Hay colaboraciones espectaculares, ¿un gran ejemplo? Cuando Samsung, el gigante coreano de la electrónica, decidió desarrollar una pantalla con un diseño completamente innovador, y no dudó en recurrir al suizo Yves Béhar, quien en 2007 fue considerado por la revista Time para su lista de los “25 visionarios”, además de ser nombrado recientemente por Forbes como “el diseñador industrial más influyente del mundo”. Ambos unieron talentos buscando crear una televisión única. El resultado fue lo que se considera ya el siguiente nivel en cuanto a pantallas curvas se refiere: la S9W. Se trata de un modelo que sus creadores no dudaron en calificar como “la TV escultura”.
Béhar lo explicó así cuando la pantalla se presentó este año en el Consumer Electronics Show (CES) de Las Vegas: “solemos admirar un buen cuadro colgado en la pared, pero cuando la imagen se presenta en una superficie curva inmediatamente se convierte en una escultura”. Siguiendo esta idea, el diseñador creó un cubo a manera de pedestal para colocar la pantalla y darle precisamente ese sentido escultórico. La propuesta de los creadores de la S9W es que los consumidores no solo adquieran un equipo, sino una auténtica pieza de arte contemporáneo. Podemos asegurarte que lo lograron: se trata de la síntesis perfecta entre calidad de imagen, sonido y diseño.
La prensa especializada que la descubrió en el CES la calificó como, ¡la TV más sexy que se presentó en el show!


En un momento en que los interiores buscan cada vez más personalidad, las antigüedades y los objetos artesanales han recuperado un lugar protagónico. Más allá de las tendencias, existe algo profundamente atractivo en convivir con piezas que han atravesado el tiempo: superficies marcadas por el uso, materiales que envejecen con dignidad y detalles que revelan la mano de quienes las crearon.

La pátina es parte esencial de ese encanto. Lejos de entenderse como desgaste, es una huella que aporta carácter y autenticidad. En estilos como el Boho-chic contemporáneo, donde conviven texturas, culturas y épocas distintas, estas piezas funcionan como acentos capaces de transformar cualquier espacio. Su valor va más allá de la estética: permiten crear interiores más personales, capaces de reflejar intereses, viajes y formas de habitar. Son objetos únicos que aportan profundidad visual, narrativa y una sensación de permanencia difícil de replicar.
Esa filosofía define el universo de Namuh. La firma reúne antigüedades, hallazgos y creaciones contemporáneas que dialogan entre sí a través de la artesanía, los materiales naturales y una estética serena que celebra la belleza de lo imperfecto. A ello se suma Namuh Studio, cuya propuesta de mobiliario, objetos e interiorismo retoma técnicas tradicionales para crear piezas de líneas atemporales.

Charola Baiju en madera de álamo

Vajilla Xadani
Entre los tesoros que pueden encontrarse destacan la Charola Baiju de álamo, proveniente de la provincia china de Shanxi y elaborada hace aproximadamente ocho décadas; la vajilla Xadani, trabajada en barro bruñido mediante técnicas ancestrales; la escultura Protectora de Java y el antiguo Nicho Templo de piedra arenisca originario de India. También sobresalen la Banca Colonial indonesia en madera tropical, el set de tocador tallado en piedra de río y piezas de Namuh Studio como la lámpara y el espejo Sama.

Banca colonial indonesia

Escultura protectora de Java

Lámpara Sama

Showroom Casa Palacio Antara
Visitar el showroom de Namuh en Casa Palacio Antara es una experiencia cercana a recorrer un mercado de antigüedades cuidadosamente curado: un lugar donde cada objeto parece guardar una historia, esperando ser descubierta por una nueva generación de coleccionistas y amantes del diseño.
En una época dominada por la velocidad y la producción masiva, Noble Souls propone una visión distinta del lujo: una basada en el tiempo, los materiales naturales y el trabajo artesanal. Nacida dentro del universo creativo de Timothy Oulton, la firma surgió a partir de una búsqueda personal por redescubrir técnicas ancestrales y formas de vida más conectadas con el origen de los objetos.
Uno de los episodios que definió su identidad comenzó en las montañas del sur de China, donde Tim Oulton visitó comunidades de la etnia Dong para conocer antiguos métodos de teñido con índigo natural. Lo que inició como una investigación textil se convirtió en una exploración más amplia sobre la artesanía, los materiales y el valor de los procesos transmitidos de generación en generación.
Hoy, cuando gran parte del diseño privilegia la inmediatez, existe un renovado interés por los objetos capaces de acompañar la vida durante años. Piezas que no solo cumplen una función, sino que conservan la memoria de sus materiales, desarrollan carácter y adquieren una belleza propia con el paso del tiempo.
Esa filosofía se refleja en cada pieza de Noble Souls. Sus colecciones privilegian maderas recuperadas, cueros teñidos con procesos naturales y pieles seleccionadas por su textura y carácter únicos. Más que mobiliario, la marca crea objetos que buscan transmitir una sensación de permanencia y conexión.
Entre las piezas disponibles en Casa Palacio destacan los sillones Alrae, Cabama, Manx y Ryeland, todos elaborados con piel de oveja de Nueva Zelanda. Sus formas envolventes y superficies táctiles convierten el descanso en una experiencia sensorial, mientras que sus nombres evocan tradiciones pastoriles y paisajes remotos.
La mesa de centro English Beam resume el compromiso de la firma con la recuperación de materiales. Fabricada con vigas estructurales centenarias rescatadas de edificios británicos, conserva las huellas del tiempo y las transforma en una pieza contemporánea.
La colección se complementa con la silla Sanctum, elaborada en cuero y madera recuperada, el sillón modular de líneas relajadas y el taburete Nest, piezas que comparten una misma visión: crear espacios cálidos, honestos y profundamente habitables.
En Noble Souls, el diseño no busca llamar la atención. Su propósito es acompañar la vida cotidiana con materiales auténticos, artesanía excepcional y una belleza que mejora con el paso del tiempo.
Recorrer sus piezas en Casa Palacio Antara y Santa Fe es viajar entre maderas centenarias, texturas naturales y técnicas transmitidas a lo largo de generaciones. Un recordatorio de que el mejor diseño no solo se observa: se vive.
Dormir bien es uno de los grandes lujos contemporáneos. En una época marcada por agendas llenas, pantallas y ritmos acelerados, el descanso se ha convertido en una de las formas más valiosas de bienestar. No sorprende que algunas de las firmas más prestigiosas del mundo hayan dedicado décadas, e incluso siglos, a perfeccionar la experiencia del sueño. Pocas lo han hecho con la maestría de Hästens.

Fundada en Suecia en 1852, la firma comenzó fabricando artículos para la caballería antes de especializarse en colchones y sistemas de descanso elaborados de manera artesanal. Más de 170 años después, continúa produciendo cada pieza a mano, combinando tradición, innovación y una obsesión por la calidad que la ha convertido en un referente mundial.

Proceso de elaboración
La filosofía de Hästens parte de una idea sencilla: los mejores materiales de la naturaleza ofrecen el mejor descanso. Por ello, sus colchones incorporan crin de caballo, lana, algodón, lino y madera de pino sueco cuidadosamente seleccionados. Estos materiales favorecen la ventilación, ayudan a regular la temperatura y aportan una sensación de confort difícil de igualar.

Crin de caballo
Entre sus modelos más representativos destacan Maranga, Herlewing, el icónico 2000T y el extraordinario Grand Vividus, elaborado por maestros artesanos y considerado una de las piezas más exclusivas del mundo del descanso. Cada uno refleja el conocimiento acumulado por generaciones de especialistas, responsables de construir colchones reconocidos por su durabilidad, confort y extraordinaria atención al detalle.

Grand Vividus

Descansar mejor es una de las formas más sofisticadas de bienestar. Una experiencia que puede descubrirse en el Santuario del Descanso de Casa Palacio Antara, donde expertos especializados acompañan a cada visitante en la búsqueda de un sueño verdaderamente reparador.
Hay momentos que transforman la rutina en ritual. La temporada del Mundial es uno de ellos: durante unas semanas, el futbol concentra miradas en todo el mundo, convoca, emociona y convierte cada partido en una cita. En casa, la experiencia cambia por completo cuando la tecnología acompaña ese ritmo. Ahí es donde Hisense se vuelve esencial.
Reconocida por su innovación constante, la marca ha llevado la experiencia visual a un terreno donde cada jugada se percibe con mayor claridad, fluidez y profundidad. En un verano de futbol, eso marca la diferencia. Y si en casa cada partido se vive a tu manera, en Casa Palacio Antara y Santa Fe esa experiencia se amplía: una selección de pantallas Hisense acompañará la temporada, creando el escenario perfecto para disfrutar cada encuentro, más allá de casa.
Tecnología que sigue cada jugada
La pantalla de 65” A65NV es un punto de partida ideal: imágenes nítidas, movimiento suave y modos pensados para resaltar la intensidad de los partidos. Un paso más adelante, la serie U7QG con tecnología Mini LED ofrece un contraste más preciso y colores vibrantes que conservan cada detalle incluso en escenas rápidas—justo donde el juego se define.
En formatos más compactos, la pantalla de 43” con tecnología Quantum Dot mantiene la riqueza cromática y la claridad, perfecta para espacios más íntimos sin perder la emoción de cada encuentro, y con un diseño que no dejara indiferente a nadie.
Más allá del rendimiento, Hisense propone una relación distinta con el diseño. La serie Canvas transforma la pantalla en un elemento decorativo: un formato que se integra con el entorno y dialoga con la estética del hogar, incluso cuando no está en uso. Una televisión que no interrumpe, sino que acompaña.
En su máxima expresión, la pantalla de 116” lleva la experiencia a otra escala. La sensación es cercana a una sala de cine: imagen envolvente, contraste profundo y una intensidad que hace que cada partido se sienta más próximo, más presente.
Y cuando la flexibilidad es clave, el mini proyector C2 abre nuevas posibilidades. Desde una sala hasta una terraza, permite trasladar el juego a donde quieras, con una calidad sorprendente y una facilidad que invita a improvisar.