“Se trata de un lugar pensado para recibir”, me dijo el interiorista Toño Barquín cuando visité el espectacular departamento en Polanco que comparte con el fotógrafo Ovidio Pereyra. Se trata de un espacio ecléctico, en el que lo mismo conviven un par de cuadros de Cuevas con un Israel Nazario o una escultura de Sebastián y otra de Javier Marín, o “la platería de la abuela con un sillón de diseño contemporáneo de Sawaya & Moroni”, nos comenta su propietario.
El concepto clave para este proyecto fue la “calidez”, puesto que los propietarios buscaban que sus invitados estuvieran como en casa. Para lograrlo, agregaron maderas como palo de rosa; se trató de un trabajo meticuloso, pues la veta de la madera es continua a lo largo de un muro de ocho metros: “como interiorista, ese tipo de detalles se vuelven importantes y no los puedes dejar pasar”. La duela, trabajada a mano, sustituyó el mármol de los pisos que tenía originalmente el departamento.
Ovidio y Toño me explican que el departamento fue renovado por completo; por ejemplo “la cocina era abierta, pero no me parece una buena idea para áreas sociales… a menos que la mantengas impecable. Así que la cerramos e hicimos el bar”. Sin duda es un espacio espectacular y muy importante: se trata de una gran barra cubierta de mosaico, en dónde una pila de alabastro antigua se encuentra con una televisión de porcelana del artista chino Ma Jun, todo presidido por una gran lámpara de Baccarat.
Entre las marcas que encontramos destacan Fendi, Ralph Lauren, Swarovski, piezas del ebanista Alfonso Marina (“el mejor del país”, me dice Ovidio) y mosaicos diseñados por Francisco Toledo en el roof garden.
Si una de las grandes tendencias del año es precisamente lo ecléctico, este departamento es una excelente muestra de que en un mismo espacio se pueden reunir diferentes estilos y épocas, para lograr un efecto espectacular.




Hay partidos que terminan convirtiéndose en el plan completo del día. La emoción compartida, una botella especial abierta desde temprano y un espacio pensado para quedarse durante horas forman parte del ritual. Ver la final también puede ser una forma de hospitalidad.
Pocas piezas resumen mejor ese espíritu que el tequila Spirits of Champions de Clase Azul, creado para conmemorar el momento en que México vuelve a recibir la mirada del mundo, esta edición especial transforma el tequila en una experiencia estética y sensorial.
Su mezcla de tequilas añejados y un delicado toque de tequila joven logra un perfil elegante y sedoso, con notas de agave cocido, vainilla, especias y madera suave que invitan a disfrutar lentamente la conversación y la sobremesa. El decantador, elaborado en cerámica color marfil con líneas doradas y detalles en malaquita, funciona como una pieza escultórica capaz de transformar cualquier reunión.
Recibir también implica pensar en la atmósfera adecuada. ¿Qué hace que ciertos encuentros permanezcan en la memoria? Muchas veces son los objetos alrededor.
Un frigobar SMEG mantiene las bebidas siempre frías y al alcance. Los vasos Prism de L’Objet reflejan la luz con una sofisticación lúdica, mientras los bowls Sauvage de Bordallo Pinheiro convierten las botanas en parte de la puesta en escena.
Para disfrutar el partido sin prisas, el sillón Cabana de Noble Souls aporta textura y comodidad envolvente. Y cuando la reunión crece, el sofá Tribeca Tufted de Timothy Oulton transforma la sala en un espacio cálido y generoso pensado para compartir durante horas.
Mesas auxiliares como la Nemo Sandy de Four Hands o la H2O de Bontempi completan el ambiente con naturalidad.
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, cada pieza parece pensada para celebrar esos momentos que permanecen mucho después del marcador final. Visítanos y descubre todo lo que necesitas para un partido inolvidable.
La exposición Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes, presentada en el Museo MARCO de Monterrey hasta febrero de 2027, marca la primera gran revisión monográfica en México dedicada a una de las parejas creativas más importantes del siglo XX.

Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes Museo MARCO Fotografía de sala: Arthur Mora / © 2026 Eames Office, LLC. Todos los derechos reservados.
Charles Eames, arquitecto, y Ray Kaiser Eames, pintora abstracta, transformaron para siempre la relación entre diseño, arquitectura, fotografía, cine y vida cotidiana. Su trabajo partía de una idea sencilla pero revolucionaria: los objetos comunes podían mejorar profundamente la experiencia humana.

Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes Museo MARCO Fotografía de sala: Arthur Mora / © 2026 Eames Office, LLC. Todos los derechos reservados.
La muestra reúne 212 piezas entre mobiliario, películas, fotografías y materiales de archivo que permiten recorrer el universo creativo de los Eames: desde sus experimentos con madera moldeada durante la Segunda Guerra Mundial hasta proyectos emblemáticos como la Eames House, considerada una de las residencias más influyentes de la arquitectura moderna estadounidense.

Charles & Ray Eames: La inusual belleza de las cosas comunes Museo MARCO Fotografía de sala: Arthur Mora / © 2026 Eames Office, LLC. Todos los derechos reservados.
Muchas de las piezas creadas por Charles y Ray Eames forman hoy parte de las colecciones permanentes de museos como el MoMA de Nueva York o el Vitra Design Museum. Pero también continúan viviendo dentro de algunos de los interiores contemporáneos más sofisticados del mundo.

Lounge Chair & Ottoman de Herman Miller
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, el universo de los Eames puede descubrirse a través de piezas icónicas producidas por Herman Miller y Vitra. La legendaria Lounge Chair & Ottoman en multiples acabados, las refinadas Soft Pad Chairs o las versátiles EC-17 conviven con objetos más lúdicos y decorativos como el perchero Hang-It-All, el célebre Eames House Bird en madera o las charolas y accesorios diseñados para Vitra.

Hang-It-All de Herman Miller

House Bird producido por Vitra
Piezas concebidas hace más de medio siglo que siguen definiendo cómo entendemos el diseño contemporáneo: cálido, funcional, experimental y profundamente humano. Visita Casa Palacio Antara y Santa Fe y descubre uno de los universos creativos más influyentes en la historia del diseño.
Con motivo de la presentación de las obras de arte Chicomecóatl y El Sacerdote en Casa Palacio Antara, conversamos con la artista mexicana Eva Vale acerca de Sobre caminar la memoria, una serie de intervenciones que actualmente también puede encontrarse en el Palacio Postal y sobre Paseo de la Reforma, frente a la Diana Cazadora. A través de pintura, escritura, símbolos y gestos expresivos, la artista construye un universo visual donde la identidad mexicana, la memoria colectiva y las emociones contemporáneas conviven constantemente.

“Formas parte de lo que le platico a las estrellas”. “No voy a pedir permiso, las alas son mías y el cielo no es de nadie”. “Cuida a quien amas”. Las frases aparecen dispersas entre trazos, campos de color amarillo sobre espejo y referencias prehispánicas que funcionan como pequeños detonadores emocionales. En la obra de Eva Vale, texto e imagen no ilustran ideas: las activan.

Egresada de La Esmeralda —escuela vinculada históricamente a figuras como Diego Rivera y Frida Kahlo— Eva Vale entiende su trabajo como un collage de símbolos, lecturas, recuerdos y emociones compartidas. En él conviven el Tarot, los arquetipos universales y la cosmovisión mesoamericana. Chicomecóatl, diosa del maíz; los Guerreros Águila; Quetzalcóatl o el fuego del Cerro de la Estrella aparecen reinterpretados desde un lenguaje profundamente contemporáneo.

“La gente necesita sentirse conectada. El arte puede ser un vehículo para eso”, explica.

La serie Sobre caminar la memoria propone insertar arte en espacios cotidianos y recorridos urbanos, alejándose de la solemnidad tradicional de museos y galerías. En Casa Palacio Antara, las piezas dialogan con el diseño, la arquitectura y los objetos que habitamos diariamente, generando nuevas formas de observar el espacio.

Para Eva Vale, ahí reside una de las funciones más poderosas del arte contemporáneo: aparecer inesperadamente y transformar, aunque sea por un instante, la manera en que entendemos el mundo que nos rodea. Visita Casa Palacio Antara y descubre la fuerza plástica de Chicomecóatl y El Sacerdote.
La llegada del verano transforma la mesa en el centro natural de la vida cotidiana. La propuesta de Laura Santes, interiorista inhouse de Casa Palacio Antara, parte de una idea sencilla: recuperar el placer de reunirse alrededor de una mesa que respira naturaleza, flores y una estética profundamente bucólica.
El eje de la composición es Millefleurs, una de las colecciones más emblemáticas de Gien, histórica faïencerie fundada en 1821 en el Valle del Loira y recientemente incorporada a Casa Palacio. Con más de dos siglos de historia, la firma francesa ha abastecido a casas aristocráticas europeas y proyectos icónicos como el servicio del Orient Express, consolidando un savoir-faire único en porcelana decorativa.

Millefleurs despliega un delicado paisaje floral donde pensamientos, rosas y camelias aparecen sobre un borde azul que evoca la tradición cerámica francesa. El espíritu floral se extiende al mantel individual Hydra de Le Jacquard Français, en tonos verdes y azules con motivos de dalias y hojas, mientras arreglos de flores blancas refuerzan el carácter campestre y luminoso de la propuesta.

Las copas Baccarat de la colección Château aportan transparencia y ligereza, acompañadas por cubiertos de mango blanco de Belo Inox. Los anillos para servilleta Three Ring de L’Objet introducen un acento dorado sutil, en contraste con las sillas Mimi de Timothy Oulton en piel negra.
Al centro, la mesa Rex de Timothy Oulton aporta destellos de inspiración Art Déco, creando una atmósfera pensada para comidas largas, tardes cálidas y encuentros que se extienden sin prisa.
Cada mesa de verano puede ser una historia distinta. En Casa Palacio Antara, el equipo de interiorismo acompaña la selección de piezas, materiales y combinaciones para dar forma a ambientes personales, donde el diseño y la emoción conviven con naturalidad. Una invitación a descubrir, componer y habitar el verano desde la mesa.