Proveniente de una familia de artistas, y siendo artista él mismo, este diseñador industrial italiano –radicado en México- es un virtuoso del vidrio. Fundador de la firma que lleva su nombre, Orfeo crea muebles, lámparas, esculturas, aviones… todo lo que su imaginación le dicte: jamás se pone límites y no es extraño que encuentre inspiración en lo inesperado. A unos días de inaugurar su exposición temporal en Casa Palacio de Vía Santa Fe, tuvimos la oportunidad de visitar su taller y platicar con él. Conócelo.
Algunos objetos no se diseñaron solo para usarse, sino para perdurar. Son piezas que cambiaron la historia del diseño, que hoy forman parte de colecciones permanentes en museos como el MoMA, el V&A o el Centre Pompidou, y que afortunadamente siguen produciéndose.
En Casa Palacio, por nuestra pasión por el diseño, es un verdadero honor contar con estos íconos que demuestran que el gran diseño no pertenece solo a los museos, sino también a la vida cotidiana.
Un ejemplo es La Boule de Villeroy & Boch, diseñada por Stefan Diez: un objeto escultórico que esconde una vajilla completa y que redefine la forma de poner la mesa. Funcional, sorprendente y absolutamente contemporánea.
El Bookworm de Kartell, creado por Ron Arad en 1994, es otro manifiesto del diseño moderno. Un librero flexible, continuo y expresivo que desafía la idea tradicional de estantería y se adapta a cualquier espacio.

Desde Finlandia, el Tea Trolley 901 de Artek, diseñado por Alvar Aalto, celebra la simplicidad y la calidez de la madera curvada, mientras que las sillas Grand Prix de Fritz Hansen, de Arne Jacobsen, siguen siendo un referente de elegancia funcional.


La icónica lámpara Arco de Flos, firmada por Achille y Pier Giacomo Castiglioni, resolvió una necesidad doméstica con genialidad: iluminar sin perforar el techo.

A ellas se suman clásicos como la silla Aeron o el sillón Eames Lounge con ottoman de Herman Miller, y el provocador Juicy Salif de Alessi, de Philippe Starck.


Piezas con historia, visión y carácter. Hoy, también pueden ser parte de tu hogar.
En el universo del diseño, pocas piezas logran lo que Componibili de Kartell: ser prácticas, versátiles y, al mismo tiempo, profundamente icónicas. Diseñados en 1967 por la arquitecta y pionera italiana Anna Castelli Ferrieri, estos módulos de almacenamiento nacieron con una premisa clara: unir belleza, funcionalidad y modernidad en un objeto pensado para la vida contemporánea. Más de cinco décadas después, siguen siendo un referente absoluto.


Su estética retrofuturista —líneas curvas, superficies lisas, colores audaces— habla del optimismo industrial de los años sesenta y del encanto del plastic is fantastic. No es casualidad que Componibili forme parte de las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Centro Pompidou en París. Pocas piezas de mobiliario alcanzan este nivel de reconocimiento.


Hoy, Kartell produce Componibili en diferentes tamaños y en una amplia gama de colores, desde tonos vibrantes hasta acabados metálicos que aportan un brillo sofisticado. Su sistema modular permite apilarlos sin tornillos ni herramientas, convirtiéndolos en auténticos camaleones del interiorismo: funcionan en recámaras, estudios, salas de TV y baños con la misma naturalidad.


Si buscas una solución de almacenamiento que combine diseño italiano, historia y una versatilidad sorprendente, Componibili es una pieza imprescindible.
Descubre más sobre Componibili y el universo Kartell en nuestras tiendas Casa Palacio.
En el universo del mobiliario contemporáneo, Four Hands se ha consolidado como una de las marcas más influyentes de las últimas décadas. Fundada en 1996, su propuesta nació con una idea simple pero poderosa: crear piezas capaces de transformar un espacio a través de la calidad, la investigación y un enfoque profundamente artesanal. Hoy, casi 30 años después, su nombre es sinónimo de diseño global, equilibrio estético y durabilidad.
Uno de los rasgos más distintivos de Four Hands es su diseño in-house. Cada mueble parte de un proceso creativo propio, donde el equipo estudia materiales, revisita técnicas tradicionales y observa tendencias sin seguirlas ciegamente. El resultado es un catálogo coherente, atemporal y sorprendentemente versátil. Sus piezas pueden convivir con lo escandinavo, lo japonés, lo mid-century o incluso con interiores más clásicos, manteniendo siempre una identidad reconocible.
La marca también se ha destacado por su capacidad de encontrar belleza en la simplicidad. Sus formas limpias, paletas neutras y proporciones precisas hablan de una estética contenida; sin embargo, detrás de esa aparente sencillez hay un profundo trabajo artesanal. Maderas seleccionadas a mano, un cuidado especial en uniones y terminados, y textiles con textura generan un equilibrio único entre lo funcional y lo sensorial.
Four Hands mira al mundo como su fuente de inspiración. Sus diseñadores viajan para estudiar técnicas locales, observar estilos de vida y reinterpretar tradiciones desde una perspectiva contemporánea. Gracias a ello, la marca ha logrado un lenguaje propio: cálido, cosmopolita y profundamente humano.
Hoy, Four Hands es referente para quienes buscan muebles modernos, duraderos y con carácter, capaces de acompañar la vida cotidiana sin renunciar a la estética. Una marca que demuestra que el buen diseño se habita. Descubre más sobre esta marca en nuestras tiendas Casa Palacio.
El inicio del año trae consigo una energía especial. Es ese momento en el que replanteamos rutinas, hacemos listas mentales y buscamos mejorar la forma en que vivimos. Y pocas decisiones tienen un impacto tan inmediato como aquellas que tomamos dentro de casa. Porque el entorno que habitamos influye —más de lo que creemos— en nuestro rendimiento, bienestar y estado de ánimo.
Aprovechar los primeros días del año para hacer ajustes inteligentes en el hogar puede marcar una gran diferencia. Una cocina mejor organizada, con utensilios funcionales y electrodomésticos eficientes, invita a cocinar más y mejor. Un home office bien pensado —con una silla cómoda, buena iluminación y superficies adecuadas— favorece la concentración y transforma la jornada laboral. Incluso un sofá más confortable puede convertirse en ese lugar donde recargar energía, leer o compartir momentos al final del día.
Herman Miller

Fritz Hansen
Los espacios dedicados al descanso merecen una mención especial. Una buena cama, un colchón adecuado y textiles de calidad no son un lujo, sino una inversión directa en la calidad del sueño y, por ende, en el desempeño diario. Lo mismo ocurre con el cuarto de los niños: ambientes funcionales, seguros y estimulantes que acompañen su desarrollo y creatividad.

Enero también es un mes ideal para concretar estos cambios. Las rebajas y el impulso natural de comenzar de nuevo hacen que sea el momento perfecto para renovar con intención. Pensar en piezas duraderas, bien diseñadas y funcionales es apostar por un bienestar que se construye día a día.
Empezar el año con un entorno que inspire, ordene y acompañe es una de las mejores resoluciones posibles. Visítanos en Casa Palacio Antara y Santa Fe y aprovecha nuestras rebajas.