Esta casa a orillas de una playa virgen, rodeada de selva tropical y manglares, ofrece la posibilidad de encontrar tortugas anidando, aves, delfines, y con suerte ballenas, y todo esto a 12km de Puerto Escondido. Se trata de Casa Macaria, nuestra recomendación para estas vacaciones. No se trata de un hotel, sino de una casa de 5 habitaciones que se renta completa, en la que el interiorismo y la arquitectura, se dan la mano con la sustentabilidad, pero sin perder de vista la comodidad, y es que aún cuando está en medio de la selva, cuenta con WiFi, TV, bar y todas las comodidades que buscamos para desconectarnos… ¡sin exagerar!
Sobre el interiorismo, hay que decir que el mérito es de la dueña de Casa Macaria, Ana Hegewisch de Usobiaga, a quien le apasiona la decoración, y quien incluyó varias piezas de Casa Palacio: cojines centros de mesa y sets para baño, entre otras. El estilo elegido es muy mexicano, pero constantemente se renueva, pues como dice la propia Ana: “en las casas los muebles y la decoración tienen vida propia, hay que estarlos moviendo todo el tiempo y reinventado los espacios”.
Una parte importante del concepto de la casa, es la posibilidad de aprovechar tus vacaciones para realizar un detox de cuerpo y mente, y es que Casa Macaria ofrece “Boot Camp’s” de una semana para practicar yoga, pilates, meditación y recibir masajes relajantes, al mismo tiempo que aprendes a alimentarte mejor: su menú es 100% orgánico e incluso muchos de los ingredientes que usan en la cocina son sembrados en su propio huerto.
Pero lo que más nos gusta del lugar es la manera que ha incorporado tecnologías verdes; por ejemplo: emplea calentadores solares y energía eólica, cuenta con un sistema de ventilación cruzada (lo que hace innecesario un contaminante sistema de aire acondicionado) y además tiene una maravillosa alberca natural que no requiere de cloro –pésimo para la piel– pues remueve las impurezas del agua utilizando plantas acuáticas. Todos estos detalles hacen de Casa Macaria un espacio autosustentable, pues el hotel tiene la vocación del respeto total por el hábitat que se traduce en una toma de conciencia de sus huéspedes. Sin duda, vale la pena visitarlo.
Casa Macaria
Puerto Escondido, Oaxaca
Teléfonos: 54 01 47 81/52 71 97 12








Pocos instrumentos transforman una habitación como un piano de cola. Incluso cerrado tiene una presencia casi arquitectónica; al levantar la tapa, esa gran superficie negra revela su verdadera función: proyectar el sonido hacia el espacio. Un piano se escucha, pero también modifica la manera de habitar la casa.
Yamaha conoce bien esa relación. La firma japonesa fabricó su primer piano vertical en 1900 y, apenas dos años después, su primer piano de cola. Desde entonces, más de un siglo de investigación y oficio ha hecho del piano una parte esencial de su historia musical. En su fábrica de Kakegawa, la tecnología convive con un trabajo artesanal que comienza con la selección de las maderas y continúa hasta los ajustes finales de cada instrumento.
Dentro de un piano de cola conviven miles de componentes: madera, hierro, cuerdas, fieltro y una compleja mecánica concebida para traducir el movimiento de los dedos en sonido. La ambición de Yamaha es que esa respuesta sea tan sensible que permita pasar de una nota apenas perceptible a llenar una habitación.
El Yamaha Disklavier ENSPIRE lleva esa tradición hacia un territorio fascinante: sigue siendo un piano acústico, pero puede grabar y reproducir interpretaciones e incorpora el sistema SILENT Piano. El Yamaha GB1K, por su parte, concentra la experiencia del piano de cola en 151 centímetros de profundidad, una escala pensada para integrarse con mayor facilidad en casa.
También existen otras maneras de comenzar. Un Yamaha Serie B conserva la experiencia acústica en formato vertical y ocupa menos espacio; el Yamaha Arius, con sus 88 teclas, traslada al formato digital el sonido del piano de concierto CFX.
Descubre la selección de pianos Yamaha en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y acércate a ellos como mejor se conocen: sentándote frente al teclado.
Todo buen día comienza, en realidad, la noche anterior. Dormir bien influye en nuestro ánimo, nuestra energía y la manera en que vivimos las horas que siguen. Por eso, al pensar una recámara, quizá ninguna elección sea tan importante como aquella que no está precisamente a la vista: el colchón.
Desde 1907, Colchones América se dedica a perfeccionar el descanso. La firma mexicana ha atravesado más de un siglo incorporando nuevos materiales, procesos y tecnologías, pero con una idea que permanece vigente: cada cuerpo descansa de manera distinta y encontrar el equilibrio adecuado entre soporte y confort es profundamente personal.
Esa búsqueda está detrás de desarrollos como su tecnología Multilayer, en la que diferentes capas trabajan juntas para conseguir distintas sensaciones y grados de firmeza. Más que una fórmula única para dormir bien, existen preferencias: algunos buscan mayor soporte; otros, una superficie más envolvente.
Modelos como Crawford, Milos, Banner,Prisma o Status, entre muchos otros, permiten explorar esas diferencias. Pero ninguna descripción sustituye la experiencia de recostarse sobre ellos y reconocer cuál se siente bien.
Para eso existe nuestro Santuario del Descanso. Te invitamos a visitarlo en Casa Palacio Antara y Santa Fe, tomarte tu tiempo, probar y comparar la gama de Colchones América con la asesoría de nuestros especialistas. Después de todo, diseñamos cada espacio de nuestra casa pensando en cómo queremos vivirlo. La recámara debería comenzar por cómo queremos descansar.
Pocas piezas han ocupado tanto a arquitectos y diseñadores como la silla. Resolver su diseño significa pensar simultáneamente en el cuerpo, los materiales, la estructura y la manera en que habitamos un espacio. Pero también en algo menos evidente: cada época y cada cultura se han sentado de manera distinta.
Esa es la fascinante premisa de La historia de cómo sentarse. Variaciones del asiento en México, exposición que presenta el Museo Universitario de Arte Contemporáneo (MUAC) hasta el 11 de octubre. Con curaduría de Ana Elena Mallet y a partir de piezas de la colección de diseño del museo, la muestra recorre los siglos XX y XXI para construir una particular genealogía del asiento en nuestro país.

Aquí aparecen el butaque, el equipal, la silla de palo y las herencias de la hamaca como parte de una conversación que atraviesa la modernidad mexicana. Clara Porset, figura esencial del diseño moderno en México, encontró precisamente en el butaque una tipología que estudió y reinterpretó desde una mirada contemporánea. Como ella, distintos diseñadores, arquitectos y artesanos han observado estas formas, sus materiales y su relación con el cuerpo para apropiarlas, traducirlas y reinventarlas.

El recorrido muestra la silla como una expresión de la cultura material: en ella se cruzan costumbres, aspiraciones, procesos industriales, tradiciones artesanales y distintas maneras de relacionarnos con los demás.
En Casa Palacio sentimos una especial debilidad por las sillas. Las hemos visto convertirse en manifiestos de diseño, ejercicios de ingeniería, experimentos materiales y, algunas veces, en auténticos iconos. Por eso nos entusiasma una exposición que propone detenernos frente a un objeto tan familiar y volver a mirarlo.

Nuestra recomendación: visita el MUAC, recorre la muestra y observa con atención. Probablemente, después de hacerlo, nunca vuelvas a sentarte de la misma manera.
Mickey Mouse nació en Estados Unidos, pero pocos lugares han sabido reinterpretarlo como Francia. Allí, el personaje puede pasar de icono de la animación a objeto de diseño y, unas horas después, recibirnos a las puertas de un castillo.
Desde 1985, Leblon Delienne trabaja precisamente en ese territorio donde la cultura popular se encuentra con el savoir-faire francés. En sus talleres, personajes que conocemos desde niños adquieren otra escala y otra presencia. La precisión de la escultura, el trabajo del color y los acabados convierten a Mickey en una pieza capaz de habitar un interior contemporáneo sin perder aquello que lo hace inmediatamente reconocible.
Mickey es uno de los grandes protagonistas de la colección Disney de la maison. Lo acompañan personajes como Minnie, Uncle Scrooge y Stitch, entre otros, en ediciones limitadas y numeradas. Reconocida por el Estado francés con el sello Entreprise du Patrimoine Vivant por la excelencia de su trabajo artesanal, Leblon Delienne ha llevado incluso estos personajes al terreno de creadores como Jean-Charles de Castelbajac, Kelly Hoppen y Miguel Chevalier.
Pero el encuentro francés con Mickey no termina en un objeto. Cerca de París existe todo un universo construido alrededor de esos mismos personajes. Disneyland Paris puede ser el punto de partida de un viaje por Francia diseñado a la medida por Viajes Palacio: desde la estancia y las experiencias en el parque hasta unos días en París y un itinerario mayor para descubrir el país desde otra perspectiva.

En el año en que México y Francia celebran dos siglos de relaciones diplomáticas, nos gusta pensar que estos encuentros también suceden a través del diseño, de los viajes y de los personajes que forman parte de nuestra memoria. Quizá también de eso se trate l’art de vivre: rodearnos de aquello que disfrutamos y viajar para descubrirlo.
Te esperamos en Casa Palacio Antara y Santa Fe para conocer la colección de Leblon Delienne y comenzar a planear con Viajes Palacio tu próxima visita a Disneyland Paris.