“Lo sencillo es precioso”, esto piensa la casa italiana MDF, y bajo esta premisa es que diseña su mobiliario y complementos de interiorismo. Su propuesta consiste en “eliminar lo superfluo de los objetos y buscar intensamente la sencillez, para realizar productos funcionales y agradables”. Esta filosofía al momento de diseñar ha dado por resultado piezas espectaculares de las que ya hemos hablado aquí, como el sorprendente escritorio Mamba o el librero Random, que no dudamos en incluir en nuestro Top 10 de los mejores libreros el año pasado.
Al ser MDF una de nuestras marcas favoritas, nos alegra saber que llegaron a Casa Palacio nuevas piezas de su autoría; como las Flow Chairs, una familia de sillas que conjuntan policarbonato con patas de roble. Otra línea de sillas fascinantes es la Achille Armchair, un diseño que no deja indiferente a nadie. En cuanto a sofás, la “estrella” de las nuevas colecciones que han llegado a nuestro país es el sofá Mia.
En cuanto a mesas, MDF continúa reinventado su icónica mesa Lim, sin duda un modelo clásico que además deja en claro la filosofía de esta marca. La línea Lim también cuenta con mesas auxiliares, solo que en esta ocasión la empresa las propone en cristal templado lacado en blanco, negro, rojo oscuro, azul, naranja y amarillo. También están las mesas auxiliares K Table, diseño de Victor Vasilev.
Otro modelo que hay que mencionar es Robin, una mesa con acabado monocromático, que se caracteriza por sus esquinas en forma radial, la pata redonda y su acabado en cemento de diferentes colores: natural, antracita, blanco cal y terra di Siena.
MDF explica así lo que busca con sus diseños: “Nuestro compromiso tiene el fin de imaginar los espacios en los que viven nuestros clientes sin invadirlos y respetando lo que ya existe, y con la conciencia de que la ligereza de nuestras intervenciones se traduce en calidad de vida.” Te aseguramos que la marca logra su objetivo, y para constatarlo basta que descubras estas piezas, parte de las nuevas colecciones de Casa Palacio.





La piedra, la madera y la cerámica tienen una relación particular con el tiempo, la luz y nuestra manera de habitar los espacios. Sus colores y texturas pueden transformar por completo la percepción de una habitación. Para arquitectos e interioristas, elegir los materiales es también una forma de contar historias.
Desde su fundación en 1973 en Vila-real, España, Porcelanosa ha hecho de esta exploración su especialidad. Nacida de la tradición cerámica española, la firma ha ampliado su universo hacia la piedra natural, los revestimientos de inspiración mineral y nuevas soluciones para la arquitectura contemporánea.

Linkfloor Grand Nude de Porcelanosa
Mármoles de vetas pronunciadas, piedras de tonalidades profundas, superficies que evocan la madera o recuperan la apariencia del travertino. Los avances en fabricación permiten reinterpretar estos materiales y explorar nuevas posibilidades de color, textura y acabado.
Cada superficie propone una relación diferente con la luz y con los objetos que la rodean. Ese juego de relaciones resulta especialmente interesante en el interiorismo.

Amazonite de Porcelanosa
Para su colaboración con Casa Palacio en Design House 2026, Rodrigo Noriega eligió cinco superficies de Porcelanosa que conviven desde el contraste.
En los pisos, la calidez de Linkfloor Grand Nude encuentra contrapuntos en el aspecto pétreo y oscuro de Verbier Darky en los verdes de Amazonite, cuya apariencia marmórea introduce un gesto inesperado.
Los muros continúan esa conversación. Travertino Rosso, con sus tonalidades rojizas y terrosas, aporta una presencia cálida, mientras la pizarra natural Airslate Graphite introduce una textura oscura y contenida.

Travertino Rosso de Porcelanosa

Airslate Graphite de Porcelanosa.
En el espacio de Rodrigo Noriega, las superficies forman parte de una composición donde conviven distintas épocas, referencias y sensibilidades. Una invitación a mirar de cerca y descubrir cómo el carácter de una habitación también se construye en los centímetros.
Visita el espacio de Rodrigo Noriega y Casa Palacio en Design House 2026, hasta el 1 de noviembre, en Av. Paseo de las Palmas 1305, Ciudad de México.
Cuando Hans Knoll fundó su compañía en Nueva York en 1938, llevaba consigo una idea del diseño moderno que había conocido desde muy cerca en Alemania. Pocos años después se incorporó Florence Schust, arquitecta formada junto a algunas de las figuras más importantes de su tiempo. Se casaron en 1946 y juntos construyeron una firma que cambiaría nuestra manera de entender el mobiliario.
Para Hans y Florence, los muebles debían dialogar con la arquitectura y complementar los espacios. Florence llevó esta idea aún más lejos al desarrollar una nueva manera de planificar los interiores, donde mobiliario, distribución y arquitectura formaban parte de un mismo proyecto. Esa visión, que reúne diseño, innovación y un profundo conocimiento de los materiales y los oficios, continúa guiando a Knoll más de ocho décadas después.
Por su catálogo han pasado figuras como Eero Saarinen, Harry Bertoia y Warren Platner, además de la propia Florence Knoll. Ahora, con su incorporación a la selección de Casa Palacio en México, tenemos una nueva oportunidad para descubrir su extraordinario universo. Entre sus piezas más reconocidas están dos que nacieron incluso antes que la compañía: Wassily y Barcelona.
En 1925, Marcel Breuer tenía 23 años y trabajaba en la Bauhaus, la célebre escuela alemana donde arquitectos y artistas estaban imaginando nuevas maneras de diseñar los objetos de la vida cotidiana. Breuer se fijó en algo tan sencillo como el manubrio de su bicicleta: aquel tubo de acero, ligero y resistente, podía doblarse y convertirse también en mobiliario.

Silla Wassily de Knoll, diseñada por Marcel Breuer
Así nació la silla Wassily, una estructura de tubos de acero y bandas de cuero que parecía dibujar una silla en el aire. Entre quienes vieron los primeros prototipos estaba el pintor Wassily Kandinsky, también profesor en la Bauhaus. Le gustó tanto que Breuer hizo una para él; años después, la silla adoptaría su nombre.
Un siglo después, Knoll continúa produciéndola y explorando nuevas posibilidades de materiales y acabados. Al clásico acero cromado se suman estructuras en rojo oscuro, ónix o blanco ultramate, que pueden combinarse con distintos cueros. La Wassily sigue siendo la misma y, de pronto, parece otra.
Cuatro años después, en 1929, Ludwig Mies van der Rohe creó otra de las sillas más reconocibles del siglo XX. El arquitecto había recibido el encargo de diseñar el Pabellón Alemán para la Exposición Internacional de Barcelona y concibió para aquel espacio una silla de perfil bajo, estructura de acero cruzada y cojines capitonados: la silla Barcelona.
Mies haría célebre una frase que explica muy bien su manera de trabajar: less is more, menos es más. Eliminar lo innecesario para dejar que proporción, materiales y detalles hablen por sí mismos. La Barcelona parece llevar esa idea a su expresión perfecta.

Sillas Barcelona de Knoll, diseñadas por Ludwig Mies van der Rohe
También este icono admite nuevas lecturas. Knoll la ofrece hoy en cuero y textiles, incluidos sorprendentes terciopelos de mohair en tonos intensos. El color cambia su personalidad sin alterar esa silueta que reconocemos inmediatamente.
El catálogo de Knoll continúa evolucionando. A las creaciones de los grandes maestros del siglo XX se suman nuevas colecciones y colaboraciones con diseñadores contemporáneos, que aportan nuevas miradas y mantienen vivo el diálogo entre mobiliario y arquitectura. La innovación, la artesanía y la atención a los materiales siguen definiendo el trabajo de una firma que lleva más de ocho décadas contribuyendo a la historia del diseño.

Silla Barcelona de Knoll, diseñada por Ludwig Mies van der Rohe
La incorporación de Knoll a Casa Palacio abre una nueva oportunidad para descubrir su universo: desde los grandes iconos que transformaron la historia del diseño hasta las creaciones contemporáneas que continúan escribiéndola. Te invitamos a conocer su colección en Casa Palacio Antara y El Palacio de Hierro Monterrey.
En pocos años aprendimos a tomar café de otra manera. Nos interesamos por el origen del grano, el tostado, los aromas y los distintos métodos de extracción. Las cafeterías de especialidad tuvieron mucho que ver con esta transformación, mientras en casa Nespresso convertía la cápsula en una nueva medida del café cotidiano.
Esa historia continúa con Vertuo Up, una cafetera compacta y de líneas limpias que amplía las posibilidades de preparar café en casa. Su depósito de agua giratorio de 1.4 litros permite adaptarla a distintos espacios, mientras la tecnología Vertuo prepara desde un espresso de 40 ml hasta una taza de 230 ml.
La función Coffee Creations ofrece una extracción más concentrada como base para bebidas con leche o hielo, abriendo la puerta a recetas inspiradas en las que encontramos en nuestras cafeterías favoritas. La conexión con la Nespresso Smart App permite, además, personalizar distintos aspectos de la preparación.


Diseño y escala también cuentan. Vertuo Up ocupa poco espacio y se integra con naturalidad al interior, una cualidad que Rodrigo Noriega incorporó al proyecto creado junto a Casa Palacio para Design House 2026, donde objetos cotidianos, tecnología, arte y diseño forman parte de un mismo paisaje.
Nuestra cultura del café se ha vuelto más curiosa y exigente. Sabemos mejor lo que nos gusta y también disfrutamos explorar nuevas maneras de prepararlo. Vertuo Up lleva esa curiosidad a casa con un gesto sencillo.
Descubre Nespresso Vertuo Up en Casa Palacio Antara y Santa Fe y visítanos para conocerla de cerca y disfrutar un café con nosotros.
Lana de Nueva Zelanda, látex natural, espumas de distintas densidades y resortes independientes. Dentro de un colchón Magnus, materiales y tecnología trabajan juntos para responder al peso, la temperatura y el movimiento del cuerpo.
Una cama terminada revela muy poco de lo que sucede bajo las sábanas. En el interior del colchón comienza una sucesión precisa de materiales: una capa recibe el cuerpo, otra distribuye el peso; unas aportan firmeza y otras suavidad.
Esa construcción por capas define la propuesta de Magnus, una de las marcas elegidas por Rodrigo Noriega para el espacio de Casa Palacio en Design House 2026. Una elección que lleva la atención del proyecto hasta uno de sus elementos menos visibles: aquello sobre lo que dormimos.
Los materiales cambian de un modelo a otro. En Natura, la lana de Nueva Zelanda se encuentra con un núcleo de látex 100% natural y un tejido con tecnología Ice Touch. Sunrise combina espumas de distintas densidades con Memory Foam y Cool Gel de celdas abiertas, mientras Connery incorpora resortes Pocket Coil que trabajan de manera independiente para responder al peso y reducir la transmisión del movimiento.
Materiales naturales y tecnología terminan así encontrándose a pocos centímetros de distancia. Una vez hecha la cama, toda esa construcción desaparece bajo textiles y almohadas; queda únicamente la sensación al acostarnos.
Descubre el colchón Magnus que mejor responda a tu manera de dormir. Visita el Santuario del Descanso en Casa Palacio Antara y Santa Fe, donde podrás conocer y probar sus distintos modelos.