“No fuimos los primeros en vender macarrones en el país, pero sí los primeros en hacerlos ‘muy mexicanos’; esto me dijo Denise Theurel cuando la visite en el corner que Theurel &Thomas, su maison du macaron, tiene en el Marché Dumas (Alejandro Dumas 125, Polanco); y tiene razón: si bien hoy este postre está muy de moda, ninguna otra marca ofrece los sorprendentes sabores que el chef Irving Quiroz ha creado para esta marca: chocolate abuelita, gloria (en honor al dulce regio), buñuelo, horchata, café de olla… Y es que como explica Denise: “Somos mexicanos, pero nos inspira lo francés”. Esta inspiración se remonta al origen mismo de la familia de Denise: de ascendencia francesa, sus antepasados llegaron a Veracruz en el SXIX, como parte de una importante migración que ha dejado huella en el estado. Y así como aquellos colonos tuvieron que fusionar su gastronomía con los exóticos productos de su nuevo hogar, casi dos siglos después, Theurel & Thomas hace lo mismo y reinventa un clásico francés.
Por cierto, la historia de esta empresa familiar es fascinante: “Aunque estudié arquitectura mi gran pasión era la cocina”, me cuenta Denise. “En Francia, donde viví un año, tomé cursos de cocina y descubrí los macarons. Cuando regresé a Monterrey (lugar dónde nació), trabajé como arquitecta, pero hasta mi jefe me decía que tenía que dedicarme a la cocina.” La futura empresaria le hizo caso y junto a su familia se lanzó a la aventura de crear la marca y abrir una boutique, y aunque ella es una gran cocinera, decidió que la preparación tenía que recaer en manos de un experto, fue entonces cuando el chef Irving Quiroz –con estudios en Francia y Suiza- se unió a la empresa.
Si bien no hace falta decir que sus macarrones son deliciosos, como apasionados del diseño y el interiorismo que somos, tenemos que hacer un comentario sobre el branding que desarrolló para la marca el despacho Anagrama: “Cuando les platiqué del concepto, me entendieron enseguida; me dijeron ‘tu quieres algo así como Luis XV escuchando Metallica’”. Bajo esta premisa, abren la primera boutique Theurel & Thomas en Monterrey: todo, desde los exhibidores hasta los candelabros, pasando por el piso y muros, son blancos, y las notas de color la dan los macarrones.
Actualmente, Theurel & Thomas tiene boutiques en Monterrey, Querétaro y el DF, además de que esperan seguir creciendo, incluso internacionalmente. No dudamos que muy pronto lo lograrán: uno de los mejores halagos que han recibido fue cuando alguien llevó a unos turistas franceses a una de sus tiendas: “Se me hizo una pésima idea, es como si te llevarán a comer comida mexicana en París”, recuerda Denise. “Pero para nuestra sorpresa, ¡compraron muchos macarrones para llevarlos a Francia.”
Si no has probado los macarrones de Theurel & Thomas te estás perdiendo de una de las mejores experiencias gourmet del país. Te invitamos a conocerlos: www.theurelandthomas.com


Con la llegada de Día de Sant Jordi, la celebración del libro y la rosa se convierte en una invitación a regalar historias que inspiran y nos transportan. En este espíritu, la editorial Assouline propone una forma única de viajar: travelling without moving. Sus libros se convierten en ventanas a destinos, estilos de vida y universos estéticos cuidadosamente curados.

Gstaad Glam
Desde la sofisticación relajada de los Hamptons hasta el encanto alpino de Gstaad, pasando por la energía vibrante de Punta del Este, el glamour de St. Tropez o la belleza atemporal de la Costa Amalfitana, cada título invita a descubrir lugares icónicos a través de su arquitectura, cultura y diseño.
A esto se suma Chic Stays, una selección de alojamientos extraordinarios alrededor del mundo, así como ediciones que reúnen destinos elegidos por grandes personalidades.
Para quienes buscan una mirada más íntima al lujo, títulos como The Luxury Collection: Hotel Secrets revelan detalles, historias y consejos de algunos de los hoteles más exclusivos del planeta, convirtiéndose en guías aspiracionales para futuras escapadas.
Este 23 de abril, celebra la tradición regalando algo más que un libro: regala inspiración, diseño y sueños por descubrir. Encuentra estas y otras ediciones en nuestras bibliotecas de El Palacio de Hierro Antara y El Palacio de Hierro Santa Fe, y sorprende con un detalle que trasciende el tiempo.
Hay momentos en el calendario que invitan, casi sin anunciarlo, a recuperar cierta ligereza. En estas fechas, el juego vuelve a aparecer como una forma sofisticada de habitar los espacios como parte de una vida adulta que integra diseño, humor y carácter.
Algunas piezas lo entienden con naturalidad. El backgammon de Reflections Copenhagen, en cristal y tonos sutiles, transforma el tablero en un objeto casi escultórico. La mesa Albéniz de Hurtado esconde, bajo su marquetería, un tablero de ajedrez en fieltro, junto a compartimentos que revelan un cuidado excepcional por el detalle. En la mesa Fusion de Saluc, el gesto es aún más inesperado, un comedor que, al abrirse, da paso a un billar profesional perfectamente integrado.
Los personajes que alguna vez habitaron viñetas y pantallas encuentran nuevas formas. Snoopy y Woodstock en las detalladas versiones de Leblon Delienne, o el Stormtrooper de Lladró, con acabados hechos a mano, introducen un acento reconocible con una presencia refinada.
La lámpara Bigger Brother de Qeeboo, diseñada por Stefano Giovannoni, aporta un gesto cercano, mientras que el sacacorchos de Alessi diseñado por Alessandro Mendini confirma que la funcionalidad también puede ser divertida.
Sobre la mesa, el gran libro de Donald Duck de Taschen recuerda que ciertas historias nunca se abandonan, solo cambian de formato.
Visita Casa Palacio Antara y Santa Fe para descubrir estas y más piezas de diseño lúdico que transformarán tus espacios.
Tom Dixon, diseñador británico, ha construido un lenguaje donde el metal, el vidrio y la luz se convierten en materia expresiva. Autodidacta y con una visión experimental, ha desarrollado una estética reconocible que transita entre la industria, la artesanía y la escultura.
A través de su marca, Tom Dixon, esta exploración se traduce en piezas que abarcan iluminación, mobiliario y objetos, siempre con un enfoque en el material y el proceso. Sus piezas, presentes en colecciones de diseño del MoMA y el Centre Pompidou, reflejan una práctica que combina innovación técnica con una sensibilidad profundamente contemporánea.
En Casa Palacio, estas piezas están pensadas para formar parte del entorno cotidiano: objetos de alto diseño pensados para habitar el espacio, acompañar la vida diaria y transformar la experiencia de quienes lo viven.
Entre sus creaciones más reconocidas, la lámpara Bell destaca por su superficie pulida y su capacidad de reflejar el entorno, disponible en distintos colores y dimensiones, incluyendo versiones portátiles. Melt Cone, con su efecto de vidrio fundido, genera una luz envolvente en diversas escalas y acabados, mientras que Mirror Ball multiplica el espacio con su juego de reflejos.
Esta exploración del material se extiende al vidrio en objetos como el florero Press, donde la densidad y la transparencia adquieren una presencia casi arquitectónica.
Descubre estas piezas y cómo el diseño de Tom Dixon puede integrarse a la vida diaria, llevando a casa objetos que forman parte del diseño contemporáneo internacional, en Casa Palacio Antara y Santa Fe.
Transformar un espacio no siempre implica empezar de cero. En interiorismo, uno de los recursos más efectivos y sutiles está en los acentos: pequeños gestos capaces de redefinir por completo una habitación. Elegir bien, ubicar con intención y jugar con materiales puede cambiar la narrativa del espacio y abrir nuevas formas de habitarlo. A partir de esta mirada, los interioristas de Casa Palacio reúnen una selección de piezas que acompañan cada uno de estos gestos.
Todo comienza con un punto focal. El florero Jelly de Kartell introduce ligereza y color, mientras que la lámpara Firefly, diseñada por Olga Hanono para Lladró, aporta una dimensión más escultórica y luminosa. A partir de ahí, la luz empieza a jugar un papel central en el espacio.
La luz, entonces, se convierte en uno de los grandes aliados. El candelabro Harcourt de Baccarat, elaborado en cera, suma una calidez inesperada y una presencia casi efímera. A su alrededor, superficies como la caja decorativa de Reflections Copenhagen amplifican los reflejos y añaden profundidad.
Para dar estructura, los metales y los volúmenes funcionan como anclas. Un centro de mesa en plata de Talleres de los Ballesteros o el espejo Nova de Four Hands en latón forjado a mano organizan el espacio, mientras que la escultura de piso Jayden de Arteriors introduce altura y ritmo. La caja Sorrento de Jonathan Adler aporta un acento gráfico que cierra la composición.
Más que sumar, se trata de afinar. En esos gestos precisos se revela uno de los grandes placeres del interiorismo: transformar un espacio con intención. Descubre cómo estos acentos pueden redefinir tu espacio en Casa Palacio Antara y Santa Fe.