Arte y cultura / May 19 2015

La Valise Hotel

 

Traveler, la revista de viajes de Condé Nast, lo definió como “el hotel más hip de la Cd. de México”; mientras que la edición francesa de AD Magazine lo incluyó en su selección de los nuevos hoteles más bellos del mundo, sin olvidar que Trip Advisor lo incluyó en el top 5 de los mejores hoteles de nuestra capital. Por supuesto hablamos de La Valise, uno de los secretos mejor guardados de la colonia Roma.

 

Ubicado en una casa construida en los años 20, en la calla de Tonalá en la Roma Norte; La Valise es un hotel boutique de apenas tres habitaciones; ¿la intención?, lograr un ambiente íntimo, lujoso y muy confortable para sus huéspedes. Los espacios todos decorados con una selección de piezas de autores mexicanos del siglo veinte, mezclan una elegancia netamente francesa del edificio Porfiriano con toques de diseño característicos de México.

 

Cada suite tiene su personalidad: la primera, “El Patio”, tiene una marcada influencia yucateca; en el segundo piso está “La Luna” y su impresionante elemento parabólico que divide los espacios de la suite y por último en el roof garden, la más espectacular de las tres habitaciones: “La Terraza”, que ofrece la posibilidad – si el clima lo permite – de dormir bajo las estrellas, pues la cama cuenta con unos rieles que hacen posible sacarla a una terraza exterior.

 

Además, los huéspedes de La Valise cuentan con servicio de comida a la habitación a cargo del restaurante Rosetta, y también ofrece  un concept store dedicado al diseño mexicano, en la que encontramos prendas y objetos de las marcas Varón, Cihuah, Ruiz Musi e incluso arreglos florales de Cosmos Flores.

 

Sin duda, se trata de un básico para aquellos que buscan un lugar realmente íntimo… pero con mucho estilo.

 

La Valise Hotel

Tonala 53, Col. Roma Norte

Reservaciones:

+5255 5286 9560

lavalise.com.mx

[email protected]

 

Inspiración / February 11 2026

El arte de coleccionar en casa: cómo exhibir objetos con estilo

Hay casas que se construyen con muebles. Otras, con objetos. Las más memorables suelen ser las que se van formando con el tiempo: piezas encontradas en viajes, libros que se acumulan, cerámicas que se quedan porque sí. No responden a una regla estricta, pero sí a una sensibilidad clara. Son casas que revelan a quien las habita.

Coleccionar en el hogar contemporáneo no implica llenar superficies. Implica elegir con intención. Un librero bien editado, una mesa lateral con tres o cuatro objetos que dialogan entre sí, una repisa donde conviven arte, diseño y memoria personal. El gesto está en la composición.

Librero Link en madera de haya de Hurtado

Los libros de arte siguen siendo el punto de partida. Apilados en una mesa de centro o abiertos sobre un atril, aportan color, escala y conversación. A su lado, una pieza escultórica (cerámica, vidrio o metal) introduce un contrapunto material. Las charolas funcionan como base visual: agrupan, ordenan y dan peso al conjunto.

Libro Bauhaus Style de Assouline

Portalibros negro de Assouline

En vitrinas o consolas, los objetos pequeños adquieren presencia cuando se agrupan por material o tono. El secreto está en dejar espacio entre ellos. El aire también forma parte de la colección.

Figura decorativa, trompo de madera con base de Namuh

Mortero de madera Nagaland de Namuh

Las casas más interesantes no buscan perfección inmediata. Se construyen con hallazgos, con piezas que llegan y otras que se van moviendo de lugar. Con el tiempo, el interior se convierte en una narrativa personal: una mezcla de diseño, memoria y curiosidad.

Charola de metal de Talleres de los Ballesteros

Centro de mesa Illusion en cristal y ónix Reflections Copenhague

Cuadro del Hotel de Ville de Viriathus

Al final, coleccionar en casa es una forma de habitar con intención. De permitir que los objetos cuenten una historia que sigue creciendo.

 

Inspiración / February 09 2026

Cómo elegir las piezas clave para tu sala (y no equivocarte en el intento)

La sala es el corazón de la casa. Es donde se recibe, se conversa, se descansa y, muchas veces, donde se define el carácter completo de un hogar. Elegir bien sus piezas clave no es solo una cuestión estética: es una decisión que transforma la forma en que se vive el espacio.

Todo comienza con un punto de anclaje. Un sofá bien elegido marca el ritmo: proporciones correctas, materiales que envejecen bien y un diseño capaz de dialogar con el resto del ambiente. No se trata de llenar, sino de dejar respirar. Menos piezas, mejor pensadas, siempre ganan.

Sofá Amberes color arena de Timothy Oulton

Sofá Avellino de Eichholtz

La iluminación es el siguiente gran gesto. Una lámpara de pie o de mesa no solo acompaña la luz natural, también crea atmósferas. La clave está en superponer luces: general, puntual y ambiental. Así, la sala cambia a lo largo del día sin perder coherencia.

Lámpara Taccia de Flos

Las mesas —de centro o auxiliares— aportan equilibrio y funcionalidad. Formas limpias, alturas bien calculadas y materiales nobles ayudan a que todo fluya sin esfuerzo. Sobre ellas, pocos objetos: libros, una pieza escultórica o un detalle natural bastan para contar una historia.

Mesa de centro Angelico de Eichholtz

Set de 3 mesas de centro Nido Tetris de Glassisimo

Finalmente, el arte y los textiles sellan la personalidad del espacio. Una alfombra define zonas; una obra, intención. Aquí no hay reglas estrictas, solo intuición afinada.

Escultura Kensey de Arteriors

Tapete decorativo Nala de Four Hands

La lección es simple: una buena sala no se construye sumando, sino eligiendo. Cuando cada pieza tiene sentido, el espacio se siente completo… incluso antes de terminarlo.

 

Arte y cultura / February 06 2026

El fin de semana más intenso del arte en CDMX (y sí, también hay Super Bowl)

Si algo define a la Ciudad de México es su capacidad para concentrar mucho, buenísimo y todo al mismo tiempo. Este fin de semana no es la excepción: las grandes ferias de arte, exposiciones imperdibles y recorridos museísticos compiten amistosamente con el Super Bowl por nuestra atención. Spoiler: no hay que elegir, solo saber organizarse.

El punto de partida es claro. Zona MACO, la máxima cita del arte contemporáneo en Latinoamérica, reúne a galerías nacionales e internacionales, artistas consolidados y nuevas voces en un mismo recorrido. A unos pasos —conceptualmente hablando— Material Art Fair apuesta por propuestas más experimentales, jóvenes y provocadoras, mientras que Salón ACME se consolida como el espacio donde descubrir talentos emergentes y proyectos curatoriales con personalidad propia.

Salón ACME

Más allá de las ferias, el MUAC es una parada obligada para quienes buscan exposiciones que dialogan con el presente desde una mirada crítica y sofisticada. Ideal para bajar el ritmo y profundizar.

Delcy Morelos en el MUAC

Y como joya especial del fin de semana, el Orquideario del Jardín Botánico de Chapultepec alberga la exposición efímera Guía de campo para el entusiasta del polen de Juni Aranda Rubli, presentada por Hooogar y Proyectos Multipropósito. Arte contemporáneo en un espacio público, natural y gratuito, disponible solo el 7 y 8 de febrero: de esas experiencias que hacen única a la ciudad.

Orquideario del Bosque de Chapultepec

¿La recomendación? Planea rutas, combina ferias con museos, guarda energía… y deja el domingo por la tarde libre. Porque en CDMX, incluso el arte sabe jugar en equipo.

Inspiración / February 05 2026

¿Una mesa de billar en el comedor? Diseño que invita a convivir

Durante siglos, el billar ha sido un ritual social. Nació en los salones europeos como un pasatiempo refinado, reservado para conversaciones largas, gestos precisos y silencios compartidos. Siempre fue un juego que pedía espacio, tiempo… y una habitación propia. Hasta ahora.

Fusiontables replantea esa historia con una idea tan sencilla como brillante: ¿y si el billar no tuviera que esconderse? ¿Y si pudiera convivir con la vida diaria, con las cenas, las risas y las reuniones que hacen de una casa un hogar?

A primera vista, la mesa Fusion es un comedor de diseño sobrio y contemporáneo. Nada delata su secreto. Pero al levantar su cubierta —con un gesto casi coreografiado gracias al sistema Easy-Lift— aparece un billar profesional, preciso, sólido, perfectamente calibrado. La sorpresa es inmediata. El asombro, inevitable.

Fabricada en Bélgica por Saluc, esta pieza conserva el rigor técnico del billar clásico: bandas K66, dimensiones oficiales, estabilidad absoluta. Pero su verdadera innovación está en cómo transforma el espacio. Ya no se trata de elegir entre comer o jugar, entre diseño o diversión. Aquí, todo sucede alrededor de la misma mesa.

Elegir una Fusiontables es también una decisión estética. Sus distintas combinaciones de materiales permiten que la mesa se adapte al carácter de cada espacio. El aluminio negro con cristal aporta una presencia gráfica y sofisticada; el aluminio con nogal evoca calidez y atemporalidad; mientras que el aluminio blanco, ya sea con nogal o con roble en tono gris, se integra con ligereza a interiores contemporáneos y luminosos. Estos acabados son solo el punto de partida: la colección ofrece aún más opciones para personalizar la pieza y hacerla verdaderamente tuya, en perfecta sintonía con tu estilo de vida.

Las sillas y bancas Fusion acompañan la experiencia con discreción y coherencia, permitiendo que el espacio se adapte al momento: sobremesa larga, partida improvisada, reunión que se alarga sin planes.

Fusiontables, además de ser un mueble multifuncional, es una invitación a convivir más, a quedarse un poco más. A redescubrir el placer de compartir el tiempo y el espacio de otra manera.

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