Conocida antes como Casa Prieto, esta obra emblemática de Luis Barragán, fue adquirida hace un par de años por César Cervantes. No pudo caer en mejores manos: el empresario está decidido a regresarle su esplendor original. Nosotros tuvimos la oportunidad de recorrer la propiedad, acompañados del propio César, quien nos contó de la complejidad de esta restauración (no confundir con remodelación): “La familia Prieto habitó esta casa por al menos 60 años; en todo ese tiempo hicieron muchísimas modificaciones: desde cubrir con cemento la roca volcánica expuesta (esto pese a que los jardines de roca eran parte medular de la visión de Barragán), modificar la altura de los techos, colocar un calentador eléctrico en la chimenea, hasta incluso instalar un elevador o modificar el mobiliario que diseñó el arquitecto específicamente para el lugar.”
César nos contó que la casa estuvo mucho tiempo en venta, y el mismo buscó a un comprador comprometido con restaurarla, hasta que por fin fue él quien se animó a adquirirla. Por supuesto, regresarla a su aspecto original ha sido una labor complejísima: “fue necesario convocar a expertos del INBA, recuperar los planos originales y estudiar viejos rollos de película y miles de fotografías de las fiestas y reuniones de los Prieto para descubrir las modificaciones que hizo la familia.” El nuevo dueño incluso localizó al jardinero que trabajó por décadas con los Prieto para que les contara como era el jardín original.
La labor ya está dando frutos: los agregados han desaparecido dando paso a los amplios espacios que proponía el Premio Pritzquer 1980, mientras que los muros, en este proyecto alejados de los amarillos o rosas, lucen los tonos grises originales que nos hablan de la etapa más viril de Barragán. Los mosaicos de todos los baños, incluidos los de áreas de servicios, también se han recuperado. El mobiliario, con piezas de Clara Porset, una vez más se convierte en el centro de atención en espacios contenidos, limpios y libres de artificios.
Incluso el jardín está siendo transformado: la flora propia del Pedregal, y que Barragán incluyó en los jardines de la zona, había sido eliminada; pero, con mucha paciencia porque no hay viveros que la cultiven, César está recuperándola.
Para adquirir y renovar esta casa, que habitará con su familia, César vendió gran parte de su colección de arte contemporáneo. Sin duda se trató de una decisión difícil, pero viendo el resultado estamos seguros que habitar una casa de Barragán, será la nueva pasión del empresario.





Todo buen día comienza, en realidad, la noche anterior. Dormir bien influye en nuestro ánimo, nuestra energía y la manera en que vivimos las horas que siguen. Por eso, al pensar una recámara, quizá ninguna elección sea tan importante como aquella que no está precisamente a la vista: el colchón.
Desde 1907, Colchones América se dedica a perfeccionar el descanso. La firma mexicana ha atravesado más de un siglo incorporando nuevos materiales, procesos y tecnologías, pero con una idea que permanece vigente: cada cuerpo descansa de manera distinta y encontrar el equilibrio adecuado entre soporte y confort es profundamente personal.
Esa búsqueda está detrás de desarrollos como su tecnología Multilayer, en la que diferentes capas trabajan juntas para conseguir distintas sensaciones y grados de firmeza. Más que una fórmula única para dormir bien, existen preferencias: algunos buscan mayor soporte; otros, una superficie más envolvente.
Modelos como Crawford, Milos, Banner,Prisma o Status, entre muchos otros, permiten explorar esas diferencias. Pero ninguna descripción sustituye la experiencia de recostarse sobre ellos y reconocer cuál se siente bien.
Para eso existe nuestro Santuario del Descanso. Te invitamos a visitarlo en Casa Palacio Antara y Santa Fe, tomarte tu tiempo, probar y comparar la gama de Colchones América con la asesoría de nuestros especialistas. Después de todo, diseñamos cada espacio de nuestra casa pensando en cómo queremos vivirlo. La recámara debería comenzar por cómo queremos descansar.
Mickey Mouse nació en Estados Unidos, pero pocos lugares han sabido reinterpretarlo como Francia. Allí, el personaje puede pasar de icono de la animación a objeto de diseño y, unas horas después, recibirnos a las puertas de un castillo.
Desde 1985, Leblon Delienne trabaja precisamente en ese territorio donde la cultura popular se encuentra con el savoir-faire francés. En sus talleres, personajes que conocemos desde niños adquieren otra escala y otra presencia. La precisión de la escultura, el trabajo del color y los acabados convierten a Mickey en una pieza capaz de habitar un interior contemporáneo sin perder aquello que lo hace inmediatamente reconocible.
Mickey es uno de los grandes protagonistas de la colección Disney de la maison. Lo acompañan personajes como Minnie, Uncle Scrooge y Stitch, entre otros, en ediciones limitadas y numeradas. Reconocida por el Estado francés con el sello Entreprise du Patrimoine Vivant por la excelencia de su trabajo artesanal, Leblon Delienne ha llevado incluso estos personajes al terreno de creadores como Jean-Charles de Castelbajac, Kelly Hoppen y Miguel Chevalier.
Pero el encuentro francés con Mickey no termina en un objeto. Cerca de París existe todo un universo construido alrededor de esos mismos personajes. Disneyland Paris puede ser el punto de partida de un viaje por Francia diseñado a la medida por Viajes Palacio: desde la estancia y las experiencias en el parque hasta unos días en París y un itinerario mayor para descubrir el país desde otra perspectiva.

En el año en que México y Francia celebran dos siglos de relaciones diplomáticas, nos gusta pensar que estos encuentros también suceden a través del diseño, de los viajes y de los personajes que forman parte de nuestra memoria. Quizá también de eso se trate l’art de vivre: rodearnos de aquello que disfrutamos y viajar para descubrirlo.
Te esperamos en Casa Palacio Antara y Santa Fe para conocer la colección de Leblon Delienne y comenzar a planear con Viajes Palacio tu próxima visita a Disneyland Paris.
Septiembre pone a México en primer plano y nos invita a mirar una de sus tradiciones más fértiles: la del diseño. Una historia construida entre grandes arquitectos y diseñadores, materiales extraordinarios, talleres y oficios transmitidos durante generaciones, que continúa transformándose con nuevas ideas y maneras de producir.
En Casa Palacio, el diseño hecho en México siempre ha ocupado un lugar importante. Nos interesa su historia, pero sobre todo su capacidad para seguir evolucionando. Grandes talleres conviven con nuevas propuestas y nombres que Casa Palacio busca apoyar, todos en conversación con algunas de las mejores firmas internacionales.
Esa diversidad aparece en firmas muy distintas entre sí. Talleres de los Ballesteros lleva la tradición de la plata de Taxco a objetos para la mesa y la casa. Alfonso Marina mantiene vivo el extraordinario oficio de la ebanistería en muebles donde maderas, ensambles y acabados hablan de un conocimiento cultivado durante décadas. NAMUH explora materiales y técnicas artesanales desde una mirada muy particular, mientras Del Toro Mu representa una generación contemporánea del mobiliario mexicano, con piezas de líneas actuales trabajadas en maderas como la parota.
A ellos se suma ZASH, una de nuestras incorporaciones recientes, con vajillas, textiles y accesorios que llevan a la mesa colores intensos, motivos botánicos y un espíritu exuberante.
Y, bueno, en el mes patrio tampoco puede faltar un buen tequila. Clase Azul Reposado, con su inconfundible licorera decorada a mano, es uno de nuestros favoritos para brindar en esta temporada.
Tradición y diseño contemporáneo conviven así dentro de una misma historia que continúa escribiéndose. Este septiembre, descubre nuestra selección de diseño mexicano en Casa Palacio Antara y Santa Fe y celebra con nosotros el talento de lo hecho en México.
El regreso a clases puede ser también un buen momento para volver a mirar el cuarto de los niños. Como cualquier otro interior de la casa, su diseño comienza por una buena distribución, mobiliario adecuado, iluminación y espacios para guardar. Después viene aquello que le da carácter. Y esta temporada, en Casa Palacio, las flores ofrecen muchas posibilidades.

Abundancia Floral, una de nuestras grandes historias de otoño, encuentra aquí un espacio especialmente libre. Su vertiente más nostálgica recupera motivos que parecen venir del archivo, referencias folk y flores de distintas escalas para llevarlas a interiores actuales. La clave está precisamente en cierta libertad para mezclar: un estampado pequeño junto a otro de mayor formato, textiles sobrepuestos, patrones que conviven sin necesidad de coincidir y una paleta que permite unir el conjunto.

El mobiliario puede aportar el contrapunto. Camas, escritorios, libreros y piezas de almacenamiento de líneas más sencillas dejan que alfombras, ropa de cama, cojines, lámparas y objetos introduzcan color y dibujo. Así, las necesidades prácticas del espacio encuentran lugar dentro de un proyecto pensado con el mismo cuidado que cualquier otra habitación.

Y quizá ahí está lo más interesante de diseñar para los más jóvenes: permitirse combinaciones que en otros espacios pensaríamos dos veces. El inicio de un nuevo ciclo es una buena ocasión para probarlas.
Visítanos y descubre la selección infantil y Abundancia Floral en Casa Palacio.