
Este diseñador francés irrumpió en la escena de los 80 cuando lanzó su primera colección de alta costura; sin embargo, ¿sabes que este genio no se limita a la confección de ropa?
Irreverente, atrevido, barroco, imaginativo, colorido, nunca contenido y siempre sorprendente… éstos son algunos de los adjetivos con los que la crítica suele calificar el trabajo del genial Christian Lacroix, sin duda uno de los grandes nombres de la moda. Nacido en Arles, en el sur de Francia, este diseñador es llamado “el más hispano de los diseñadores galos”, y es que, influenciado por el flamenco y el mundo gitano, propuso desde su primera colección de Alta Costura un mundo colorido y sumamente dramático.
Su diseño, netamente teatral, es producto de una singular formación: en lugar de diseño o confección, estudió Historia del Arte en la Facultad de Letras de Montpellier, después en La Sorbona y en la Escuela del Louvre en París. Sin embargo, este restaurador frustrado (carrera que pensó seguir) terminó en el mundo de la moda por insistencia de su esposa, que sabía que en realidad era un gran diseñador. Así, tras pasar por Hermès y Patou, fundó su propia maison, en 1987 y un par de años después lanzó líneas de joyería, carteras, zapatos, lentes, bufandas y corbatas.
Pero el genio de Lacroix no se remite al buen vestir: tras una serie de descalabros económicos producto de la crisis financiera mundial, la marca sorprende en 2010 con el lanzamiento de dos singulares colecciones: Papeterie (papelería) y Christian Lacroix Home, ambas con el sello inconfundible del diseñador, uno que simplemente habla de lujo. Su última aportación al mundo del interiorismo es Histories de Porcelaine: una preciosa vajilla lanzada en 2013.
El francés lleva la alta costura a todos los espacios de una casa, y precisamente es por eso que lo admiramos tanto.
Hay elementos capaces de transformar un interior sin alterar un solo mueble. La luz es uno. La música, quizá otro. Pero pocos poseen la capacidad evocadora de un aroma. Un perfume puede convertir una habitación en refugio, dar identidad a una casa o permanecer en la memoria mucho después de abandonar un lugar. En los interiores más sofisticados, el aroma funciona como una arquitectura invisible: silenciosa, emocional y profundamente personal.
Esa sensibilidad define a Durance, firma francesa nacida en el corazón de la Provenza y reconocida por transformar ingredientes cotidianos en atmósferas llenas de carácter. Inspirada por los paisajes del sur de Francia y el savoir-faire perfumista de Grasse, la marca ha desarrollado una auténtica biblioteca de perfumes para el hogar donde cada fragancia propone una escena distinta: la frescura luminosa de la verbena, la serenidad de la lavanda, la delicadeza de Fleur d’Oranger o la energía vibrante de limón verde y menta.
Entre sus composiciones más evocadoras destaca Linge Propre, una interpretación del aroma de la ropa limpia y el lino fresco que remite inmediatamente a hoteles impecables, sábanas recién tendidas y casas inundadas por la luz de la mañana. Son fragancias diseñadas para acompañar la vida cotidiana y convertir pequeños rituales en experiencias sensoriales.
La colección incluye aromatizantes ambientales, velas aromáticas, difusores, perfumes para almohada y cama, así como sachets perfumados ideales para clósets, cajones o ropa de cama. Aromas como Flor de algodón o lavanda prolongan esa sensación de limpieza y calma en los espacios más íntimos del hogar.
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, el universo de Durance invita a recorrer una Provenza contemporánea donde el diseño también se experimenta a través del perfume. Ven a descubrir nuestra gran variedad de aromas.
Con motivo de la presentación de las obras de arte Chicomecóatl y El Sacerdote en Casa Palacio Antara, conversamos con la artista mexicana Eva Vale acerca de Sobre caminar la memoria, una serie de intervenciones que actualmente también puede encontrarse en el Palacio Postal y sobre Paseo de la Reforma, frente a la Diana Cazadora. A través de pintura, escritura, símbolos y gestos expresivos, la artista construye un universo visual donde la identidad mexicana, la memoria colectiva y las emociones contemporáneas conviven constantemente.

“Formas parte de lo que le platico a las estrellas”. “No voy a pedir permiso, las alas son mías y el cielo no es de nadie”. “Cuida a quien amas”. Las frases aparecen dispersas entre trazos, campos de color amarillo sobre espejo y referencias prehispánicas que funcionan como pequeños detonadores emocionales. En la obra de Eva Vale, texto e imagen no ilustran ideas: las activan.

Egresada de La Esmeralda —escuela vinculada históricamente a figuras como Diego Rivera y Frida Kahlo— Eva Vale entiende su trabajo como un collage de símbolos, lecturas, recuerdos y emociones compartidas. En él conviven el Tarot, los arquetipos universales y la cosmovisión mesoamericana. Chicomecóatl, diosa del maíz; los Guerreros Águila; Quetzalcóatl o el fuego del Cerro de la Estrella aparecen reinterpretados desde un lenguaje profundamente contemporáneo.

“La gente necesita sentirse conectada. El arte puede ser un vehículo para eso”, explica.

La serie Sobre caminar la memoria propone insertar arte en espacios cotidianos y recorridos urbanos, alejándose de la solemnidad tradicional de museos y galerías. En Casa Palacio Antara, las piezas dialogan con el diseño, la arquitectura y los objetos que habitamos diariamente, generando nuevas formas de observar el espacio.

Para Eva Vale, ahí reside una de las funciones más poderosas del arte contemporáneo: aparecer inesperadamente y transformar, aunque sea por un instante, la manera en que entendemos el mundo que nos rodea. Visita Casa Palacio Antara y descubre la fuerza plástica de Chicomecóatl y El Sacerdote.
Este verano, las banderas vuelven a ocupar un lugar especial dentro y fuera de casa. Aparecen en conversaciones, reuniones y espacios donde el fútbol se convierte en una experiencia colectiva marcada por la emoción, la identidad y el deseo de celebrar. En el universo de Timothy Oulton, esa energía encuentra una interpretación sofisticada a través de sus emblemáticas Flag Shadow Boxes: piezas decorativas que evocan viaje, memoria y espíritu cosmopolita.
Las banderas enmarcadas de Timothy Oulton nacen de la identidad misma de la firma: una marca profundamente influenciada por el mobiliario naval, las antigüedades de exploración y los grandes viajes transatlánticos. Elaboradas en algodón teñido a mano y montadas sobre terciopelo negro, sus composiciones conservan una textura imperfecta y profundamente táctil que les aporta autenticidad y carácter.

Flag Shadow Box UK de Timothy Oulton
Más que simples objetos decorativos, funcionan como símbolos capaces de transformar una habitación. Hay algo particularmente magnético en las banderas: condensan recuerdos, pertenencia y emoción colectiva en una sola imagen.
La colección se complementa con cojines inspirados en distintas banderas del mundo, ideales para aportar un gesto más relajado y lúdico a sofás, estudios o salas de televisión durante esta temporada de encuentros y celebraciones.

Cojín con la bandera de Portugal

Cojín con la bandera de Argentina
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, el universo de Timothy Oulton propone interiores donde diseño, nostalgia y espíritu festivo conviven de manera natural. Un recorrido entre banderas, texturas y objetos que parecen hechos para acompañar el ambiente de un verano marcado por el fútbol y las reuniones alrededor de la pantalla. Descubre en nuestras tiendas las diferentes propuestas que esta marca tiene para ti.
La llegada del verano transforma la mesa en el centro natural de la vida cotidiana. La propuesta de Laura Santes, interiorista inhouse de Casa Palacio Antara, parte de una idea sencilla: recuperar el placer de reunirse alrededor de una mesa que respira naturaleza, flores y una estética profundamente bucólica.
El eje de la composición es Millefleurs, una de las colecciones más emblemáticas de Gien, histórica faïencerie fundada en 1821 en el Valle del Loira y recientemente incorporada a Casa Palacio. Con más de dos siglos de historia, la firma francesa ha abastecido a casas aristocráticas europeas y proyectos icónicos como el servicio del Orient Express, consolidando un savoir-faire único en porcelana decorativa.

Millefleurs despliega un delicado paisaje floral donde pensamientos, rosas y camelias aparecen sobre un borde azul que evoca la tradición cerámica francesa. El espíritu floral se extiende al mantel individual Hydra de Le Jacquard Français, en tonos verdes y azules con motivos de dalias y hojas, mientras arreglos de flores blancas refuerzan el carácter campestre y luminoso de la propuesta.

Las copas Baccarat de la colección Château aportan transparencia y ligereza, acompañadas por cubiertos de mango blanco de Belo Inox. Los anillos para servilleta Three Ring de L’Objet introducen un acento dorado sutil, en contraste con las sillas Mimi de Timothy Oulton en piel negra.
Al centro, la mesa Rex de Timothy Oulton aporta destellos de inspiración Art Déco, creando una atmósfera pensada para comidas largas, tardes cálidas y encuentros que se extienden sin prisa.
Cada mesa de verano puede ser una historia distinta. En Casa Palacio Antara, el equipo de interiorismo acompaña la selección de piezas, materiales y combinaciones para dar forma a ambientes personales, donde el diseño y la emoción conviven con naturalidad. Una invitación a descubrir, componer y habitar el verano desde la mesa.