Estamos por cambiar de temporada y aunque aún faltan algunas semanas para que inicie la primavera , a Casa Palacio ya están arribando las nuevas colecciones de las marcas que ya conoces, además de otras más que se suman a nuestra selección y que están esperando que las descubras.
Por lo pronto te queremos hablar de algunas de las novedades que más nos han sorprendido…
La propuesta ‘holística’ de la firma Commune definitivamente nos conquistó, así que es un gusto saber que sus nuevas piezas, como la atrevida mesa de centro “Linate” ya son parte de Casa Palacio.

Si algo distingue a las grandes marcas es su capacidad de reinventarse una y otra vez. Eso las convierte en clásicos. Este es el caso de Baccarat y sus nuevas piezas como “Zodiaque Tiger 2022”.

Una nueva marca que se suma a la selección de Casa Palacio es la multipremiada Beatriz Ball : sus objetos para mesa y bar –elaborados a mano y con materiales sustentables– son obligados. De sus colecciones nos fascina “Croc”.

El diseño japonés contemporáneo está presente con las nuevas piezas de DAaZ , en las que tradición y vanguardia se dan la mano.

Por supuesto no nos olvidamos de la mesa y esos elementos que la visten, como la original cubertería de EME.

Todas las colecciones y piezas anteriores son estupendas; pero hay muchas más que quieren conquistarte y en próximas entradas te daremos más detalles… ¡No dejes de leernos!

Desde su fundación en el siglo XIX, Christofle ha sido sinónimo de excelencia en el arte de la mesa. Reconocida por su maestría en la orfebrería y su capacidad de reinventar la tradición, la maison francesa ha acompañado generaciones con piezas que combinan savoir-faire, innovación y una estética atemporal.

Con MOOD, Christofle replantea el lenguaje de la cubertería tradicional a través de un objeto inesperado: un evocativo contenedor en forma de huevo que resguarda un servicio completo de cubiertos en plata. Más que un set, se trata de una pieza escultórica que transforma la mesa en una experiencia contemporánea.
El diseño, con un interior en madera de nogal, resguarda un servicio para seis personas, pensado tanto para el uso cotidiano como para momentos especiales. Su presencia, discreta pero contundente, convierte cualquier entorno en un espacio más cuidado y expresivo.

A partir de este concepto, la colección se expande en distintas versiones que responden a nuevas formas de habitar la mesa:

Mood Easy de Christofle

Mood Coffee con charola de Christofle

Mood Yummy de Christofle
Cada una de estas piezas mantiene la esencia de Christofle: objetos que trascienden su función para convertirse en parte del entorno, integrando diseño, tradición y una visión contemporánea del lujo cotidiano.

Descubre la colección MOOD de Christofle en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, y adéntrate en un universo donde la cubertería clásica convive con propuestas innovadoras que transforman la experiencia de la mesa.
Desde su fundación, Baccarat ha convertido el cristal en una expresión de luz y emoción. Fundada en el siglo XVIII, la maison es sinónimo de maestría artesanal, donde cada pieza revela un dominio excepcional del cristal cortado y una estética que perdura.
En sus floreros, esta tradición se expresa con especial claridad. Piezas como Eye, con sus cortes horizontales que generan un efecto óptico vibrante, o Louxor, con su geometría inspirada en la arquitectura, transforman la luz en destellos dinámicos. Mille Nuits, más etéreo, aporta una elegancia fluida, mientras que el enigmático Octogone destaca por su estructura precisa y contemporánea.
El color introduce una dimensión adicional: transparencias puras, rojos profundos o matices intensos que dialogan con las flores y cambian con la luz a lo largo del día. Un ramo sencillo adquiere presencia, y cada composición se convierte en un pequeño paisaje dentro del espacio.
Desde la simplicidad de una sola flor, quizás un gesto mínimo pero lleno de intención, hasta un bouquet clásico de rosas o peonías, los floreros permiten explorar distintas formas de expresión. Un arreglo campirano, más suelto y natural, aporta frescura y ligereza, mientras que una composición más estructurada y sofisticada introduce dramatismo y elegancia. Cada elección transforma el ambiente y revela una manera personal de incorporar color, textura y vida en el día a día.
Incluso sin flores, estos floreros conservan su fuerza. Son acentos luminosos, piezas que capturan la mirada y enriquecen el entorno con carácter y sofisticación.
Incorporar flores en la vida cotidiana es también una forma de introducir color, textura y ritmo. Descubre más de Baccarat en Casa Palacio Antara y Santa Fe, y encuentra nuevas formas de dar vida a tus espacios.
Para Montserrat Barros, la hospitalidad no es únicamente una profesión: es una forma de entender la vida. Fundadora de Hospitality & Butler, firma especializada en entrenamiento de servicio de lujo, ha dedicado su carrera a perfeccionar y enseñar el arte de hacer sentir especial a los demás, ya sea en hoteles, residencias privadas, restaurantes o espacios de hospitalidad alrededor del mundo.
Mexicana de nacimiento, su fascinación por el buen servicio la llevó a formarse en algunas de las escuelas más reconocidas de Europa, con la intención de traer a México metodologías que profesionalizaran algo que, según ella misma señala, el país posee de forma natural.

-México es un país profundamente hospitalario. Somos serviciales por naturaleza. Mi búsqueda fue entender cómo elevar ese talento con técnica, estructura y sensibilidad.
Hoy su empresa representa en México al British Butler Institute, uno de los institutos de mayordomía y hospitalidad más prestigiosos del mundo. Pero más allá de los protocolos y la formación profesional, el trabajo de Montserrat se sostiene sobre una idea sencilla: la hospitalidad comienza en la vida cotidiana.
Para ella, recibir implica cuidar los detalles que convierten lo ordinario en una experiencia significativa. Desde el montaje de una mesa hasta la música que acompaña una conversación, todo forma parte de una atmósfera pensada para despertar los sentidos.
-Siempre pienso en los cinco sentidos. La música, la luz, los aromas, la presentación de la mesa, incluso la textura de los objetos. Cuando todo dialoga, la experiencia se vuelve memorable.
Ese cuidado se refleja también en su rutina diaria. Montserrat suele comenzar el día muy temprano con un pequeño ritual personal: preparar su matcha ceremonial en una charola donde cada elemento tiene un lugar específico. En ese universo de detalles, Casa Palacio tiene un lugar muy especial. Para ella, recorrer sus espacios es parte de su propio proceso creativo como anfitriona.

“Ir a Casa Palacio me inspira muchísimo. Encuentro objetos que me ayudan a renovar una mesa, transformar un ambiente o sorprender a mis invitados. Es un lugar donde siempre descubro algo nuevo.”
Entre sus elecciones favoritas aparecen firmas como Richard Ginori, Bernardaud, Villeroy & Boch y Baccarat, así como piezas de Christofle y Hermès para vestir la mesa con carácter. En textiles y blancos recurre con frecuencia a marcas como Frette e Ilò, mientras que para aportar acentos más orgánicos a sus espacios disfruta incorporar piezas de Namuh. A esto suma cristalería, bowls decorativos, aromas para el hogar y objetos que le permiten jugar con texturas y atmósferas.
Porque para Montserrat Barros la hospitalidad no se limita a un momento específico: es un lenguaje cotidiano hecho de gestos, luz, música y objetos elegidos con intención. Un arte que, cuando está bien ejecutado, transforma cualquier encuentro, por sencillo que sea, en una experiencia memorable.
Detrás de cada imagen de nuestras Nuevas Colecciones 2026 hay una historia de intención y construcción cuidadosa. Si en la nota anterior exploramos Armonía Acuática y Precisión Relajada, hoy nos acercamos al proceso que dio forma a esa narrativa y a los espacios que la contienen.
La campaña tomó vida en una casa extraordinaria: arquitectura de líneas generosas, muros luminosos y una personalidad definida que funcionó como el escenario ideal. Un lienzo en blanco con carácter propio que permitió articular cada ambiente con coherencia y ritmo. La recámara como punto de partida; sala y comedor como núcleos sociales; la cocina como centro funcional; el pasillo como transición; y, en continuidad, el bar, la terraza exterior, el spa y la habitación infantil.



Cada espacio fue concebido para reflejar ambas tendencias, cuidando que materiales, proporciones, iluminación y texturas respondieran a una visión integral. La disposición del mobiliario, la selección de piezas y el equilibrio entre forma y atmósfera fueron el resultado de múltiples decisiones, pruebas y ajustes. Nada es casual: cada encuadre, cada objeto y cada gesto responde a una construcción precisa que busca transmitir claridad y carácter.
El resultado es una campaña que, además de presentar presenta nuevas colecciones, revela la manera en que se piensan y se viven los espacios. Te invitamos a descubrirlas en Casa Palacio Antara y Casa Palacio Santa Fe, donde cada ambiente adquiere una presencia tangible y cercana.



