Hace poco te platicamos del color Mulberry, un tono de la familia de los morados que según los expertos se impondrá en los próximos meses; pues bien, a ese color se suma otro que también estará muy en tendencia: no lo complementa, más bien a lo largo de 2018 convivirán de cerca, pero siguiendo un camino propio. Se trata del Pale Blue (Pantone 13-4804) un azul cielo muy sutil.
Este color apareció primero en las últimas pasarelas y de ahí saltó al interiorismo. Es un tono muy relajante e incluso se dice que una habitación pintada de azul pálido induce al sueño. También se considera un tono intelectual y definitivamente es muy femenino, así que, si este azul y el Mulberry son las dos grandes tendencias en color, el 2018 definitivamente será el año de las mujeres.
Pero, ¿cómo aplicarlo? Puedes usarlo como “telón de fondo” en cualquier espacio o bien poner acentos incorporando mobiliario de este color. Va muy bien con blancos, grises y el resto de la gama de los azules. Para efectos más dramáticos compleméntalo con negro.
A continuación, algunas ideas:




El juego ha dejado de ser un objeto que se guarda para convertirse en parte del paisaje. En el diseño contemporáneo, los juegos clásicos se transforman en piezas escultóricas que habitan la casa con naturalidad, invitan a interactuar y elevan cualquier espacio con ingenio y carácter.

Reflections Copenhagen
El ajedrez Triumph de Reflections Copenhagen reinterpreta uno de los juegos más antiguos desde el cristal, el color y la geometría. Cada pieza funciona como un pequeño objeto de arte, pensado tanto para una partida estratégica como para habitar una mesa de centro con presencia y sofisticación. La firma danesa amplía este universo con el backgammon Brilliant, donde tradición y diseño contemporáneo se encuentran para convertir cualquier reunión en una experiencia visual y lúdica.

Reflections Copenhagen
La mesa Fusiontables propone otra forma de jugar: una elegante mesa de comedor que, con un solo movimiento, revela su segunda vida como mesa de billar profesional. Ingeniería precisa, materiales nobles y una solución inteligente que transforma el espacio sin renunciar al diseño ni a la convivencia.

Desde una mirada más clásica, las mesas de ajedrez de Hurtado celebran la artesanía en madera y el diseño atemporal. Tableros de doble uso y acabados cuidados hacen de estas piezas un punto de encuentro entre elegancia, juego y permanencia.

Como acento escultórico, la figura decorativa de ajedrez Rey de Viriathus celebra el ajedrez desde la contemplación. Tallada en madera barnizada y con una altura imponente de 41 cm, su silueta clásica aporta carácter y una elegancia atemporal al espacio. Cada marca propia de su historia suma autenticidad, convirtiéndola en una pieza única que dialoga con interiores contemporáneos desde la tradición.
En Casa Palacio, el juego no es un accesorio: es una forma de habitar, compartir y disfrutar el diseño desde otro lugar.
Vivir rodeado de diseño transforma la manera de percibir el mundo. No se trata únicamente de objetos, sino de atmósferas que se construyen con intención: la proporción justa de una mesa, la manera en que la luz se posa sobre una superficie, la textura que invita a tocar. El diseño se siente antes de explicarse. Se observa, se recorre, se imagina como parte de la vida diaria.

Esa experiencia se despliega en Casa Palacio Santa Fe, concebida como una sucesión de universos donde cada espacio propone una forma distinta de habitar. Hay lugares que despiertan el deseo de cocinar mejor, otros pensados para escuchar música con la profundidad que merece, y ambientes donde el confort se traduce en materiales, textiles y silencios bien diseñados. La sección de antigüedades, por su parte, se recorre como un paseo por los grandes mercados de París o Londres: piezas con historia, carácter y una presencia que dialoga con el presente.


Todo convive con lo más reciente del diseño internacional, integrando tecnología, mobiliario y objetos que elevan lo cotidiano sin imponerse. Casa Palacio Santa Fe es también un espacio para imaginar múltiples casas posibles, todas distintas, todas personales.

Descúbrela y recórrela. Este es un gran momento para hacerlo: nuevas colecciones llegan a la tienda y las ofertas abren la oportunidad perfecta para llevar el mejor diseño del mundo a casa.
Ahora que comienzan las Segundas Rebajas, elegir las sillas de comedor ideales se convierte en una gran oportunidad para renovar el espacio y cumplir ese propósito pendiente de inicio de año. Más allá del precio, es el momento perfecto para invertir en piezas que aporten estilo, confort y personalidad a la mesa donde todo sucede.
El primer criterio siempre es la mesa. La altura estándar del asiento ronda los 45 cm, una medida que asegura comodidad y proporción, independientemente del diseño. La forma también influye: mesas rectangulares admiten mayor variedad de estilos, mientras que las redondas se benefician de sillas visualmente ligeras que favorezcan la circulación y el equilibrio del conjunto.
El lenguaje estético define el carácter del comedor. Un juego de sillas iguales transmite orden y sofisticación; mezclar diseños, materiales o colores aporta dinamismo y un sello más personal. La clave está en mantener un elemento en común —la altura, el material o la paleta— para lograr una composición armónica.

Timothy Oulton
La comodidad es esencial. Respaldo, profundidad del asiento y apoyabrazos marcan la diferencia, especialmente en espacios pensados para largas sobremesas. También conviene considerar el uso diario: materiales fáciles de mantener para hogares activos o tapizados más delicados para comedores formales.
Bien elegidas, las sillas no solo acompañan a la mesa, la definen. En Casa Palacio, nuestros interioristas han preparado una selección especial de sillas de comedor para ayudarte a encontrar la opción perfecta y aprovechar al máximo esta temporada de rebajas.
Silla Limited de Fashion Interiors
Silla Morocco en aluminio de Casa Palacio
Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.