“Nuevos ciclos, nuevos comienzos, renacer, el sol…”, esto es la nueva estación para la interiorista Maura Luginbuhl, quien decidió sentar a la mesa esta idea de renovación en un montaje para celebrar a la primavera después de un año especialmente difícil.

La mesa que nos propone Maura es “asimétrica”, inspirada en la naturaleza y el calor de estos días. Así, la interiorista decidió capturar los rayos solares usando elementos dorados, como los cubiertos de Villeroy & Boch o las vajilla de Bernardaud con apliques en oro “Kintsugi” y “Aux Oiseaux”.

A la mesa fueron invitados unos inesperados amigos: el cocodrilo y los saltamontes de la firma Gont, que nos dicen que el mundo exterior, bien puede entrar en casa.

Las copas, sorprendentes y llena de color son de la colección “Lustre Colors” de Kronos, mientras los vasos de bar son de LSA International. Luginbuhl considera que al momento de montar una mesa, siempre debemos considerar flores naturales: “Son un gran acompañante y un gran detalle”; por eso, hizo lo propio usando floreros de cristal de UCI.

Un detalle encantador que hará sentir recibido a quien se siente en esta mesa son los pequeños ramos de romero que Maura colocó sobre los textiles que eligió.

La interiorista considera que aunque ya falte menos para salir de la actual pandemia, aún tenemos que ser precavidos, por lo que si bien la mesa de comedor que eligió es para ocho personas, ella solo coloco seis lugares para mantener una sana distancia. ¿La idea? Maura considera que muchas de las cosas que dábamos por hecho, como ir a un restaurante, ahora las hacemos en casa y que mejor que en una mesa que celebra la vida.
Descubre este montaje en Casa Palacio Antara.

Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
La llegada de la primavera invita a redescubrir uno de los rituales más refinados del hogar: la mesa fina. Más que una disposición estética, es una forma de celebrar el tiempo compartido, el arte de recibir y la belleza de los objetos que nos acompañan. Con la luz más suave y los días más largos, la mesa se transforma en un escenario de encuentro donde vajillas y cristalería aportan frescura, color y un aire festivo que acompaña naturalmente la temporada.
En Casa Palacio, dos casas europeas dialogan esta temporada a través de la tradición, la artesanía y un espíritu profundamente celebratorio del diseño: Dolce & Gabbana Casa y Vista Alegre. Sus colecciones proponen dos miradas complementarias sobre el arte de la mesa, unidas por la herencia cultural y el cuidado por el detalle, pero con lenguajes estéticos que reflejan la identidad de sus respectivos territorios. Entre la intensidad cromática del Mediterráneo italiano y la refinada tradición portuguesa, ambas firmas reinterpretan el ritual de la mesa primaveral con una elegancia contemporánea.

La mesa de Dolce & Gabbana Casa evoca el Mediterráneo con intensidad visual y carácter. Sus colecciones reinterpretan motivos de la cultura italiana: Carretto, inspirado en los tradicionales carros sicilianos pintados a mano; Blu Mediterraneo, que retoma el azul profundo de la cerámica mayólica del sur de Italia; y Verde Maiolica, donde el blanco y el verde recrean jardines y paisajes mediterráneos. En México, estas piezas forman parte de la selección exclusiva de Casa Palacio Antara, donde la propuesta de la firma italiana encuentra un escenario afín a su espíritu celebratorio.

Carretto

Blu Mediterraneo

Verde Maiolica
A estos se suman Leo, el icónico animal print de la casa, y Zebra, un contraste en blanco y negro que aporta dramatismo gráfico. Cada pieza convierte la mesa en un escenario vibrante que celebra la dolce vita y el legado artesanal italiano.

Leo

Zebra
Desde Portugal, Vista Alegre aporta una tradición distinta pero igualmente refinada. Fundada en 1824, la firma es reconocida por su porcelana de gran calidad y su interpretación contemporánea de motivos históricos. Colecciones como Castello Branco, inspirada en textiles portugueses; Margão, con guiños a la ornamentación indo-portuguesa; Bicos, de textura geométrica atemporal.
Transatlântica, que evoca los viajes marítimos del país; o Paço Real, heredera del lenguaje decorativo de la realeza portuguesa, muestran un equilibrio entre herencia y modernidad.
Entre ambas casas surge una narrativa común: la mesa como escenario cultural. Italia aporta color y teatralidad; Portugal, precisión y elegancia clásica. Juntas, proponen una forma de recibir donde tradición, diseño y hospitalidad se encuentran con naturalidad. Descubre estas colecciones y el arte de la mesa fina en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, donde Dolce & Gabbana Casa y Vista Alegre revelan nuevas formas de celebrar la primavera alrededor de la mesa.
Afina es una colección que entiende el minimalismo no como una tendencia, sino como una forma consciente de habitar la mesa. Diseñada por Christian Haas para Villeroy & Boch, propone una estética serena y contemporánea donde cada gesto está medido: porcelana premium de un blanco luminoso, formas coupe depuradas y un delicado relieve que se percibe más al tacto que a la vista. El resultado es una vajilla que transmite calma, precisión y una sofisticación silenciosa.

Uno de los rasgos más distintivos de Afina es su efecto visual casi etéreo. Gracias a la sutil posición de la base, cada pieza parece flotar sobre la mesa, generando un juego de sombras que aporta ligereza y profundidad. Este detalle técnico, casi invisible, convierte lo cotidiano en una experiencia estética refinada.

Pensada para una cotidianidad lujosa, la colección Afina se adapta con naturalidad a todos los momentos del día: desde desayunos pausados hasta cenas especiales. Platos, bowls, tazas y cristalería conforman una propuesta integral que equilibra diseño y funcionalidad. Es resistente, apta para lavavajillas y microondas, y está diseñada para acompañar el ritmo real de la vida contemporánea.


En el corazón de esta propuesta está una herencia sólida. Desde 1748, Villeroy & Boch ha definido el diseño de mesa europeo combinando innovación, artesanía y visión industrial alemana. Durante más de dos siglos, la marca ha acompañado la vida cotidiana con piezas que entienden la elegancia como algo duradero, preciso y honesto.

Afina continúa ese legado con una mirada actual. Su fuerza está en el uso diario, en la experiencia sensorial y en la belleza que se revela con el tiempo. Es una invitación a vivir rodeados de objetos que elevan lo cotidiano con discreción, carácter y diseño atemporal.
Visítanos en nuestras tiendas Casa Palacio y descubre esta y otras fantásticas colecciones de Villeroy & Boch
Vivir con cristal es aprender a habitar la luz. Este material noble, tan antiguo como el fuego y tan moderno como el diseño contemporáneo, transforma los espacios con su juego de transparencias, reflejos y destellos. En él se revela un arte silencioso: el de atrapar la claridad y devolverla multiplicada, coloreando cada rincón con sutileza.
En Casa Palacio, el cristal se convierte en una declaración de estilo. Firmas legendarias como Lalique, con su herencia francesa de formas escultóricas; Reflections Copenhagen, que combina audacia geométrica y color; Baccarat, sinónimo de lujo y precisión artesanal; LSA International, que celebra la pureza de las líneas contemporáneas; y Villeroy & Boch, que equilibra tradición y modernidad, nos invitan a descubrir un universo donde la transparencia es sinónimo de sofisticación.
Un centro de mesa de Baccarat, un florero de LSA o un jarrón de Lalique no solo decoran: capturan la esencia del espacio. Cada pieza refleja —literalmente— la personalidad de quien la elige. La luz que atraviesa un vaso o un cenicero de cristal no es solo un detalle estético; es un gesto cotidiano de belleza, un recordatorio de que lo esencial también puede brillar.
Incorporar cristal en el hogar es apostar por la armonía y la claridad. De día, colorea con reflejos los muros; de noche, convierte cada destello en un instante mágico. Descubre la magia del cristal en las tiendas Casa Palacio y deja que la luz hable en tu hogar.