¿Ya lo notaste? Namuh, al revés se lee como Human y es que la colección de objetos y mobiliario que esta casa ha logrado reunir, se distingue por atrapar instantes en el tiempo, contarnos historias o hacernos soñar… Es decir: se trata de piezas profundamente humanas.
Como sabes, Namuh se ha dado a la tarea de buscar piezas en Asia y Europa, con un especial interés en antigüedades y objetos exóticos. Su propuesta es que incorporemos este mobiliario –en el que imperan las maderas preciosas y los metales- en proyectos contemporáneos para crear contrastes inesperados.
Esta casa constantemente está a la caza de nuevas piezas y la buena noticia es que sus últimas adquisiciones ya llegaron a nuestro país. Nosotros tuvimos la oportunidad de conocerlas y te podemos asegurar que se trata de auténticos tesoros. Entre nuestras favoritas están su buffet de cuatro puertas de madera de olmo de Asia del Norte. Se trata de una pieza con 150 años de antigüedad que cuenta con sus herrajes originales. Otra pieza sorprendente es la silla “Francis”, elaborada en piel de búfalo y embarcada para Namuh desde la ribera del Mar Negro. No olvidemos su selección de maniquíes: se trata de un objeto utilitario, pero con una inesperada función decorativa.
En esta ocasión no solo nos ofrecen antigüedades, también trajeron a México objetos contemporáneos como sus luminarias de cobre o, ¡de concreto! Entre los nuevos arribos también hay mobiliario de teca, bancos y textiles.
Sin duda, se trata de piezas que hay que conocer. Descúbrelas en los showrooms que tiene Namuh en nuestras tiendas de Antara y Santa Fe.













El lanzamiento de la Eames EC-127 marca un momento clave en la historia del diseño moderno. Concebida originalmente en 1970 por Charles y Ray Eames, esta silla regresa hoy en una reedición fiel a su silueta original, pero actualizada para responder a las necesidades y valores del presente. Fabricada por Herman Miller, la EC-127 recupera el espíritu experimental del dúo con un enfoque responsable: su asiento y respaldo están elaborados con 99% de plástico reciclado posindustrial, reafirmando que el diseño atemporal también puede ser consciente.

Por primera vez, esta silla se presenta sin tapizado, permitiendo apreciar la pureza de sus líneas y una paleta de colores cuidadosamente curada, acompañada por bases cromadas o con acabados powder-coat. La EC-127 no es solo una pieza funcional: es una declaración de principios que resume la célebre filosofía de los Eames de crear “lo mejor para la mayoría, al menor costo”.

Hablar de Charles y Ray Eames es hablar mentes sumamente influyentes en el siglo XX. Más allá del mobiliario, su legado abarca arquitectura, cine, exposiciones, juguetes y experimentación visual. Su casa en Pacific Palisades, los pabellones diseñados para exposiciones universales y su constante investigación material transformaron la manera en que entendemos el diseño como una herramienta cultural.
Dentro del universo Eames disponible en Casa Palacio, también se encuentra el emblemático Eames Lounge Chair y Ottoman, actualmente con una promoción especial de upgrade de categoría en la piel sin costo adicional, disponible hasta el 31 de mayo de 2026.

Descubre la Eames EC-127, el Lounge Chair y otros diseños esenciales de Charles y Ray Eames para Herman Miller, y explora cómo su legado sigue dando forma a los interiores contemporáneos.
En el universo del diseño, pocas piezas logran lo que Componibili de Kartell: ser prácticas, versátiles y, al mismo tiempo, profundamente icónicas. Diseñados en 1967 por la arquitecta y pionera italiana Anna Castelli Ferrieri, estos módulos de almacenamiento nacieron con una premisa clara: unir belleza, funcionalidad y modernidad en un objeto pensado para la vida contemporánea. Más de cinco décadas después, siguen siendo un referente absoluto.


Su estética retrofuturista —líneas curvas, superficies lisas, colores audaces— habla del optimismo industrial de los años sesenta y del encanto del plastic is fantastic. No es casualidad que Componibili forme parte de las colecciones permanentes del MoMA de Nueva York y del Centro Pompidou en París. Pocas piezas de mobiliario alcanzan este nivel de reconocimiento.


Hoy, Kartell produce Componibili en diferentes tamaños y en una amplia gama de colores, desde tonos vibrantes hasta acabados metálicos que aportan un brillo sofisticado. Su sistema modular permite apilarlos sin tornillos ni herramientas, convirtiéndolos en auténticos camaleones del interiorismo: funcionan en recámaras, estudios, salas de TV y baños con la misma naturalidad.


Si buscas una solución de almacenamiento que combine diseño italiano, historia y una versatilidad sorprendente, Componibili es una pieza imprescindible.
Descubre más sobre Componibili y el universo Kartell en nuestras tiendas Casa Palacio.
En el universo del mobiliario contemporáneo, Four Hands se ha consolidado como una de las marcas más influyentes de las últimas décadas. Fundada en 1996, su propuesta nació con una idea simple pero poderosa: crear piezas capaces de transformar un espacio a través de la calidad, la investigación y un enfoque profundamente artesanal. Hoy, casi 30 años después, su nombre es sinónimo de diseño global, equilibrio estético y durabilidad.
Uno de los rasgos más distintivos de Four Hands es su diseño in-house. Cada mueble parte de un proceso creativo propio, donde el equipo estudia materiales, revisita técnicas tradicionales y observa tendencias sin seguirlas ciegamente. El resultado es un catálogo coherente, atemporal y sorprendentemente versátil. Sus piezas pueden convivir con lo escandinavo, lo japonés, lo mid-century o incluso con interiores más clásicos, manteniendo siempre una identidad reconocible.
La marca también se ha destacado por su capacidad de encontrar belleza en la simplicidad. Sus formas limpias, paletas neutras y proporciones precisas hablan de una estética contenida; sin embargo, detrás de esa aparente sencillez hay un profundo trabajo artesanal. Maderas seleccionadas a mano, un cuidado especial en uniones y terminados, y textiles con textura generan un equilibrio único entre lo funcional y lo sensorial.
Four Hands mira al mundo como su fuente de inspiración. Sus diseñadores viajan para estudiar técnicas locales, observar estilos de vida y reinterpretar tradiciones desde una perspectiva contemporánea. Gracias a ello, la marca ha logrado un lenguaje propio: cálido, cosmopolita y profundamente humano.
Hoy, Four Hands es referente para quienes buscan muebles modernos, duraderos y con carácter, capaces de acompañar la vida cotidiana sin renunciar a la estética. Una marca que demuestra que el buen diseño se habita. Descubre más sobre esta marca en nuestras tiendas Casa Palacio.
Trudon es una de las grandes joyas del savoir-faire francés. Fundada en 1643, la Maison comenzó como una pequeña tienda en la rue Saint-Honoré; con el tiempo, su dominio en el arte de trabajar la cera la llevó a convertirse en la única Royal Manufacture de velas en Francia. Desde entonces, la marca ha iluminado salones, cortes y espacios donde la belleza se entiende como una forma de vida.
Hoy, Trudon es reconocida mundialmente por la manera en que transforma lugares a través de la fragancia. Cada vela y difusor aromático es un pequeño universo narrativo: un viaje sensorial que se enciende con la llama.
Abd El Kader despliega la frescura vibrante de la menta y el té verde, llenando cualquier habitación de energía. Cire, emblema de la Maison, rinde homenaje a la cera de abeja con una calidez envolvente.


Cyrnos captura la elegancia solar del Mediterráneo entre lavanda, pino y cítricos; mientras que Ernesto evoca la profundidad del cuero, el tabaco y el ron, creando una atmósfera intensa y carismática.


Para quienes prefieren lo floral, Maduraï celebra el esplendor del jazmín del sur de India; Reggio, por su parte, ilumina con el brillo cítrico de la mandarina de Calabria.


Además de sus velas, los perfumes de Trudon revelan otra faceta de la Maison: fragancias construidas como relatos, inspiradas en paisajes, símbolos y personajes históricos. Son aromas que permanecen en la memoria y que convierten lo cotidiano en un gesto profundamente elegante.


La esencia de Trudon transforma los espacios. Y, en el proceso, nos recuerda que la verdadera sofisticación está en lo que logra conmover.