
Issey Miyake, el extraordinario artista japonés, colaboró recientemente con Artemide, la firma italiana de luminarias. ¿El resultado? La más fascinante colección de lámparas.
“Cuando las ves, no puedes dejar de conmoverte. Cuando las comprendes, te llenas de asombro, porque estás viendo un futuro que creíamos inalcanzable y no lográbamos imaginar que era tan bello”. Esto declaró un emocionado Ernesto Gismondi, fundador de Artemide, al presentar las piezas de la colección de iluminación IN-EI Issey Miyake, diseñada por el artista japonés y su Reality Lab especialmente para la firma italiana.
Pero esta colaboración va más allá de simplemente diseñar una lámpara y fabricarla: en realidad fue toda una reflexión sobre el arte de iluminar, la reinterpretación de la tradición y la necesidad de crear objetos sustentables. El resultado de este proceso es la colección IN-EI Issey Miyake, que en japonés significa “sombra, oscuridad, matiz”; se trata de una serie de piezas realizadas en una tela fabricada a partir de botellas de PET recicladas, que además se procesan mediante una tecnología que disminuye hasta un 40% el consumo de energía y las emisiones de CO2, en comparación con la producción de materiales nuevos. Este sorprendente y ecológico material posee la propiedad de propagar la luz de manera sumamente interesante. La fuente lumínica de estas lámparas son LEDs, hoy en día la forma de iluminar más sustentable.
El diseño de las lámparas es espectacular: estamos ante auténticas esculturas de luz y sombra, conceptualizadas a partir de un complejo proceso mental, en el que –como todo lo creado por Miyake y su Reality Lab– la ciencia matemática se encuentra con la creatividad.
Sin duda, y retomando las palabras de Ernesto Gismondi, IN-EI Issey Miyake es un auténtico acercamiento al futuro.
Hay elementos capaces de transformar un interior sin alterar un solo mueble. La luz es uno. La música, quizá otro. Pero pocos poseen la capacidad evocadora de un aroma. Un perfume puede convertir una habitación en refugio, dar identidad a una casa o permanecer en la memoria mucho después de abandonar un lugar. En los interiores más sofisticados, el aroma funciona como una arquitectura invisible: silenciosa, emocional y profundamente personal.
Esa sensibilidad define a Durance, firma francesa nacida en el corazón de la Provenza y reconocida por transformar ingredientes cotidianos en atmósferas llenas de carácter. Inspirada por los paisajes del sur de Francia y el savoir-faire perfumista de Grasse, la marca ha desarrollado una auténtica biblioteca de perfumes para el hogar donde cada fragancia propone una escena distinta: la frescura luminosa de la verbena, la serenidad de la lavanda, la delicadeza de Fleur d’Oranger o la energía vibrante de limón verde y menta.
Entre sus composiciones más evocadoras destaca Linge Propre, una interpretación del aroma de la ropa limpia y el lino fresco que remite inmediatamente a hoteles impecables, sábanas recién tendidas y casas inundadas por la luz de la mañana. Son fragancias diseñadas para acompañar la vida cotidiana y convertir pequeños rituales en experiencias sensoriales.
La colección incluye aromatizantes ambientales, velas aromáticas, difusores, perfumes para almohada y cama, así como sachets perfumados ideales para clósets, cajones o ropa de cama. Aromas como Flor de algodón o lavanda prolongan esa sensación de limpieza y calma en los espacios más íntimos del hogar.
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, el universo de Durance invita a recorrer una Provenza contemporánea donde el diseño también se experimenta a través del perfume. Ven a descubrir nuestra gran variedad de aromas.
Este verano, las banderas vuelven a ocupar un lugar especial dentro y fuera de casa. Aparecen en conversaciones, reuniones y espacios donde el fútbol se convierte en una experiencia colectiva marcada por la emoción, la identidad y el deseo de celebrar. En el universo de Timothy Oulton, esa energía encuentra una interpretación sofisticada a través de sus emblemáticas Flag Shadow Boxes: piezas decorativas que evocan viaje, memoria y espíritu cosmopolita.
Las banderas enmarcadas de Timothy Oulton nacen de la identidad misma de la firma: una marca profundamente influenciada por el mobiliario naval, las antigüedades de exploración y los grandes viajes transatlánticos. Elaboradas en algodón teñido a mano y montadas sobre terciopelo negro, sus composiciones conservan una textura imperfecta y profundamente táctil que les aporta autenticidad y carácter.

Flag Shadow Box UK de Timothy Oulton
Más que simples objetos decorativos, funcionan como símbolos capaces de transformar una habitación. Hay algo particularmente magnético en las banderas: condensan recuerdos, pertenencia y emoción colectiva en una sola imagen.
La colección se complementa con cojines inspirados en distintas banderas del mundo, ideales para aportar un gesto más relajado y lúdico a sofás, estudios o salas de televisión durante esta temporada de encuentros y celebraciones.

Cojín con la bandera de Portugal

Cojín con la bandera de Argentina
En Casa Palacio Antara y Santa Fe, el universo de Timothy Oulton propone interiores donde diseño, nostalgia y espíritu festivo conviven de manera natural. Un recorrido entre banderas, texturas y objetos que parecen hechos para acompañar el ambiente de un verano marcado por el fútbol y las reuniones alrededor de la pantalla. Descubre en nuestras tiendas las diferentes propuestas que esta marca tiene para ti.
En un momento en que los interiores buscan cada vez más personalidad, las antigüedades y los objetos artesanales han recuperado un lugar protagónico. Más allá de las tendencias, existe algo profundamente atractivo en convivir con piezas que han atravesado el tiempo: superficies marcadas por el uso, materiales que envejecen con dignidad y detalles que revelan la mano de quienes las crearon.

La pátina es parte esencial de ese encanto. Lejos de entenderse como desgaste, es una huella que aporta carácter y autenticidad. En estilos como el Boho-chic contemporáneo, donde conviven texturas, culturas y épocas distintas, estas piezas funcionan como acentos capaces de transformar cualquier espacio. Su valor va más allá de la estética: permiten crear interiores más personales, capaces de reflejar intereses, viajes y formas de habitar. Son objetos únicos que aportan profundidad visual, narrativa y una sensación de permanencia difícil de replicar.
Esa filosofía define el universo de Namuh. La firma reúne antigüedades, hallazgos y creaciones contemporáneas que dialogan entre sí a través de la artesanía, los materiales naturales y una estética serena que celebra la belleza de lo imperfecto. A ello se suma Namuh Studio, cuya propuesta de mobiliario, objetos e interiorismo retoma técnicas tradicionales para crear piezas de líneas atemporales.

Charola Baiju en madera de álamo

Vajilla Xadani
Entre los tesoros que pueden encontrarse destacan la Charola Baiju de álamo, proveniente de la provincia china de Shanxi y elaborada hace aproximadamente ocho décadas; la vajilla Xadani, trabajada en barro bruñido mediante técnicas ancestrales; la escultura Protectora de Java y el antiguo Nicho Templo de piedra arenisca originario de India. También sobresalen la Banca Colonial indonesia en madera tropical, el set de tocador tallado en piedra de río y piezas de Namuh Studio como la lámpara y el espejo Sama.

Banca colonial indonesia

Escultura protectora de Java

Lámpara Sama

Showroom Casa Palacio Antara
Visitar el showroom de Namuh en Casa Palacio Antara es una experiencia cercana a recorrer un mercado de antigüedades cuidadosamente curado: un lugar donde cada objeto parece guardar una historia, esperando ser descubierta por una nueva generación de coleccionistas y amantes del diseño.
En una época dominada por la velocidad y la producción masiva, Noble Souls propone una visión distinta del lujo: una basada en el tiempo, los materiales naturales y el trabajo artesanal. Nacida dentro del universo creativo de Timothy Oulton, la firma surgió a partir de una búsqueda personal por redescubrir técnicas ancestrales y formas de vida más conectadas con el origen de los objetos.
Uno de los episodios que definió su identidad comenzó en las montañas del sur de China, donde Tim Oulton visitó comunidades de la etnia Dong para conocer antiguos métodos de teñido con índigo natural. Lo que inició como una investigación textil se convirtió en una exploración más amplia sobre la artesanía, los materiales y el valor de los procesos transmitidos de generación en generación.
Hoy, cuando gran parte del diseño privilegia la inmediatez, existe un renovado interés por los objetos capaces de acompañar la vida durante años. Piezas que no solo cumplen una función, sino que conservan la memoria de sus materiales, desarrollan carácter y adquieren una belleza propia con el paso del tiempo.
Esa filosofía se refleja en cada pieza de Noble Souls. Sus colecciones privilegian maderas recuperadas, cueros teñidos con procesos naturales y pieles seleccionadas por su textura y carácter únicos. Más que mobiliario, la marca crea objetos que buscan transmitir una sensación de permanencia y conexión.
Entre las piezas disponibles en Casa Palacio destacan los sillones Alrae, Cabama, Manx y Ryeland, todos elaborados con piel de oveja de Nueva Zelanda. Sus formas envolventes y superficies táctiles convierten el descanso en una experiencia sensorial, mientras que sus nombres evocan tradiciones pastoriles y paisajes remotos.
La mesa de centro English Beam resume el compromiso de la firma con la recuperación de materiales. Fabricada con vigas estructurales centenarias rescatadas de edificios británicos, conserva las huellas del tiempo y las transforma en una pieza contemporánea.
La colección se complementa con la silla Sanctum, elaborada en cuero y madera recuperada, el sillón modular de líneas relajadas y el taburete Nest, piezas que comparten una misma visión: crear espacios cálidos, honestos y profundamente habitables.
En Noble Souls, el diseño no busca llamar la atención. Su propósito es acompañar la vida cotidiana con materiales auténticos, artesanía excepcional y una belleza que mejora con el paso del tiempo.
Recorrer sus piezas en Casa Palacio Antara y Santa Fe es viajar entre maderas centenarias, texturas naturales y técnicas transmitidas a lo largo de generaciones. Un recordatorio de que el mejor diseño no solo se observa: se vive.