Recomendado por expertos en vino de todo el mundo, Screwpull representa lo mejor en accesorios de vino desde 1979. Durante más de 20 años, la lujosa gama de accesorios de vino Screwpull ha sido probada por quienes exigen excelencia y calidad a la hora de disfrutar de las cosas más delicadas en la vida.
Cómo utilizar los Modelos Palanca: LM-200, LM-350, LM 2000.
1. Retire la cápsula con el cortacápuslas Srcrewpull. Coloque el Modelo Palanca y levante la palanca hacia atrás completamente hasta lograr la posición “abierto”.
2. Sujete el cuello de la botella de vino con la empuñadura hasta que la insignia sobresalga por el eje de metal. Ver la fotografía abajo.
3. Mueva la palanca suavemente hacia delante permitiendo que la espiral penetre en el corcho (diagrama 1).
4. Continúe agarrando los brazos y mueva suavemente la palanca hacia atrás para abrir la posición (diagrama 2).
5. Para quitar el corcho de la espiral, saque de la botella de vino el Modelo Palanca sujetando los brazos conjuntamente, mueva la palanca hacia delante y atrás.
6. La acción de autoextracción del Modelo Palanca no se recomienda para el uso de corchos sintéticos.
Sustituir la espiral en su modelo Palanca.
Tras abrir aproximadamente 2.000 botellas, es posible que la espiral muestre signos de uso dificultando levemente el empleo del Modelo Palanca. En este momento es necesario sustituir la espiral. Para ello, simplemente desatornille la cabeza protectora de cromo, quite la espiral, inserte la nueva y sustituya la cabeza protectora de cromo.
Limpieza de los Modelo Palanca
El Modelo Palanca puede acumular depósitos de vino en la espiral así como partículas de corcho, afectando a su eficacia. Recomendamos su limpieza regular utilizando un trozo de tela o agua caliente con jabón. Por favor, no utilice lubricantes en su Modelo Palanca. Los productos Screwpull no son aptos para el lavavajillas.
Recuerde …
El Modelo Palanca no está diseñado para poner de nuevo el corcho en una botella abierta. Los Modelos Palanca no están recomendados para abrir botellas de Prosecco. Si el corcho está sellado con un tapón de cera, éste debe eliminarse antes del uso del Modelo Palanca.
Es posible que, según el tipo de corcho– por ejemplo, algunos corchos están fabricados con materiales plásticos- el mecanismo de su Modelo Palanca se bloquee cuando intente quitar el corcho de la espiral tras abrir la botella. En este caso, retire el corcho de la espiral con sus dedos girándolo para evitar cualquier daño a su Modelo Palanca. Al hacerlo, tenga cuidado no se lastime con el filo puntiagudo de la espiral.
Si por experiencia se percata que en alguna botella en particular se precisa mucha fuerza para atravesar el corcho, le recomendamos que deje de utilizar el Modelo Palanca y emplee el modelo de Mesa o de Bolsillo.
El arte mexicano pierde a uno de sus creadores más singulares. Pedro Friedeberg falleció a los 90 años, dejando un universo visual tan irreverente como inolvidable. Nacido en Florencia en 1936 y criado en México desde niño, Friedeberg construyó una obra donde el humor, el exceso y la imaginación convivían sin pedir permiso.

Fundación Pedro Friedeberg
Si hay una pieza que resume su espíritu es la famosa Silla Mano: una mano tallada que invita a sentarse en la palma mientras los dedos se convierten en respaldo. Más que un objeto, es una declaración de principios. Divertida, teatral y ligeramente absurda, se volvió un ícono del diseño del siglo XX y un símbolo del lado más pop del surrealismo mexicano.

Fundación Pedro Friedeberg

Fundación Pedro Friedeberg
Su obra se expandió en grabados minuciosos, arquitecturas imposibles y patrones que se repiten hasta el vértigo. Columnas que se transforman en criaturas, laberintos decorativos y composiciones que parecen diseñadas por una mente obsesionada con el detalle. En ese juego entre lo barroco, lo fantástico y lo irónico encontró un lenguaje propio que nunca dejó de sorprender.

Fundación Pedro Friedeberg

Fundación Pedro Friedeberg

Fundación Pedro Friedeberg
Incluso en años recientes siguió dejando huella en la ciudad. Uno de sus últimos legados es el diseño que realizó para las bóvedas del Museo de Historia Natural de la Ciudad de México durante su remodelación, un gesto que hoy puede apreciarse en toda su dimensión incluso desde el cablebús, donde sus formas y patrones dialogan con el paisaje urbano.

Irónico, exuberante y profundamente libre, Friedeberg convirtió el diseño en un territorio para el juego y la imaginación. En Casa Palacio seguiremos recordándolo como ese gran creador que demostró que el arte también puede ser ingenio, fantasía y, sobre todo, diversión.
El Museo Kaluz presenta El jardín de Velasco, una exposición imprescindible para redescubrir a José María Velasco más allá de sus célebres paisajes del Valle de México. La muestra revela su dimensión científica y botánica, y confirma que su mirada fue tan rigurosa como poética.

A partir del Acervo José María Velasco —más de 2,500 piezas inéditas entre pinturas, cuadernos, cartas y objetos personales— la exposición propone un recorrido por el artista naturalista, el estudioso de la flora y el observador del tiempo geológico. Destacan las láminas de Flora del valle de México (1869), donde Velasco no solo dibujó plantas: las recolectó, clasificó y describió con precisión científica. Su interés por la botánica lo vinculó con la Sociedad Mexicana de Historia Natural y con proyectos que buscaban construir una flora nacional.

La exhibición también explora su relación con la geología, la arqueología y la medicina, así como su fascinación por los helechos y los paisajes del “tiempo profundo”. Esta lectura amplía la comprensión de un creador que entendía el paisaje como un sistema vivo.

En Casa Palacio, las propuestas que cruzan arte, naturaleza y diseño siempre despiertan interés, y esta exposición es un gran ejemplo.
El jardín de Velasco
Del 26 de octubre de 2025 al 25 de mayo de 2026
Museo Kaluz
Av. Hidalgo 85, Centro Histórico, CDMX
Miércoles a lunes, 10:00 a 18:00 h (martes cerrado)
La casa de Hanane y Marc Ange, en Los Ángeles, California, se revela desde el primer momento como un espacio profundamente personal. Ubicada en un entorno luminoso y de líneas arquitectónicas limpias, el interior refleja la sensibilidad de una pareja que vive el diseño con naturalidad. Hanane, coleccionista y empresaria vinculada al mundo creativo, y Marc Ange, artista y diseñador, han construido un hogar donde cada objeto tiene intención y presencia. Más que una colección, lo que se percibe es una convivencia fluida entre piezas que cuentan historias distintas y, al mismo tiempo, comparten un mismo lenguaje.
©Tim Hirschmann ©Eclat_PR.
En ese escenario, el cristal de Lalique se integra con naturalidad. La maison, fundada por René Lalique a finales del siglo XIX, ha desarrollado un vocabulario propio alrededor de la luz, el relieve y la transparencia. Sus piezas, históricamente asociadas al art nouveau y al art déco, encuentran aquí una nueva lectura dentro de un entorno contemporáneo que privilegia la amplitud, la calma y la precisión de las formas.
El centro de mesa Champs-Élysées introduce un ritmo sutil sobre superficies sobrias; la licorera Hulotte, con su delicado tapón tallado, aporta un gesto íntimo en el área del bar. El jarrón Bacchantes suma textura y profundidad en un entorno de tonos neutros, mientras la escultura de pantera Zeila se convierte en un acento escultórico que dialoga con la arquitectura. Cada pieza se incorpora sin estridencias, como parte de una atmósfera ya sofisticada.
La casa funciona así como un espacio donde los clásicos no se aíslan ni se imponen: se integran. Lalique aporta destellos, memoria y precisión material a un interior contemporáneo que privilegia la experiencia cotidiana. El resultado es una convivencia elegante y viva, donde la luz del cristal redefine, una vez más, el carácter del hogar.
©Tim Hirschmann ©Eclat_PR.
Las piezas de Lalique ya están en Casa Palacio. Una invitación a descubrir en tienda cómo la luz y el cristal pueden integrarse a la vida cotidiana.
La iluminación construye atmósferas, define proporciones y guía la experiencia dentro de una casa. Un interior bien resuelto siempre parte de una estrategia de luz clara: qué se quiere destacar, qué sensación se busca y cómo dialogan las luminarias con los materiales y el mobiliario.
Primera clave: trabajar por capas. La combinación de luz general, ambiental y puntual aporta profundidad. Plafones o colgantes establecen la base; lámparas de mesa y de piso añaden calidez; acentos dirigidos destacan libreros, texturas o piezas de arte. Esta superposición genera interiores equilibrados y sofisticados.

Eichholtz
Segunda clave: cuidar la temperatura de color. Las luces cálidas favorecen salas y recámaras al crear ambientes acogedores; las neutras funcionan mejor en cocinas y estudios donde se requiere mayor claridad. Mantener coherencia entre espacios ayuda a que la casa se perciba armónica.

Flos
Tercera clave: elegir luminarias con intención estética. Las lámparas también son piezas de diseño capaces de aportar carácter, ritmo y escala. Un modelo escultórico puede convertirse en protagonista; uno discreto, en el acento perfecto que completa la escena.
En Casa Palacio, la selección de lámparas decorativas y luminarias contemporáneas permite explorar estas posibilidades y adaptar la iluminación a cada espacio. Pensar la luz con criterio transforma la manera de habitar y eleva la experiencia cotidiana del diseño.
Nuestros interioristas han preparado esta lista de algunos de los modelos consentidos de la temporada.
Lámpara de mesa Taccia de Flos
Lámpara Gyro de Timothy Oulton