
Existe una gran variedad de telas para tapizar mobiliario, y para elegir la mejor te preparamos esta sencilla guía.
La tapicería es un oficio que consiste en forrar con tela (o piel) un mueble o parte del mismo. Pero no todas las telas son iguales: antes de elegir la tela, debes analizar qué tipo de uso le darás; hay tapices que son más apropiados para ciertos espacios o tipo de uso. Empecemos conociendo los materiales más populares:
Algodón
Es la fibra natural que más se ha utilizado en la tapicería a lo largo de la historia, ya que es resistente, económica y durable. Es fácil de lavar y permite el paso del aire, evitando así malos olores y hongo por humedad. Se puede encontrar en una gran variedad de colores y diseños.
Lana
Es una fibra natural muy durable; sin embargo, puede verse afectada por polilla y no resiste la luz del sol. Como ventaja, se quema lentamente, por lo que es una buena opción para colocar frente a una chimenea. Requiere limpieza en seco.
Seda
Otra fibra natural muy utilizada por su elegante estilo que además brinda suavidad, brillo y frescura. Es resistente y durable, pero es muy sensible a la luz del sol y a la polilla. Puede requerir limpieza en seco.
Nylon
Fue la primera fibra sintética en producirse. Es muy resistente y de fácil cuidado, además de ofrecer diversos diseños y colores, pero no es tan durable como otras fibras naturales, además de ser altamente inflamable.
Poliéster
Esta fibra sintética ofrece una gran resistencia al hongo, la abrasión, la luz del sol y las manchas, además de ser económica, sin embargo no es muy durable.
Rayón
Se manufactura a partir de celulosa (una biomolécula orgánica). Es económica y suave al tacto, pero es extremadamente inflamable y en la mayoría de los casos requiere limpieza en seco para evitar que se encoja o deforme.
Acrílico
Es una fibra sintética con la que se pueden crear tejidos con una textura similar a la de la lana. Es de fácil cuidado, con resistencia a la luz del sol y a la abrasión.
Pocos instrumentos transforman una habitación como un piano de cola. Incluso cerrado tiene una presencia casi arquitectónica; al levantar la tapa, esa gran superficie negra revela su verdadera función: proyectar el sonido hacia el espacio. Un piano se escucha, pero también modifica la manera de habitar la casa.
Yamaha conoce bien esa relación. La firma japonesa fabricó su primer piano vertical en 1900 y, apenas dos años después, su primer piano de cola. Desde entonces, más de un siglo de investigación y oficio ha hecho del piano una parte esencial de su historia musical. En su fábrica de Kakegawa, la tecnología convive con un trabajo artesanal que comienza con la selección de las maderas y continúa hasta los ajustes finales de cada instrumento.
Dentro de un piano de cola conviven miles de componentes: madera, hierro, cuerdas, fieltro y una compleja mecánica concebida para traducir el movimiento de los dedos en sonido. La ambición de Yamaha es que esa respuesta sea tan sensible que permita pasar de una nota apenas perceptible a llenar una habitación.
El Yamaha Disklavier ENSPIRE lleva esa tradición hacia un territorio fascinante: sigue siendo un piano acústico, pero puede grabar y reproducir interpretaciones e incorpora el sistema SILENT Piano. El Yamaha GB1K, por su parte, concentra la experiencia del piano de cola en 151 centímetros de profundidad, una escala pensada para integrarse con mayor facilidad en casa.
También existen otras maneras de comenzar. Un Yamaha Serie B conserva la experiencia acústica en formato vertical y ocupa menos espacio; el Yamaha Arius, con sus 88 teclas, traslada al formato digital el sonido del piano de concierto CFX.
Descubre la selección de pianos Yamaha en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y acércate a ellos como mejor se conocen: sentándote frente al teclado.
Pocas piezas han ocupado tanto a arquitectos y diseñadores como la silla. Resolver su diseño significa pensar simultáneamente en el cuerpo, los materiales, la estructura y la manera en que habitamos un espacio. Pero también en algo menos evidente: cada época y cada cultura se han sentado de manera distinta.
Esa es la fascinante premisa de La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México, exposición que presenta el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) hasta el 11 de octubre. Con curaduría de Ana Elena Mallet y a partir de piezas de la colección de diseño del museo, la muestra recorre los siglos XX y XXI para construir una particular genealogía del asiento en nuestro país.

Aquí aparecen el butaque, el equipal, la silla de palo y las herencias de la hamaca como parte de una conversación que atraviesa la modernidad mexicana. Clara Porset, figura esencial del diseño moderno en México, encontró precisamente en el butaque una tipología que estudió y reinterpretó desde una mirada contemporánea. Como ella, distintos diseñadores, arquitectos y artesanos han observado estas formas, sus materiales y su relación con el cuerpo para apropiarlas, traducirlas y reinventarlas.

El recorrido muestra la silla como una expresión de la cultura material: en ella se cruzan costumbres, aspiraciones, procesos industriales, tradiciones artesanales y distintas maneras de relacionarnos con los demás.
En Casa Palacio sentimos una especial debilidad por las sillas. Las hemos visto convertirse en manifiestos de diseño, ejercicios de ingeniería, experimentos materiales y, algunas veces, en auténticos iconos. Por eso nos entusiasma una exposición que propone detenernos frente a un objeto tan familiar y volver a mirarlo.

Nuestra recomendación: visita el MUAC, recorre la muestra y observa con atención. Probablemente, después de hacerlo, nunca vuelvas a sentarte de la misma manera.
La relación entre México y Francia puede leerse a través de la arquitectura, el arte, la literatura, la moda, la gastronomía y el diseño. En 2026, los 200 años de relaciones diplomáticas entre ambos países son el punto de partida para celebrar una historia mucho más amplia.
Este otoño, La Gran Fiesta Franco-Mexicana extenderá los festejos por 21 ciudades del país, mientras Francia será invitado de honor del Festival Internacional Cervantino. También habrá intercambios excepcionales: el Códice Azcatitlan, conservado en París, regresará temporalmente a México para exhibirse en el Museo Nacional de Antropología, mientras el Códice Boturini viajará a la Biblioteca Nacional de Francia.
Esta fecha tiene una resonancia especial para El Palacio de Hierro y Casa Palacio. Los orígenes de El Palacio están ligados a las familias francesas Tron y Léautaud, quienes a finales del siglo XIX imaginaron en México una tienda inspirada en los grandes almacenes de la época. Esa historia hace que este aniversario tenga para nosotros un significado muy particular.
Por ello, preparamos un amplio programa de actividades, encuentros y colaboraciones que iremos dando a conocer durante los próximos meses. Francia está presente también en aquello que mejor conocemos: el diseño.
El diseño francés ocupa un lugar muy especial en nuestra selección. Baccarat, Lalique, Christofle, Gien, Bernardaud, Assouline o Trudon representan distintas expresiones de un savoir-faire que continúa evolucionando. Del cristal y la porcelana a los aromas, los objetos para la mesa, el mobiliario, la iluminación o los libros que transforman un interior, cada una cuenta una historia distinta y, a su manera, habla de materiales, oficios y una cierta idea francesa del diseño.
La celebración apenas comienza. Te invitamos festejar con nosotros y a descubrir nuestra selección francesa en Casa Palacio Antara y Santa Fe. Y no te pierdas ninguno de nuestros eventos.
Con los años, la vida junto a nuestras mascotas se ha vuelto cada vez más sofisticada. Los perros pasaron de acompañarnos en ciertos momentos a formar parte de la manera en que habitamos la casa, viajamos, descansamos y compartimos el tiempo. También cambió la forma de elegir sus objetos: hoy buscamos piezas para consentir a nuestras mascotas que expresen cuidado, personalidad y una sensibilidad estética afín a nuestro entorno.
Quizá por eso la categoría pet se ha transformado en uno de los universos más interesantes del diseño contemporáneo. En Casa Palacio, la selección de accesorios para perro reúne piezas funcionales con el mismo cuidado estético que buscamos para nosotros: impermeables de Maxbone en colaboración con Marc Jacobs, bandanas náuticas de Saint James o los clásicos polos de color o de rayas de Polo Ralph Lauren, porque sí, también queremos proyectar algo de nuestra personalidad en ellos.
El recorrido continúa entre juguetes de felpa con forma de cappuccino o baguette de Houndstone, correas con estampado de fresas de Up Country y collares decorados de Studs & Bones. Incluso los objetos más cotidianos adquieren otro carácter: camas acolchadas en pana verde, tapetes olfativos, placas esmaltadas hechas en Italia o toallas de algodón suaves y absorbentes que bien podrían pertenecer a un spa boutique.
Y para quienes no salen de casa sin su compañero favorito, existen sets de viaje y neceseres pensados para mantener el ritual completo, incluso lejos de casa. Porque la vida con perros también está hecha de detalles, rutinas compartidas y objetos capaces de aportar diseño, humor y calidez a la vida cotidiana.
Te esperamos en Casa Palacio Antara y Santa Fe para recorrer junto a tu perro una selección de accesorios, marcas y objetos pensados para disfrutar la casa, y las calles de la ciudad, con la misma curiosidad, estilo y complicidad con la que ellos acompañan cada día.