Junto con el pavo, el bacalao y los romeritos, la pierna de cerdo es uno de los platos obligados de esta época. La tradición es prepararla con ciruela, pero, ¿y si este año le damos la vuelta a la típica receta? El concepto es el mismo: el encuentro armónico entre lo salado y lo dulce, solo que en este caso, en lugar de ciruelas usaremos higos, además de que al incorporar pistaches agregamos otro sabor y le damos un toque crocante. ¡Y lo mejor es que es muy sencilla de preparar!
INGREDIENTES
200 ml de consomé de res
PREPARACIÓN
– Antes que nada precalienta el horno a una temperatura de 180ºC.
– Después hay que hacer el almíbar: pon a fuego medio una cacerola con el azúcar morena, la salsa de soya y el agua. Espera a que el azúcar se disuelva. Reserva.
– Para la salsa hay que poner a cocer los higos con el azúcar, el vino y el consomé. Reduce hasta obtener una salsa caramelizada.
– Ahora pica la cebolla y el puerro. Saltéalas en una sartén con aceite de oliva y una pizca de sal.
– Agrega a la sartén los pistaches, la ralladura de naranja y la miel. Salpimenta. Deja enfriar en un recipiente y reserva.
– Cuando enfríe agrega un huevo y mezcla.
– Abre la pierna de cerdo de tal manera que puedas extenderla. Estírala y rellena con las verduras y con los pistaches. Enróllala y átala muy bien. Colócala en una bandeja de horno y báñala con parte del almíbar de azúcar y salsa de soya.
– Hornea durante a 180ºC y baña con el almíbar cada 10 minutos. Para una pierna de unos 4 kg el tiempo de cocción será de 3 horas aproximadamente. Una vez pasado este tiempo, retira del horno y tapa la bandeja con papel de aluminio. Deja reposar al menos 20 minutos antes de servir.
– Para emplatar, filetea la pierna, en los platos coloca un espejo de salsa de higos y encima pon los trozos de carne, listo.
En el corazón de Santa María la Ribera, uno de los barrios más antiguos y llenos de historias de la Ciudad de México, se alza un edificio que parece fuera del tiempo. Su estructura de hierro y vidrio, construida en 1902 para una exposición en Düsseldorf, viajó a México a principios del siglo XX. Aquí se convirtió primero en el Pabellón Japonés de la Exposición de 1910, después en el Museo de Historia Natural, y desde 1975, bajo el resguardo de la UNAM, en el Museo Universitario del Chopo.
TEN Arquitectos
TEN Arqiutectos
La restauración y ampliación realizada por Enrique Norten en 2010 lo dotó de nuevos espacios sin borrar su esencia industrial, convirtiéndolo en un emblema arquitectónico y cultural. Hoy, al cumplir 50 años como museo universitario, el Chopo se consolida como un espacio donde convergen el arte contemporáneo, la memoria y la experimentación.
Actualmente, el museo ofrece tres exposiciones imperdibles. La imagen interceptada, de Carla Rippey, nos invita a explorar archivos visuales que se transforman en nuevas narrativas. Era un árbol y se convirtió en un bosque celebra su propia historia: cinco décadas de proyectos, comunidades y apuestas artísticas que han dado forma a su identidad. Y Un solo latido – Xa jun ruk’oxomal qanima, de Rosa Elena Curruchich y Angélica Serech, dialoga entre pintura y textil para honrar las memorias y resistencias de mujeres mayas kaqchikeles.
Carla Rippey
Carla Rippey
Un solo latido – Xa jun ruk’oxomal qanima
Un solo latido – Xa jun ruk’oxomal qanima
Visitar el Chopo es también una excusa perfecta para pasear por Santa María la Ribera: caminar por sus calles arboladas, detenerse en el Kiosco Morisco y descubrir cafeterías y librerías que hacen de este barrio un destino obligado.
Caminar por Polanco es descubrir que la ciudad guarda tesoros que solo se revelan a quien se detiene, observa y se deja llevar. Este 16 de agosto, Circuitos ZⓢONAMACO 04 | POLANCO invita a vivir la colonia desde otra perspectiva: la del arte y el diseño.
La ruta es un mapa vivo donde cada parada abre una historia. Desde las piezas contemporáneas del Museo Tamayo y el Museo de Arte Moderno, hasta el diálogo entre espacio y escultura en Proyectos Monclova, o la potencia visual de la Sala de Arte Público Siqueiros, el recorrido es una oportunidad para dejar que los propios artistas y galeristas nos guíen en un viaje de ideas, texturas y emociones.
En cada espacio, el arte se convierte en una brújula que nos lleva a rincones inesperados: pasajes tranquilos, fachadas con carácter, cafeterías que parecen pausas diseñadas para pensar en lo que acabamos de ver. Polanco, con su mezcla de vanguardia y tradición, es el escenario perfecto para descubrir que la ciudad también se vive con los pies y la mirada.
Y ya que estás aquí, deja que la inspiración continúe; recuerda que a solo unos pasos, Casa Palacio Antara te espera para seguir explorando propuestas de mobiliario, arte y diseño que transforman la forma en que habitamos el mundo.
Consulta el programa actividades aquí.
El Museo Franz Mayer abre sus salas a Japón: del mito al manga, una colaboración con el Victoria & Albert Museum de Londres que explora el imaginario japonés desde sus raíces ancestrales hasta la vibrante cultura pop contemporánea.
La exposición se articula en cuatro universos —Cielo, Mar, Bosque y Ciudad— y reúne más de 150 piezas que abarcan grabados de Hokusai, tallas en madera, moda, origami, animación y diseño. Entre sus joyas destaca La gran ola de Kanagawa, el célebre grabado de Hokusai, que se presenta por primera vez en México. El recorrido también rinde homenaje a íconos globales como Totoro, Hello Kitty o Pokémon, integrándolos en un diálogo entre tradición y modernidad.
Más que una muestra, es una experiencia multisensorial que revela cómo mitos, héroes populares y tecnología conviven en una narrativa visual única, capaz de cautivar tanto a amantes del arte como a familias enteras.
Del 8 de agosto al 30 de septiembre de 2025
Museo Franz Mayer, Av. Hidalgo 45, Centro Histórico, Ciudad de México
El fin de semana se acerca y con él, la oportunidad de desconectar del ritmo acelerado de la semana. Porque tan importante como ser productivos es saber detenernos. Hoy, más que nunca, entendemos que el bienestar empieza cuando bajamos el ritmo, respiramos profundo y simplemente disfrutamos de estar en casa.
Este viernes, en Casa Palacio te proponemos una pausa. Un tiempo para ti: para recostarte en un sillón que abrace el cuerpo, sumergirte en una tina con música suave de fondo, encender una vela aromática o perderte en una película desde la comodidad de una sala diseñada para el placer de no hacer nada.
Rendirle homenaje a tu esfuerzo diario puede ser tan simple como regalarte lo más valioso: tiempo de calidad. Rodearte de objetos pensados para relajarte no es un lujo, sino una inversión en tu bienestar.
Por eso, nuestros interioristas han preparado una selección de piezas pensadas para acompañarte en esos momentos de descanso, y convertir tu hogar en el mejor refugio para el fin de semana.
Difusor de aroma Magnolia Orchidea de Dr Vranjes
Toalla de manos Allure de Yves Delorme
Aceite hidrosoluble Jasmine de Lacrosse
Difusor de aromas ultrasónico de Serene House