Junto con el pavo, el bacalao y los romeritos, la pierna de cerdo es uno de los platos obligados de esta época. La tradición es prepararla con ciruela, pero, ¿y si este año le damos la vuelta a la típica receta? El concepto es el mismo: el encuentro armónico entre lo salado y lo dulce, solo que en este caso, en lugar de ciruelas usaremos higos, además de que al incorporar pistaches agregamos otro sabor y le damos un toque crocante. ¡Y lo mejor es que es muy sencilla de preparar!
INGREDIENTES
200 ml de consomé de res
PREPARACIÓN
– Antes que nada precalienta el horno a una temperatura de 180ºC.
– Después hay que hacer el almíbar: pon a fuego medio una cacerola con el azúcar morena, la salsa de soya y el agua. Espera a que el azúcar se disuelva. Reserva.
– Para la salsa hay que poner a cocer los higos con el azúcar, el vino y el consomé. Reduce hasta obtener una salsa caramelizada.
– Ahora pica la cebolla y el puerro. Saltéalas en una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal.
– Agrega a la sartén los pistaches, la ralladura de naranja y la miel. Salpimenta. Deja enfriar en un recipiente y reserva.
– Cuando enfríe agrega un huevo y mezcla.
– Abre la pierna de cerdo de tal manera que puedas extenderla. Estírala y rellena con las verduras y con los pistaches. Enróllala y átala muy bien. Colócala en una bandeja de horno y báñala con parte del almíbar de azúcar y salsa de soya.
– Hornea durante a 180ºC y baña con el almíbar cada 10 minutos. Para una pierna de unos 4 kg el tiempo de cocción será de 3 horas aproximadamente. Una vez pasado este tiempo, retira del horno y tapa la bandeja con papel de aluminio. Deja reposar al menos 20 minutos antes de servir.
– Para emplatar, filetea la pierna, en los platos coloca un espejo de salsa de higos y encima pon los trozos de carne, listo.

Convertir lo cotidiano en extraordinario es parte del arte de vivir bien. El café, entonces, deja de ser solo una bebida para convertirse en un ritual que acompaña tanto el inicio del día como la pausa perfecta. Donde el aroma, el sabor y el tiempo adquieren otra dimensión.
Desde finales de los años 80, Nespresso comenzó a cambiar la forma de tomar café al simplificar un proceso que antes requería técnica y precisión. Con la llegada de sus cápsulas de aluminio en 1994, logró estandarizar la calidad en cada taza, llevando el espresso, antes reservado exclusivamente a cafeterías, al entorno cotidiano, tanto en casa como en la oficina.
Una experiencia de café sin esfuerzo
El sistema de Nespresso se basa en simplicidad y perfección: cápsulas selladas que conservan la frescura y máquinas diseñadas para extraer cada nota con precision.
Actualmente, ofrece dos líneas principales:
Original: ideal para quienes prefieren espressos intensos y perfiles clásicos. Y Vertuo: perfecta para quienes buscan tazas más grandes con una crema suave y abundante. Una solución pensada para disfrutar café de especialidad todos los días, sin complicaciones.
Las máquinas Nespresso también destacan por su diseño. Existen opciones minimalistas y funcionales, ideales para el día a día, y otras más sofisticadas que se integran como piezas decorativas. El Aeroccino, por su parte, complementa la experiencia al crear espuma de leche con facilidad.
Tras años en los que George Clooney definió el imaginario de la marca, Nespresso abre un nuevo capítulo con la llegada de Dua Lipa como embajadora: una transición que refleja su evolución hacia una expresión más contemporánea, dinámica y cercana a nuevas generaciones.

Con una amplia variedad de cápsulas que recorren perfiles intensos, suaves y aromáticos, la experiencia Nespresso invita a explorar y refinar el gusto personal. A esto se suman promociones que suelen integrar máquinas con selecciones de café y accesorios como tazas o el Aeroccino, facilitando una experiencia completa desde el primer momento.
Descubre todos los modelos de máquinas Nespresso y explora la variedad de cafés, desde perfiles intensos y tostados hasta notas más suaves y aromáticas, en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe. Un espacio pensado para que te tomes el tiempo de elegir y encontrar el café que mejor se adapta a tu ritmo, aprovechar las promociones en tienda y vivir la experiencia Nespresso, incluso disfrutando un café de cortesía mientras descubres tu mezcla favorita.
Un coro de cantos de estadio recibe al visitante desde un túnel que remite a la entrada a la cancha. Es la pieza de Paul Pfeiffer la que marca el tono desde el inicio en Fútbol y Arte: Esa misma emoción, la exposición del Museo Jumex que se suma a los primeros gestos culturales que acompañan este verano de futbol en Ciudad de México.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.
La muestra reúne fotografía, pintura e instalación con artistas como Francis Alÿs, Wim Delvoye y Pedro Friedeberg, junto a figuras clave como Graciela Iturbide y Francisco Toledo. En la planta superior, el arquitecto Mauricio Rocha transforma el espacio en una cancha de futbol llanero de tierra compactada, desplazando la experiencia del juego al terreno expositivo.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.
Entre las piezas más comentadas está el futbolito monumental de Maurizio Cattelan —el mismo del plátano fijado con cinta plateada— diseñado para que dos equipos de once jugadores se enfrenten simultáneamente. En la explanada, el colectivo Tercerunquinto instala una serie de gradas que recuperan la dimensión colectiva del estadio. Una portería de vitral y distintas obras comisionadas completan este recorrido que explora los códigos, gestos y símbolos del futbol desde el arte.

Vista de la exposición Fútbol y Arte: Esa misma emoción. Museo Jumex, 2026. Foto: Ramiro Chaves.
A unos pasos de Casa Palacio Antara, la exposición se convierte en una escala natural. Un plan que se arma solo.
Ver un partido de fútbol en casa es más que encender la televisión: es crear un ambiente donde todo fluye con naturalidad. Hay momentos que invitan a poner especial atención en los detalles, y este es uno de ellos. La clave está en esos elementos que hacen que cada invitado se sienta cómodo y la experiencia se disfrute sin interrupciones.
Todo comienza con lo esencial. Un refrigerador o frigobar bien abastecido mantiene las bebidas listas en todo momento, mientras que una hielera suma practicidad para tener todo al alcance. Para quienes buscan un toque más especial, un enfriador de vinos eleva la experiencia sin esfuerzo.
En la mesa, lo funcional también puede ser estético. Bowls para botanas, tablas para cortar y cubiertos prácticos permiten servir con estilo y facilidad. Y si quieres ir un paso más allá, una coctelera siempre abre la puerta a algo distinto durante el partido.
¿Un extra? Un asador puede sumarse de forma relajada para quienes disfrutan cocinar mientras ven el juego, pero sin robar protagonismo al momento.
Ser anfitrión es anticiparse a cada momento y hacer que todo fluya de manera natural. Pensando en ello, nuestros interioristas han creado una selección ideal para lograrlo.
Conviértete en el anfitrión ideal y eleva la experiencia de hospitalidad sin salir de casa. Descubre estos y otros productos en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, y aprovecha las promociones vigentes para transformar cada partido en un momento memorable.
En el Museo de Arte Moderno, Relatos Modernos presenta la Colección Gelman Santander, una de las más relevantes del siglo XX. Formada por Natasha Zahalka y Jacques Gelman, la colección surge en México a partir de la década de 1940. Él, productor de cine vinculado a la época de oro, y ella, con una sensibilidad cercana al arte, construyeron un acervo excepcional, reconocido por la calidad de sus obras y por reunir piezas clave del arte moderno en México.

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander
La exposición reúne obras de Frida Kahlo y Diego Rivera en un conjunto poco habitual, que permite ver distintas etapas de ambos artistas. A esto se suman vínculos con el cine mexicano, donde figuras como Cantinflas forman parte del contexto en el que se gestó la colección.

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander

Cortesía: MAM / Colección Gelman Santander
También destaca la mirada de Gabriel Figueroa, con imágenes como la de La Perla, que muestran la relación entre la estética cinematográfica y las artes plásticas en ese periodo.
Después de presentarse en distintos museos internacionales, la colección vuelve a exhibirse en la Ciudad de México por tiempo limitado. Antes de salir nuevamente del país, esta muestra ofrece una oportunidad poco frecuente para verla reunida.

Cortesía: Colección Gelman Santander
La visita se extiende más allá de la exposición. Recorrer las salas del museo permite descubrir otras piezas clave del arte moderno en México, mientras que el jardín de esculturas ofrece una pausa entre formas, luz y vegetación en pleno Bosque de Chapultepec.
Relatos Modernos puede visitarse hasta el 19 de julio de 2026.