés en tonos que hace mucho no veíamos y encuentros inesperados de materiales, como piel y terciopelo o mármol y madera, son elementos importantes para lograr el estilo de temporada.

¿Todo tiempo pasado fue mejor? No podemos afirmarlo, pero es un hecho que esta temporada la nostalgia se instala en casa, y así la sugerencia es incluir en la decoración objetos del pasado o materiales que muestran el paso del tiempo, como latón y barro envejecidos. Por cierto, hoy, como nunca, el verdadero lujo está en lo hecho a mano.

Desde luego, la mejor manera de darle a tus espacios el estilo primavera-verano 2024 o cualquier otro que estes buscando, es visitando Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe. Ahí, pregunta por nuestros interioristas; se trata de
Hablar de L’Objet es entrar en un universo donde el diseño, la artesanía y la imaginación convergen para transformar lo cotidiano en extraordinario. Fundada por Elad Yifrach, la marca ha construido una narrativa única en torno a objetos que no solo cumplen una función, sino que cuentan historias y aportan carácter a los espacios.
En Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, L’Objet se revela como una de nuestras firmas favoritas por su inventiva y calidad excepcional. Cada pieza introduce una dimensión emocional al interiorismo, donde la mesa se convierte en escenario.
Las colaboraciones con los Haas Brothers son un ejemplo brillante: los platos Haas Lynda y la vajilla Haas Mojave reinterpretan la porcelana fina con detalles en oro de 24 quilates y patrones inspirados en paisajes desérticos. A su lado, el bowl Haas Mojave Desert y la caja decorativa Haas Huggers evocan criaturas imaginarias que aportan un toque lúdico y escultórico.
Piezas como el plato Lito, con incrustaciones y acabados asombrosos, o el set de candeleros Haas King & Queen, exploran un lenguaje más surrealista, mientras que el set de salero y pimentero Haas Fantômes Café convierte incluso los gestos más simples en pequeños rituales. Para complementar, los vasos Prism capturan la luz con cortes precisos, añadiendo dinamismo a cualquier mesa.
L’Objet propone experiencias y una manera de habitar el diseño con intención y asombro a través de sus objetos. Conoce su colección en Casa Palacio Antara y Santa Fe, donde cada pieza transforma los momentos cotidianos en experiencias memorables.
El interiorismo es la disciplina que da forma a la vida cotidiana. Más allá de la estética, conecta arquitectura, diseño y comportamiento humano para responder una pregunta esencial: cómo vivimos los espacios y cómo estos influyen en nuestra manera de estar, trabajar y convivir.
Su valor está en lo invisible: cómo la luz transforma un ambiente, cómo los materiales generan sensaciones y cómo la distribución de un espacio puede hacer más fluida la vida diaria. El interiorismo traduce necesidades humanas en experiencias habitables, desde hogares más cálidos hasta espacios de hospitalidad y trabajo más sensibles.

El interiorismo dialoga con la arquitectura, pero su enfoque es profundamente humano. No construye estructuras: construye atmósferas. Cada decisión —del mobiliario a la textura, del color a la iluminación— define la manera en que un espacio se vive.
En un mundo cada vez más flexible, esta disciplina evoluciona con nuevas formas de habitar: casas que también son oficinas, espacios sociales que cambian y entornos que buscan equilibrio entre funcionalidad y emoción.

En este contexto, Casa Palacio impulsa una visión del interiorismo como parte esencial del habitar contemporáneo, a través de su programa de interioristas, que reúne y colabora con reconocidos profesionales en México y el mundo, incluyendo su equipo de asesoría en tienda y una red de interioristas externos, desarrollando proyectos residenciales, comerciales y de hospitalidad con una mirada actual del diseño.

Para Casa Palacio, el interiorismo es un punto de encuentro entre marcas, diseñadores y personas que buscan vivir mejor sus espacios. En este Día del Interiorismo, celebramos a quienes hacen posible esta disciplina y transforman los espacios en experiencias de vida.
Feliz Día del Interiorismo, desde Casa Palacio.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
Hay marcas que parecen contar su historia a través de cada objeto. Porada es una de ellas. Sus piezas no solo ocupan un lugar en la casa, sino que lo reinventan. Cada curva, veta o acabado habla del amor italiano por la madera, de una herencia artesanal que dialoga con la innovación. No sorprende que hoy Porada sea sinónimo de sofisticación atemporal, donde la función nunca se separa de la belleza.
Un ejemplo es el sillón Ginkgo, fabricado en nogal canaletta macizo y con exteriores de piel, es un refugio ergonómico que invita al descanso sin renunciar a la sofisticación. Sin duda, un nuevo clásico para la historia del diseño.


La colección se enriquece con piezas que son una verdadera declaración de intenciones, cómo la mesa de centro Callisto Mix, diseñada por Carlo Ballabio. Tres tapas de distintos tamaños se combinan en mármol y madera, creando una composición dinámica que transforma la sala en un escenario de elegancia natural.

En el comedor, la mesa Oswood celebra el diálogo entre mármol y madera, invirtiendo roles para dejar que las vetas del nogal crucen la superficie como un gesto escultórico. Mientras tanto, el trinchero Matics combina orden y luz, con puertas de madera o cristal e iluminación LED integrada.


El perchero Sam se convierte en escultura: un galán de noche con espejo y taburete tapizado que trasciende la utilidad para habitar la habitación como obra de arte. Y como detalle final, el espejo Ekero, sencillo y elegante, suma calidez con su marco en nogal canaletta.


Cada una de estas piezas demuestra que Porada no diseña solo mobiliario: crea atmósferas, historias y objetos destinados a perdurar.
Descubre más sobre esta firma italiana y sus colecciones en Casa Palacio.