Los implacables frentes fríos que estamos teniendo nos dan el pretexto perfecto para calentar la casa, y esto se puede hacer con estilo. En un país donde el invierno no es particularmente largo y los días de frío no son tantos, la mejor opción son las chimeneas portátiles o que se pueden fijar en las paredes y después desmontarse. Pero si además son chimeneas con diseño, pueden ser interesantes elementos decorativos. Pensemos por ejemplo en la propuesta de Safretti, firma que además de contar con diseños espectaculares, utiliza bio-alcohol, lo que las hace sustentables. Nuestro modelo favorito es el “Cube”, que puede colocarse también en exteriores.
También amigables con el medio ambiente porque usan bio-etanol, son las chimeneas de la marca Horus, que unifican fuego y acero mediante un diseño discreto que se presta para ser parte de cualquier ambiente.
Otra de nuestras favoritas son las de Glammfire, marca que propone fusionar las llamas que las chimeneas generan como un elemento de la decoración. Su modelo Burner V calienta un área de 80 m2 y tiene un alto rendimiento: 10 litros de etanol rinden 10 horas.
Por último, no nos olvidemos de Ignis: tienen piezas que funcionan con gas, pero si prefieres usar electricidad tienen una opción que se monta en la pared, por lo que es al mismo tiempo decorativa y utilitaria.



Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.
El buen diseño no siempre es grande; muchas veces, se presenta en objetos pequeños que cambian por completo un espacio. El diseño en pequeño formato reúne historia, función y belleza. Son piezas que caben en una repisa, una mesa o la cocina. Sin embargo, su impacto es inmediato.
Muchos objetos de diseño nacieron como experimentos creativos. Otros surgieron como respuestas a nuevas formas de habitar. Con el tiempo, estas piezas se volvieron icónicas. Hoy forman parte de colecciones permanentes de museos como el MoMA, el Centre Pompidou o el V&A. Además, siguen produciéndose fieles a su diseño original.
En la cocina, una cafetera, un exprimidor o un objeto utilitario puede ir más allá de la función. Puede convertirse en una pieza escultórica. Lo mismo ocurre en otros espacios del hogar. Un jarrón, un objeto decorativo o una pieza de mesa aporta carácter sin saturar el ambiente. Por eso, el diseño en pequeño formato resulta tan atractivo. Permite sumar identidad con gestos precisos.
En Casa Palacio, los objetos de diseño pequeños tienen un lugar especial. Son piezas que combinan estética, uso cotidiano y legado. Es un honor reunir objetos icónicos que siguen vigentes. Aunque son compactos en tamaño, son grandes en significado. Visítanos y sorprendente con nuestra coleccion.
Afina es una colección que entiende el minimalismo no como una tendencia, sino como una forma consciente de habitar la mesa. Diseñada por Christian Haas para Villeroy & Boch, propone una estética serena y contemporánea donde cada gesto está medido: porcelana premium de un blanco luminoso, formas coupe depuradas y un delicado relieve que se percibe más al tacto que a la vista. El resultado es una vajilla que transmite calma, precisión y una sofisticación silenciosa.

Uno de los rasgos más distintivos de Afina es su efecto visual casi etéreo. Gracias a la sutil posición de la base, cada pieza parece flotar sobre la mesa, generando un juego de sombras que aporta ligereza y profundidad. Este detalle técnico, casi invisible, convierte lo cotidiano en una experiencia estética refinada.

Pensada para una cotidianidad lujosa, la colección Afina se adapta con naturalidad a todos los momentos del día: desde desayunos pausados hasta cenas especiales. Platos, bowls, tazas y cristalería conforman una propuesta integral que equilibra diseño y funcionalidad. Es resistente, apta para lavavajillas y microondas, y está diseñada para acompañar el ritmo real de la vida contemporánea.


En el corazón de esta propuesta está una herencia sólida. Desde 1748, Villeroy & Boch ha definido el diseño de mesa europeo combinando innovación, artesanía y visión industrial alemana. Durante más de dos siglos, la marca ha acompañado la vida cotidiana con piezas que entienden la elegancia como algo duradero, preciso y honesto.

Afina continúa ese legado con una mirada actual. Su fuerza está en el uso diario, en la experiencia sensorial y en la belleza que se revela con el tiempo. Es una invitación a vivir rodeados de objetos que elevan lo cotidiano con discreción, carácter y diseño atemporal.
Visítanos en nuestras tiendas Casa Palacio y descubre esta y otras fantásticas colecciones de Villeroy & Boch
Un espacio bien diseñado no empieza con una tendencia ni con una paleta de color. Empieza con una pregunta mucho más simple, y mucho más importante: ¿cómo se vive aquí? En Casa Palacio creemos que el interiorismo cobra sentido cuando responde a la vida cotidiana, a los hábitos, a los ritmos y a las pequeñas escenas que se repiten todos los días.
Diseñar pensando en cómo vives implica observar. ¿Recibes visitas con frecuencia o prefieres reuniones íntimas? ¿Trabajas desde casa? ¿El comedor es un espacio ocasional o el corazón del hogar? A partir de esas respuestas, la selección de muebles deja de ser decorativa para volverse funcional y coherente. Un sofá profundo invita a quedarse; una mesa extensible acompaña la convivencia; un librero bien pensado ordena y, al mismo tiempo, cuenta una historia personal.
La distribución también importa. Los espacios fluidos favorecen la conversación y el movimiento, mientras que las zonas bien delimitadas aportan calma y estructura. Aquí, las piezas de diseño juegan un papel clave: muebles que resuelven necesidades reales sin renunciar a la estética, materiales que envejecen con dignidad y proporciones que dialogan con la arquitectura.
Diseñar desde la forma de habitar es, en el fondo, una forma de lujo; cuando un espacio está pensado para quien lo vive, todo fluye mejor: el descanso, el trabajo, la convivencia y el tiempo en casa.
Descubrir el mobiliario adecuado es descubrir una manera más consciente y placentera de habitar.