Seguimos con nuestras recetas para disfrutar al aire libre; en esta ocasión, en nuestro taller de cocina aprendimos cómo preparar una carne para lucirnos con una parrillada. Recuerda que las clases son los lunes de 11:30 a 13:00 hrs., martes de 16:00 a 18:00 hrs. y miércoles de 11:30 a 13:00 hrs. en Casa Palacio Antara. El taller es gratuito para tarjetahabientes de El Palacio de Hierro, pero quienes no cuentan con el plástico pueden tomarlo pagando $100.00 por clase. Reserva tu lugar mandando un correo a [email protected]
TACOS DE ASADA A LA CERVEZA
UTENSILIOS
– Uno de los estupendos asadores Génesis ii de Weber
INGREDIENTES
GUARNICIONES
ELABORACIÓN

El pasado 27 de octubre, Casa Palacio y Rodrigo Noriega Studio reunieron a invitados del mundo del diseño, la arquitectura y la creatividad para compartir una tarde en Design House 2026, uno de los encuentros destacados de Design Week México.
El cóctel fue una oportunidad para recorrer el espacio concebido por Rodrigo Noriega en colaboración con Casa Palacio, descubrir sus detalles y conversar alrededor de una propuesta que refleja su particular manera de entender el interiorismo.

En el universo de Rodrigo Noriega conviven el mobiliario contemporáneo, el arte, los objetos personales y las referencias que ha reunido a lo largo de su trayectoria. Su propuesta para Design House parte de esa libertad creativa y de una atención especial a las relaciones que surgen entre piezas de distintas épocas y procedencias.

La Eames Lounge Chair and Ottoman de Herman Miller, una de las piezas protagonistas, refleja su admiración por Charles y Ray Eames. El papel tapiz Foglio de Fornasetti introduce un juego gráfico que dialoga con su propia sensibilidad visual, mientras que la presencia de KEF incorpora el sonido a la experiencia del espacio.

Durante el encuentro, profesionales y amigos de la comunidad creativa pudieron acercarse a esta visión compartida con Casa Palacio, en un ambiente propicio para observar, descubrir y conversar.
La colaboración celebra una relación construida a lo largo de los años, desde los primeros descubrimientos de Rodrigo en las tiendas de Casa Palacio hasta sus proyectos actuales.

Design House 2026 puede visitarse hasta el 1 de noviembre, en Av. Paseo de las Palmas 1305, Miguel Hidalgo, Ciudad de México. Una oportunidad para conocer de cerca el espacio de Rodrigo Noriega y Casa Palacio. Quedan pocos día, adquiere tus boletos aquí.
En Italia, el café tiene sus propios tiempos. Puede ser un espresso rápido en la barra de un bar de Turín, una moka que anuncia el desayuno o esa taza después de comer que invita a prolongar la conversación. Pequeños rituales cotidianos alrededor de los cuales Lavazza ha construido una historia que comenzó hace más de un siglo.
En 1895, Luigi Lavazza abrió una tienda en Via San Tommaso, en Turín. Allí comenzó a estudiar cafés de distintos orígenes y a combinarlos buscando armonía entre aromas y sabores. El arte del blend se convertiría en una de las señas de identidad de la casa y, en 1956, daría lugar a uno de sus grandes clásicos: Qualità Oro.
El café Lavazza Qualità Oro reúne seis variedades de Arábica procedentes de Centro y Sudamérica. Su tueste medio permite conservar un perfil delicado y aromático, con notas florales y afrutadas, una textura aterciopelada y una intensidad moderada. Un equilibrio pensado para disfrutarse especialmente en espresso o moka.
En su presentación de 1 kg en grano, la experiencia comienza antes de servir la taza. Está el sonido del molino, el aroma que libera el café recién molido y la posibilidad de ajustar la molienda a cada preparación. Gestos sencillos que también forman parte del placer de tomar un buen café.
Qualità Oro conserva algo profundamente italiano: el gusto por hacer bien las cosas cotidianas. Descubre Lavazza Qualità Oro en Casa Palacio Antara y Santa Fe y lleva a casa uno de los grandes clásicos del café italiano.
Cuando Hans Knoll fundó su compañía en Nueva York en 1938, llevaba consigo una idea del diseño moderno que había conocido desde muy cerca en Alemania. Pocos años después se incorporó Florence Schust, arquitecta formada junto a algunas de las figuras más importantes de su tiempo. Se casaron en 1946 y juntos construyeron una firma que cambiaría nuestra manera de entender el mobiliario.
Para Hans y Florence, los muebles debían dialogar con la arquitectura y complementar los espacios. Florence llevó esta idea aún más lejos al desarrollar una nueva manera de planificar los interiores, donde mobiliario, distribución y arquitectura formaban parte de un mismo proyecto. Esa visión, que reúne diseño, innovación y un profundo conocimiento de los materiales y los oficios, continúa guiando a Knoll más de ocho décadas después.
Por su catálogo han pasado figuras como Eero Saarinen, Harry Bertoia y Warren Platner, además de la propia Florence Knoll. Ahora, con su incorporación a la selección de Casa Palacio en México, tenemos una nueva oportunidad para descubrir su extraordinario universo. Entre sus piezas más reconocidas están dos que nacieron incluso antes que la compañía: Wassily y Barcelona.
En 1925, Marcel Breuer tenía 23 años y trabajaba en la Bauhaus, la célebre escuela alemana donde arquitectos y artistas estaban imaginando nuevas maneras de diseñar los objetos de la vida cotidiana. Breuer se fijó en algo tan sencillo como el manubrio de su bicicleta: aquel tubo de acero, ligero y resistente, podía doblarse y convertirse también en mobiliario.

Silla Wassily de Knoll, diseñada por Marcel Breuer
Así nació la silla Wassily, una estructura de tubos de acero y bandas de cuero que parecía dibujar una silla en el aire. Entre quienes vieron los primeros prototipos estaba el pintor Wassily Kandinsky, también profesor en la Bauhaus. Le gustó tanto que Breuer hizo una para él; años después, la silla adoptaría su nombre.
Un siglo después, Knoll continúa produciéndola y explorando nuevas posibilidades de materiales y acabados. Al clásico acero cromado se suman estructuras en rojo oscuro, ónix o blanco ultramate, que pueden combinarse con distintos cueros. La Wassily sigue siendo la misma y, de pronto, parece otra.
Cuatro años después, en 1929, Ludwig Mies van der Rohe creó otra de las sillas más reconocibles del siglo XX. El arquitecto había recibido el encargo de diseñar el Pabellón Alemán para la Exposición Internacional de Barcelona y concibió para aquel espacio una silla de perfil bajo, estructura de acero cruzada y cojines capitonados: la silla Barcelona.
Mies haría célebre una frase que explica muy bien su manera de trabajar: less is more, menos es más. Eliminar lo innecesario para dejar que proporción, materiales y detalles hablen por sí mismos. La Barcelona parece llevar esa idea a su expresión perfecta.

Sillas Barcelona de Knoll, diseñadas por Ludwig Mies van der Rohe
También este icono admite nuevas lecturas. Knoll la ofrece hoy en cuero y textiles, incluidos sorprendentes terciopelos de mohair en tonos intensos. El color cambia su personalidad sin alterar esa silueta que reconocemos inmediatamente.
El catálogo de Knoll continúa evolucionando. A las creaciones de los grandes maestros del siglo XX se suman nuevas colecciones y colaboraciones con diseñadores contemporáneos, que aportan nuevas miradas y mantienen vivo el diálogo entre mobiliario y arquitectura. La innovación, la artesanía y la atención a los materiales siguen definiendo el trabajo de una firma que lleva más de ocho décadas contribuyendo a la historia del diseño.

Silla Barcelona de Knoll, diseñada por Ludwig Mies van der Rohe
La incorporación de Knoll a Casa Palacio abre una nueva oportunidad para descubrir su universo: desde los grandes iconos que transformaron la historia del diseño hasta las creaciones contemporáneas que continúan escribiéndola. Te invitamos a conocer su colección en Casa Palacio Antara y El Palacio de Hierro Monterrey.