De porcelana, cristal o incluso cuarzo; en colores inesperados, como el negro, y todos de formas originales: así es nuestra selección de candiles de lujo. Todos son piezas maestras del diseño y nos atrevemos a decir que además se trata de obras de arte que viven en suspensión, dándole una nueva dimensión a la luz. Te presentamos algunos de nuestros favoritos.
“Niagara”
La casa española Lladró, siempre en busca de nuevas posibilidades para la porcelana, invitó al gran Bodo Sperlein a diseñar una luminaria. El resultado fue esta cascada de hadas blancas con alas doradas, que le dan luz y un toque de fantasía a los ambientes.


“Gyro”
El estilo industrial se encuentra con un tradicional y romántico candil de estilo georgiano en esta sorprendente pieza de Timothy Oulton. La inspiración son los experimentos con el giróscopo que realizó en el siglo XIX el físico Leon Foucault.

“Nightbloom”
El diseñador Marcel Wanders capturó en porcelana el efecto de los pétalos de una flor que se agitan con la brisa, para a partir de este, crear una colección de luminarias para Lladró. Sin duda, un diseño fascinante.


“Rock Crystal Rain”
Este es uno de los candiles más impresionantes de nuestra colección: está elaborado en cristal de roca que fue pulido y colocado a mano en su lugar para proyectar dramáticos juegos de luces y sombras.

“Zénith Black”
Una tradicional “lámpara de araña” se transformó de manera radical bajo la mirada de Philippe Starck, quien usó cristal negro ahumado para reinterpretar un icono de la casa Baccarat.


El Año Nuevo Chino 2026, regido por el Caballo, celebra valores profundamente humanos: energía, determinación, elegancia y un deseo constante de avanzar. En la tradición oriental, este signo simboliza movimiento y libertad, cualidades que Lladró traduce con maestría en porcelana.

Para esta ocasión, la firma presenta una selección especial de creaciones que rinden homenaje al caballo desde distintas expresiones formales. Destacan las esculturas de caballos en alta porcelana, verdaderas obras de arte realizadas en edición limitada, donde cada gesto, musculatura y acabado refleja el virtuosismo técnico de los talleres Lladró. Piezas como los caballos españoles pura sangre evocan nobleza y carácter atemporal.


Junto a estas obras excepcionales, Lladró introduce nuevos conceptos y diseños innovadores, propuestas contemporáneas que reinterpretan la figura del caballo con líneas más estilizadas y lenguajes actuales, ampliando el diálogo entre tradición y modernidad.




La colección se completa con grandes clásicos de la casa, piezas que han acompañado distintas celebraciones del calendario chino y que hoy se consolidan como objetos de colección y símbolos de buenos augurios para el hogar.


Celebrar el Año del Caballo con Lladró es integrar a los espacios una tradición milenaria a través del diseño, la artesanía y el simbolismo. Una forma elegante y significativa de dar la bienvenida a un nuevo ciclo lleno de movimiento y vitalidad. Descubre en nuestras tiendas Casa Palacio estas piezas que harán de tu 2026 un año inolvidable.
Lladró y Dulk exploran la porcelana como un territorio creativo donde la artesanía y el arte contemporáneo se encuentran. El resultado son esculturas de porcelana con un fuerte contenido simbólico. Ephemeral Treasures y Soul Rider, creadas en colaboración entre la firma valenciana Lladró y el artista español Dulk, destacan por su belleza visual y por el mensaje que transmiten.


En la obra de Dulk, artista español con proyección internacional, la naturaleza ocupa siempre el centro del relato. Su lenguaje visual nace del muralismo y del arte urbano, pero se desarrolla con precisión en el estudio. Animales, símbolos y escenas oníricas construyen un imaginario atractivo que invita a reflexionar sobre los ecosistemas y su fragilidad.
Esa visión se materializa en Ephemeral Treasures, una escultura de porcelana inspirada en la fauna de las selvas asiáticas. Tigres, monos y un pavo real exuberante conviven en una composición rica en color y detalle. Un reloj de arena atraviesa la escena y recuerda el paso del tiempo. Los acabados en brillo, mate y acentos metálicos refuerzan la intensidad narrativa de la pieza.



Por su parte, Soul Rider presenta a un guardián simbólico que actúa como puente entre el ser humano y la naturaleza. Elevado sobre una flor-calavera y marcado por un corazón, representa el amor como respuesta al miedo. Es la primera vez que este personaje de Dulk se convierte en una escultura independiente, cargada de intención y esperanza.


Para Lladró, estas colaboraciones amplían su legado artesanal hacia el arte contemporáneo. Para Casa Palacio, contar con esculturas de porcelana que dialogan con el diseño, el arte y la conciencia ambiental es parte esencial de su pasión por el gran diseño.
Cada Navidad tiene su propio brillo, y este año Lladró lo captura con una colección que celebra la emoción de regalar. La casa valenciana —referente a nivel mundial en el trabajo artesanal de la porcelana desde mediados del siglo XX— presenta una temporada llena de sensibilidad, diseño y una identidad visual completamente renovada. Su packaging de 2025, elegante y festivo, eleva cada pieza a la categoría de tesoro listo para convertirse en el regalo perfecto.

La firma reinterpreta sus clásicos con un espíritu más contemporáneo y encantador. La lámpara Firefly nos alumbra como un recuerdo luminoso; The Dark Green Guest añade ese toque inesperado que da personalidad a cualquier espacio; y los entrañables personajes de Disney siguen despertando nostalgia y alegría.
Los lanzamientos de la temporada suman carácter y frescura. Desde el emblemático rey del reggae Bob Marley y el mágico Doraemon, hasta Superman en una versión escultórica que rinde homenaje al heroísmo moderno. La chica y el gato cósmico o el Cohete Cósmico —que además funciona como lámpara— invitan a soñar.



La colaboración con la diseñadora mexicana Olga Hanono destaca con una colección de vasos en porcelana y la encantadora Lady Luck, una pieza que celebra la fortuna y la belleza en los pequeños detalles.
Esta Navidad, Lladró transforma cada creación en un gesto significativo. Un regalo para recordar y atesorar.
Hay materiales que no pasan de moda, que cuentan historias sin palabras. El mármol es uno de ellos. Con sus vetas únicas y su tacto frío, invita a vivir rodeados de belleza natural, de piezas que respiran autenticidad.
En un mundo acelerado y digital, volver a lo noble es casi un acto de equilibrio. El mármol —piedra milenaria formada en las profundidades de la tierra— nos recuerda la importancia de lo esencial: lo que perdura, lo que no se fabrica en serie, lo que mejora con el tiempo.
Mesa Invictus de Timothy Oulton
Integrar mármol en el hogar no requiere grandes gestos. Una mesa lateral, una lámpara con base de piedra o un accesorio decorativo pueden transformar un espacio. Su presencia aporta calma, frescura y esa sensación de lujo silencioso que solo los materiales naturales transmiten.
Cada veta, cada tono, es irrepetible. Por eso, al elegir piezas con mármol, no solo decoramos: también conectamos con algo más profundo, con la materia viva del mundo.
Figura decorativa de piedra Byung C de Rasttro
En Casa Palacio, los objetos elaborados en mármol —mesas, bandejas, portavelas o lámparas— nos invitan a vivir con intención, rodeados de textura, historia y elegancia natural.
Escultura Monopoly de Arteriors
Jabonera de piedra de Aquanova
Dispensador de jabón de mármol de Andrea House
Porque el verdadero lujo no se impone: se siente.