¿Quién es Alfonso Marina? A decir de la crítica especializada, simplemente el mejor ebanista de México; basta revisar sitios de referencia como houzz.com o publicaciones especializadas como Architectural Digest, Milieu o Traditional Home, para encontrar entusiastas críticas a sus creaciones: mientras una reseña califica de sorprendente una mesa de su creación que hoy se encuentra en una casa de la Toscana, otra nota subraya que sus sillas son el único complemento posible a la decoración de un apartamento en Manhattan. No hace falta decir que muchas de sus piezas son codiciadas por coleccionistas de todo el mundo.
Alfonso Marina se inició hace más de 40 años en un oficio en el que en nuestro país abundan los maestros, pero quizás la razón de su éxito es que desde un principio se propuso ofrecer piezas de una calidad superior. Sus diseños, señalan los expertos, se caracterizan por una elegancia casual en la que impera la armonía en el diseño y la proporción. Otro de sus aciertos fue no limitarse a un cierto periodo histórico, un vicio en el que, lamentablemente, suelen caer algunos de nuestros ebanistas que ven en este arte una suerte de extensión del pasado, lo que los hace poco dados a innovar. Este jamás ha sido el caso de Marina, pues aunque su mobiliario sea clásico, él no ha dudado en experimentar.
A lo anterior sumemos otro elemento clave: la calidad. Alfonso Marina trabaja sólo con los mejores materiales (eso sí, siempre usando maderas sustentables), mientras que otros elementos como los herrajes ornamentales, también se producen en su fábrica. Nada se deja al azar.
Por último, está el proceso artesanal, algo que seguramente conquistó al mercado internacional; verdaderos maestros ebanistas que logran ese trabajo de la pátina y el aviejado del mobiliario.
Sin duda, el nombre de Alfonso Marina es sinónimo de talento mexicano, y lo mejor es que Casa Palacio acaba de inaugurar el córner de la marca en la tienda de Antara.




En el universo del diseño, pocas piezas logran lo que Componibili de Kartell: ser prácticas, versátiles y, al mismo tiempo, profundamente icónicas. Diseñados en 1967 por la arquitecta y pionera italiana Anna Castelli Ferrieri, estos módulos de almacenamiento nacieron con una premisa clara: unir belleza, funcionalidad y modernidad en un objeto pensado para la vida contemporánea. Más de cinco décadas después, siguen siendo un referente absoluto.


Su estética retrofuturista —líneas curvas, superficies lisas, colores audaces— habla del optimismo industrial de los años sesenta y del encanto del plastic is fantastic. No es casualidad que Componibili forme parte de las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Centro Pompidou en París. Pocas piezas de mobiliario alcanzan este nivel de reconocimiento.


Hoy, Kartell produce Componibili en diferentes tamaños y en una amplia gama de colores, desde tonos vibrantes hasta acabados metálicos que aportan un brillo sofisticado. Su sistema modular permite apilarlos sin tornillos ni herramientas, convirtiéndolos en auténticos camaleones del interiorismo: funcionan en recámaras, estudios, salas de TV y baños con la misma naturalidad.


Si buscas una solución de almacenamiento que combine diseño italiano, historia y una versatilidad sorprendente, Componibili es una pieza imprescindible.
Descubre más sobre Componibili y el universo Kartell en nuestras tiendas Casa Palacio.
En el universo del mobiliario contemporáneo, Four Hands se ha consolidado como una de las marcas más influyentes de las últimas décadas. Fundada en 1996, su propuesta nació con una idea simple pero poderosa: crear piezas capaces de transformar un espacio a través de la calidad, la investigación y un enfoque profundamente artesanal. Hoy, casi 30 años después, su nombre es sinónimo de diseño global, equilibrio estético y durabilidad.
Uno de los rasgos más distintivos de Four Hands es su diseño in-house. Cada mueble parte de un proceso creativo propio, donde el equipo estudia materiales, revisita técnicas tradicionales y observa tendencias sin seguirlas ciegamente. El resultado es un catálogo coherente, atemporal y sorprendentemente versátil. Sus piezas pueden convivir con lo escandinavo, lo japonés, lo mid-century o incluso con interiores más clásicos, manteniendo siempre una identidad reconocible.
La marca también se ha destacado por su capacidad de encontrar belleza en la simplicidad. Sus formas limpias, paletas neutras y proporciones precisas hablan de una estética contenida; sin embargo, detrás de esa aparente sencillez hay un profundo trabajo artesanal. Maderas seleccionadas a mano, un cuidado especial en uniones y terminados, y textiles con textura generan un equilibrio único entre lo funcional y lo sensorial.
Four Hands mira al mundo como su fuente de inspiración. Sus diseñadores viajan para estudiar técnicas locales, observar estilos de vida y reinterpretar tradiciones desde una perspectiva contemporánea. Gracias a ello, la marca ha logrado un lenguaje propio: cálido, cosmopolita y profundamente humano.
Hoy, Four Hands es referente para quienes buscan muebles modernos, duraderos y con carácter, capaces de acompañar la vida cotidiana sin renunciar a la estética. Una marca que demuestra que el buen diseño se habita. Descubre más sobre esta marca en nuestras tiendas Casa Palacio.
Trudon es una de las grandes joyas del savoir-faire francés. Fundada en 1643, la Maison comenzó como una pequeña tienda en la rue Saint-Honoré; con el tiempo, su dominio en el arte de trabajar la cera la llevó a convertirse en la única Royal Manufacture de velas en Francia. Desde entonces, la marca ha iluminado salones, cortes y espacios donde la belleza se entiende como una forma de vida.
Hoy, Trudon es reconocida mundialmente por la manera en que transforma lugares a través de la fragancia. Cada vela y difusor aromático es un pequeño universo narrativo: un viaje sensorial que se enciende con la llama.
Abd El Kader despliega la frescura vibrante de la menta y el té verde, llenando cualquier habitación de energía. Cire, emblema de la Maison, rinde homenaje a la cera de abeja con una calidez envolvente.


Cyrnos captura la elegancia solar del Mediterráneo entre lavanda, pino y cítricos; mientras que Ernesto evoca la profundidad del cuero, el tabaco y el ron, creando una atmósfera intensa y carismática.


Para quienes prefieren lo floral, Maduraï celebra el esplendor del jazmín del sur de India; Reggio, por su parte, ilumina con el brillo cítrico de la mandarina de Calabria.


Además de sus velas, los perfumes de Trudon revelan otra faceta de la Maison: fragancias construidas como relatos, inspiradas en paisajes, símbolos y personajes históricos. Son aromas que permanecen en la memoria y que convierten lo cotidiano en un gesto profundamente elegante.


La esencia de Trudon transforma los espacios. Y, en el proceso, nos recuerda que la verdadera sofisticación está en lo que logra conmover.
Cada Navidad tiene su propio brillo, y este año Lladró lo captura con una colección que celebra la emoción de regalar. La casa valenciana —referente a nivel mundial en el trabajo artesanal de la porcelana desde mediados del siglo XX— presenta una temporada llena de sensibilidad, diseño y una identidad visual completamente renovada. Su packaging de 2025, elegante y festivo, eleva cada pieza a la categoría de tesoro listo para convertirse en el regalo perfecto.

La firma reinterpreta sus clásicos con un espíritu más contemporáneo y encantador. La lámpara Firefly nos alumbra como un recuerdo luminoso; The Dark Green Guest añade ese toque inesperado que da personalidad a cualquier espacio; y los entrañables personajes de Disney siguen despertando nostalgia y alegría.
Los lanzamientos de la temporada suman carácter y frescura. Desde el emblemático rey del reggae Bob Marley y el mágico Doraemon, hasta Superman en una versión escultórica que rinde homenaje al heroísmo moderno. La chica y el gato cósmico o el Cohete Cósmico —que además funciona como lámpara— invitan a soñar.



La colaboración con la diseñadora mexicana Olga Hanono destaca con una colección de vasos en porcelana y la encantadora Lady Luck, una pieza que celebra la fortuna y la belleza en los pequeños detalles.
Esta Navidad, Lladró transforma cada creación en un gesto significativo. Un regalo para recordar y atesorar.