
Existe una gran variedad de telas para tapizar mobiliario, y para elegir la mejor te preparamos esta sencilla guía.
La tapicería es un oficio que consiste en forrar con tela (o piel) un mueble o parte del mismo. Pero no todas las telas son iguales: antes de elegir la tela, debes analizar qué tipo de uso le darás; hay tapices que son más apropiados para ciertos espacios o tipo de uso. Empecemos conociendo los materiales más populares:
Algodón
Es la fibra natural que más se ha utilizado en la tapicería a lo largo de la historia, ya que es resistente, económica y durable. Es fácil de lavar y permite el paso del aire, evitando así malos olores y hongo por humedad. Se puede encontrar en una gran variedad de colores y diseños.
Lana
Es una fibra natural muy durable; sin embargo, puede verse afectada por polilla y no resiste la luz del sol. Como ventaja, se quema lentamente, por lo que es una buena opción para colocar frente a una chimenea. Requiere limpieza en seco.
Seda
Otra fibra natural muy utilizada por su elegante estilo que además brinda suavidad, brillo y frescura. Es resistente y durable, pero es muy sensible a la luz del sol y a la polilla. Puede requerir limpieza en seco.
Nylon
Fue la primera fibra sintética en producirse. Es muy resistente y de fácil cuidado, además de ofrecer diversos diseños y colores, pero no es tan durable como otras fibras naturales, además de ser altamente inflamable.
Poliéster
Esta fibra sintética ofrece una gran resistencia al hongo, la abrasión, la luz del sol y las manchas, además de ser económica, sin embargo no es muy durable.
Rayón
Se manufactura a partir de celulosa (una biomolécula orgánica). Es económica y suave al tacto, pero es extremadamente inflamable y en la mayoría de los casos requiere limpieza en seco para evitar que se encoja o deforme.
Acrílico
Es una fibra sintética con la que se pueden crear tejidos con una textura similar a la de la lana. Es de fácil cuidado, con resistencia a la luz del sol y a la abrasión.
La relación entre México y Francia puede leerse a través de la arquitectura, el arte, la literatura, la moda, la gastronomía y el diseño. En 2026, los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países son el punto de partida para celebrar una historia mucho más amplia.
Este otoño, La Gran Fiesta Franco-Mexicana extenderá los festejos por 21 ciudades del país, mientras Francia será invitado de honor del Festival Internacional Cervantino. También habrá intercambios excepcionales: el Códice Azcatitlan, conservado en París, regresará temporalmente a México para exhibirse en el Museo Nacional de Antropología, mientras el Códice Boturini viajará a la Biblioteca Nacional de Francia.
Esta fecha tiene una resonancia especial para El Palacio de Hierro y Casa Palacio. Los orígenes de El Palacio están ligados a las familias francesas Tron y Léautaud, quienes a finales del siglo XIX imaginaron en México una tienda inspirada en los grandes almacenes de la época. Esa historia hace que este aniversario tenga para nosotros un significado muy particular.
Por ello, preparamos un amplio programa de actividades, encuentros y colaboraciones que iremos dando a conocer durante los próximos meses. Francia está presente también en aquello que mejor conocemos: el diseño.
El diseño francés ocupa un lugar muy especial en nuestra selección. Baccarat, Lalique, Christofle, Gien, Bernardaud, Assouline o Trudon representan distintas expresiones de un savoir-faire que continúa evolucionando. Del cristal y la porcelana a los aromas, los objetos para la mesa, el mobiliario, la iluminación o los libros que transforman un interior, cada una cuenta una historia distinta y, a su manera, habla de materiales, oficios y una cierta idea francesa del diseño.
La celebración apenas comienza. Te invitamos festejar con nosotros y a descubrir nuestra selección francesa en Casa Palacio Antara y Santa Fe. Y no te pierdas ninguno de nuestros eventos.
Con los años, la vida junto a nuestras mascotas se ha vuelto cada vez más sofisticada. Los perros pasaron de acompañarnos en ciertos momentos a formar parte de la manera en que habitamos la casa, viajamos, descansamos y compartimos el tiempo. También cambió la forma de elegir sus objetos: hoy buscamos piezas para consentir a nuestras mascotas que expresen cuidado, personalidad y una sensibilidad estética afín a nuestro entorno.
Quizá por eso la categoría pet se ha transformado en uno de los universos más interesantes del diseño contemporáneo. En Casa Palacio, la selección de accesorios para perro reúne piezas funcionales con el mismo cuidado estético que buscamos para nosotros: impermeables de Maxbone en colaboración con Marc Jacobs, bandanas náuticas de Saint James o los clásicos polos de color o de rayas de Polo Ralph Lauren, porque sí, también queremos proyectar algo de nuestra personalidad en ellos.
El recorrido continúa entre juguetes de felpa con forma de cappuccino o baguette de Houndstone, correas con estampado de fresas de Up Country y collares decorados de Studs & Bones. Incluso los objetos más cotidianos adquieren otro carácter: camas acolchadas en pana verde, tapetes olfativos, placas esmaltadas hechas en Italia o toallas de algodón suaves y absorbentes que bien podrían pertenecer a un spa boutique.
Y para quienes no salen de casa sin su compañero favorito, existen sets de viaje y neceseres pensados para mantener el ritual completo, incluso lejos de casa. Porque la vida con perros también está hecha de detalles, rutinas compartidas y objetos capaces de aportar diseño, humor y calidez a la vida cotidiana.
Te esperamos en Casa Palacio Antara y Santa Fe para recorrer junto a tu perro una selección de accesorios, marcas y objetos pensados para disfrutar la casa, y las calles de la ciudad, con la misma curiosidad, estilo y complicidad con la que ellos acompañan cada día.
La exposición Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes, presentada en el Museo MARCO de Monterrey hasta febrero de 2027, marca la primera gran revisión monográfica en México dedicada a una de las parejas creativas más importantes del siglo XX.

Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes Museo MARCO Fotografía de sala: Arthur Mora / © 2026 Eames Office, LLC. Todos los derechos reservados.
Charles Eames, arquitecto, y Ray Kaiser Eames, pintora abstracta, transformaron para siempre la relación entre diseño, arquitectura, fotografía, cine y vida cotidiana. Su trabajo partía de una idea sencilla pero revolucionaria: los objetos comunes podían mejorar profundamente la experiencia humana.

Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes Museo MARCO Fotografía de sala: Arthur Mora / © 2026 Eames Office, LLC. Todos los derechos reservados.
La muestra reúne 212 piezas entre mobiliario, películas, fotografías y materiales de archivo que permiten recorrer el universo creativo de los Eames: desde sus experimentos con madera moldeada durante la Segunda Guerra Mundial hasta proyectos emblemáticos como la Eames House, considerada una de las residencias más influyentes de la arquitectura moderna estadounidense.

Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes Museo MARCO Fotografía de sala: Arthur Mora / © 2026 Eames Office, LLC. Todos los derechos reservados.
Muchas de las piezas creadas por Charles y Ray Eames forman hoy parte de las colecciones permanentes de museos como el MoMA de Nueva York o el Vitra Design Museum. Pero también continúan viviendo dentro de algunos de los interiores contemporáneos más sofisticados del mundo.

Lounge Chair & Ottoman de Herman Miller
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, el universo de los Eames puede descubrirse a través de piezas icónicas producidas por Herman Miller y Vitra. La legendaria Lounge Chair & Ottoman en multiples acabados, las refinadas Soft Pad Chairs o las versátiles EC-17 conviven con objetos más lúdicos y decorativos como el perchero Hang-It-All, el célebre Eames House Bird en madera o las charolas y accesorios diseñados para Vitra.

Hang-It-All de Herman Miller

House Bird producido por Vitra
Piezas concebidas hace más de medio siglo que siguen definiendo cómo entendemos el diseño contemporáneo: cálido, funcional, experimental y profundamente humano. Visita Casa Palacio Antara y Santa Fe y descubre uno de los universos creativos más influyentes en la historia del diseño.
Con motivo de la presentación de las obras de arte Chicomecóatl y El Sacerdote en Casa Palacio Antara, conversamos con la artista mexicana Eva Vale acerca de Sobre caminar la memoria, una serie de intervenciones que actualmente también puede encontrarse en el Palacio Postal y sobre Paseo de la Reforma, frente a la Diana Cazadora. A través de pintura, escritura, símbolos y gestos expresivos, la artista construye un universo visual donde la identidad mexicana, la memoria colectiva y las emociones contemporáneas conviven constantemente.

“Formas parte de lo que le platico a las estrellas”. “No voy a pedir permiso, las alas son mías y el cielo no es de nadie”. “Cuida a quien amas”. Las frases aparecen dispersas entre trazos, campos de color amarillo sobre espejo y referencias prehispánicas que funcionan como pequeños detonadores emocionales. En la obra de Eva Vale, texto e imagen no ilustran ideas: las activan.

Egresada de La Esmeralda —escuela vinculada históricamente a figuras como Diego Rivera y Frida Kahlo— Eva Vale entiende su trabajo como un collage de símbolos, lecturas, recuerdos y emociones compartidas. En él conviven el Tarot, los arquetipos universales y la cosmovisión mesoamericana. Chicomecóatl, diosa del maíz; los Guerreros Águila; Quetzalcóatl o el fuego del Cerro de la Estrella aparecen reinterpretados desde un lenguaje profundamente contemporáneo.

“La gente necesita sentirse conectada. El arte puede ser un vehículo para eso”, explica.

La serie Sobre caminar la memoria propone insertar arte en espacios cotidianos y recorridos urbanos, alejándose de la solemnidad tradicional de museos y galerías. En Casa Palacio Antara, las piezas dialogan con el diseño, la arquitectura y los objetos que habitamos diariamente, generando nuevas formas de observar el espacio.

Para Eva Vale, ahí reside una de las funciones más poderosas del arte contemporáneo: aparecer inesperadamente y transformar, aunque sea por un instante, la manera en que entendemos el mundo que nos rodea. Visita Casa Palacio Antara y descubre la fuerza plástica de Chicomecóatl y El Sacerdote.