Una silueta mundialmente reconocida, una pieza icónica que no pasa de moda y que con la edad mejora, un referente del estilo ‘mid century’ y desde luego, una de las grandes creaciones de Charles y Ray Eames. Hablamos da la silla y descansa pies (otomana) Eames, diseñada en 1956 para Herman Miller.
¿La inspiración? El ‘chaise lounge’, específicamente los que se encuentran en los clubes ingleses. Charles Eames dijo que buscaba diseñar una versión moderna de esa silla, una que tuviera “el cálido y acogedor aspecto de un guante de béisbol usado”. El resultado es tan espectacular, que de inmediato la crítica la calificó como un ícono del diseño americano y hoy es parte de las colecciones de muchos museos.
Pero una pieza icónica no solo es diseño, también es producción. En el caso de la silla y otomana “Eames”, esta combina fabricación industrial con trabajo manual, lo que la hace sin duda más auténtica. Además, la pieza ha evolucionado con el tiempo. Hoy la encontramos en dos tamaños, además de una versión en negro y otra en blanco.
Se ha dicho que a veces se abusa de la palabra “ícono”, pero en el caso de la silla y otomana Eames, ¡esta es la mejor palabra para describirla! Admírala en el espacio de Herman Miller en Casa Palacio.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
El lanzamiento de la Eames EC-127 marca un momento clave en la historia del diseño moderno. Concebida originalmente en 1970 por Charles y Ray Eames, esta silla regresa hoy en una reedición fiel a su silueta original, pero actualizada para responder a las necesidades y valores del presente. Fabricada por Herman Miller, la EC-127 recupera el espíritu experimental del dúo con un enfoque responsable: su asiento y respaldo están elaborados con 99% de plástico reciclado posindustrial, reafirmando que el diseño atemporal también puede ser consciente.

Por primera vez, esta silla se presenta sin tapizado, permitiendo apreciar la pureza de sus líneas y una paleta de colores cuidadosamente curada, acompañada por bases cromadas o con acabados powder-coat. La EC-127 no es solo una pieza funcional: es una declaración de principios que resume la célebre filosofía de los Eames de crear “lo mejor para la mayoría, al menor costo”.

Hablar de Charles y Ray Eames es hablar mentes sumamente influyentes en el siglo XX. Más allá del mobiliario, su legado abarca arquitectura, cine, exposiciones, juguetes y experimentación visual. Su casa en Pacific Palisades, los pabellones diseñados para exposiciones universales y su constante investigación material transformaron la manera en que entendemos el diseño como una herramienta cultural.
Dentro del universo Eames disponible en Casa Palacio, también se encuentra el emblemático Eames Lounge Chair y Ottoman, actualmente con una promoción especial de upgrade de categoría en la piel sin costo adicional, disponible hasta el 31 de mayo de 2026.

Descubre la Eames EC-127, el Lounge Chair y otros diseños esenciales de Charles y Ray Eames para Herman Miller, y explora cómo su legado sigue dando forma a los interiores contemporáneos.
El diseño Mid-Century Modern nunca pasa de moda. Surgido entre los años 40 y 60, este estilo es una declaración de amor por las líneas limpias, la funcionalidad y los materiales nobles. En una época que celebraba el optimismo y la innovación, arquitectos y diseñadores como Eames, Prouvé, Saarinen y Aalto dieron forma a un lenguaje visual que aún hoy define la elegancia moderna.

Mesa Gueridon de Vitra

Sillas Grand Prix de Fritz Hansen
Lograr una casa con aire Mid-Century no requiere transformar todo el espacio, sino elegir con intención. El secreto está en la armonía entre forma y función: muebles de líneas orgánicas, patas delgadas y maderas cálidas como la teca o el nogal. Combínalos con tapicerías en tonos mostaza, azul petróleo o verde olivo, y acentos metálicos en latón o negro mate.

Sillón Eames Lounge & Ottoman de Herman Miller

Tea Trolley de Artek
La iluminación juega un papel esencial. Las lámparas escultóricas, los apliques de pared y las piezas con difusores esféricos evocan el espíritu de una época en la que la tecnología y el arte se encontraban.

Lámpara Arco de Flos
Para quienes prefieren un ambiente más nórdico, el estilo escandinavo comparte su amor por la simplicidad, pero apuesta por paletas más claras y materiales naturales. Ambos comparten una filosofía: vivir con diseño y propósito.
Descubre más inspiración para conseguir este estilo único aquí y encuentra en Casa Palacio piezas icónicas y contemporáneas que reinterpretan el espíritu Mid-Century: mobiliario, accesorios y luminarias que hacen de cada espacio un ejemplo de diseño atemporal.
En Design Week México 2025, Casa Palacio abre las puertas de un espacio excepcional en Design House, junto a la interiorista Elena Talavera, quien presenta Mesana Medaña: una propuesta que dialoga con la arquitectura existente, reinterpretando su historia con color, luz y emoción.


El 14 de octubre, creativos y amantes del diseño disfrutaron de un recorrido guiado exclusivo, seguido de un brindis que reunió a diseñadores, interioristas y apasionados del diseño en un encuentro memorable. Una gran oportunidad para hablar de diseño y celebrar la creatividad.

Los visitantes de Design House 2025 descubrirán una variedad de propuestas de interioristas y diseñadores, cada una sorprendiendo por su creatividad y atención al detalle. Entre ellas, el espacio de Casa Palacio, en colaboración con Elena Talavera, destaca por su dualidad: un interior donde un vitral transforma la luz en matices cálidos y cambiantes, y un exterior que ofrece serenidad y equilibrio. Las franjas naranjas diseñadas por Talavera atraviesan ambos ambientes, unificando emoción y calma, y creando un recorrido que invita a detenerse y disfrutar cada detalle.


El proyecto de Casa Palacio celebra cómo el diseño puede transformar un hogar, mezclando materiales, texturas y objetos seleccionados para crear experiencias memorables. La propuesta se inscribe en una Design Week que este año demuestra, una vez más, la diversidad y excelencia del diseño nacional e internacional.

La casa permanece abierta hasta el 2 de noviembre, ofreciendo la oportunidad de explorar Design House 2025 y vivir la experiencia de un proyecto donde la luz, el color y el mobiliario se conjugan en armonía.
Visita Casa Palacio para descubrir cómo estos conceptos se traducen en piezas únicas que pueden formar parte de tu hogar.
*Fotografía: Denis Borovskikh